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CONCURSANTE SORPRESA

Tamara Falcó, la revelación de 'Masterchef celebrity' 4

La hija de Isabel Preysler está dando grandes momentos televisivos

Luis Miguel Marco

Tamara Falcó escuchando las explicaciones de Jordi Cruz.

Tamara Falcó escuchando las explicaciones de Jordi Cruz. / MASTERCHEF

"Creo que la final será entre Ana Millán y Tamara Falcó y quien va a ganar será Tamara porque es lista, tiene conocimientos y dedicación". El actor mallorquín Àlex Adrover, en su despedida de Masterchef Celebrity 4 este miércoles, lo dijo clarito mientras ella ponía en la galería cara de estupefacción. Tamara, o Tami, lo está 'petando' en el concurso  con sus frases lapidarias, como ese "el orgullo es pecado" cuando la felicitaron por su elaboración de su becada.

La hija de Isabel Preysler y el marqués de Griñón -sobran las presentaciones- se ha revelado como una auténtica robaplanos y si como ella reconoce, sus padres "están alucinando" con su faceta televisiva, los seguidores del 'talent culinario', éxito de audiencia en España, mucho más. A sus 37 años, es una Tamara insólita, fresca y desenvuelta.

Pija por linaje "y a mucha honra", sus desbordantes ataques de sinceridad y su forma de afrontar las pruebas del concurso están haciendo de ella la auténtica sorpresa del programa (y un hueso duro para sus compañeros de plató, todo sea de paso). Lo dijo también El Sevilla cuando tuvo que dejar el programa por culpa de un arroz pasadito: "Si algo me llevo del concurso es haber conocido a Tamara. La gente está muy equivocada con ella y creo que aquí van a conocer la gran mujer que es".

Mansa y humilde

Ella asegura que su lado más espiritual y fervoroso le ha ayudado a sobrevivir en la competición. "Todas las lecciones que he aprendido en El Evangelio me han servido para el programa. Cuando me hacían críticas pensaba "mansa y humilde, Tamara, mansa y humilde". Y cuando quedaba la última, me aplicaba lo de "los últimos serán los primeros. Yo lo adaptaba todo", explicaba en la presentación del programa, en Vitoria.

La semana que pasó antes de entrar en las cocinas del programa con el chef Paco Roncero, las lecciones de Ramona, la famosa cocinera de casa Preysrler (también Villa Meona), y la ayuda de un profesor particular del Basque Culinary Center están obrando el milagro. "A pesar del poco tiempo que tuve para prepararme, el público creo que está viendo la progresión que he tenido". 

Recordemos que, siguiendo el mandamiento del "no mentirás", Tamara dejó con la boca abierta a Samantha cuando la jueza le preguntó por el libro de recetas de 'cupkakes' que publicó hace unos años y ella confesó: "Yo solamente me saqué las fotos, luego dijeron que eran mis recetas, pero no lo eran". Su destreza desollando conejos también ha sido muy comentada. "Coger ese hacha y hacer ¡zas! es muy gratificante. Nunca me han dejado hacerlo en casa, no sé, es una cosa frustrada que tengo", decía. El buen rollo que tuvo con los hermanos Salazar,  Los Chunguitos, resultó enternecedor y el coqueteo con Jordi Cruz –"que es muy atractivo con chaquetilla o sin ella es un hecho objetivo"– están dando para momentos que se alejan de lo culinario para entrar directamente en el 'show'.

Tío Mario no le hace ascos a nada

Con quien ha hecho buenas migas -y bombones de madrugada en casa de Isabel- es con el diseñador catalán Juan Avellaneda, que antes de entrar en el concurso ya la veía como una de las principales rivales a batir. La incorporación de Boris Izaguirre en el concurso también fue un subidón para ella, que ha intentado en todo momento mostar sus buenas maneras "y no tener conflictos con nadie". Lo de liderar equipo, como se vio el miércoles para desespero de Jordi Cruz y de Anabel Alonso, es su asignatura pendiente.

La Preysler no daba un duro por ella. "Mamá me dijo que me iban a echar enseguida. El único que confió en mí de verdad fue mi cuñado Fernando Verdasco", ha dicho. Y tío Mario [Vargas Llosa] celebra sus platos: "Es muy glotón y no le hace ascos a nada". Así que veremos si finalmente es capaz de publicar su propio libro de recetas, pero esta vez en serio.