ENTREVISTA CON EL CANTANTE

Miki Núñez: "Me han dejado hacer lo que he querido y con quien he querido"

Tras su paso por Eurovisión con 'La venda', ahora presenta su primer disco, 'Amuza'

Miki Núnez, hace unos días.

Miki Núnez, hace unos días. / XAVIER GONZÁLEZ

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Carles Savalls

Si preparar su participación en Eurovisión fue "muy duro", trabajar en su primer disco no le ha andado a la zaga pero Valió la pena.  'Amuza' fue número 1 en ventas a los 10 días de ser publicado. Su primer 'single', 'Celébrate', acumula más de 6 millones de reproducciones en Spotify, y las entradas para el concierto que dará en la Sala Bikini de Barcelona el próximo 10 de enero se agotaron en menos de dos horas. Miki Núñez y su banda, los Dalton Bang, ya calientan motores. El 'tour' de promoción del disco con sus amigos "de toda la vida" arrancará en Pamplona el día 25. De momento, 15 citas y 14 ciudades, porque en Barcelona volverá a tocar el 9 de mayo en la Sala Barts.

-¿Cómo definiría su disco?

-Es una mezcla de todo lo que he estado escuchando durante mi vida: reggae, ska, pop... Muy melódico todo. Hay muchas canciones up-tempo y otras que también lo serán en los directos y que hemos grabado en una versión un poco más soft para que sea más fácil de escuchar. Las letras hacen referencia a cosas que me han pasado, casi todo con metáforas.

-¿De las 13 canciones, 11 son suyas

-Estoy muy contento porque me han dejado hacer lo que he querido, como he querido, con quien he querido y cuando he querido. Me han dado muchísima libertad. Ha sido muy guay porque he podido abrirme en canal y escribir todo lo que quería. Me han ayudado Adrià Salas, Nil Moliner, Arnau Griso, Sofia Ellar, Arnau Moreno, Álex Pérez, los Blaumut… Me he rodeado de la gente que me gusta cómo escribe y cómo expresa las cosas para que me enseñara cómo hacerlo. Estoy muy contento con el resultado.

-Y todo esto se cuece en un tiempo de escándalo, porque Eurovisión fue en mayo.

-Empecé a escribir las canciones después de salir de la Academia de Operación Triunfo. Yo pensaba: "Quiero hablar de esto, de esto y de esto" y lo escribía en el bloc de notas del móvil. A veces me salía un cuento larguísimo y decía: "¡Vale! Todo esto es lo que quiero explicar en una canción. Ahora ¿cómo transformo este párrafo en una sola frase?". He tenido la suerte de contar con Nil Moliner y Adrià Salas, que me han ayudado muchísimo. Me decían: "Mira, en esta estrofa ha de estar la idea principal del tema". Ha sido como una clase de composición. Las canciones, al final, ya estaban compuestas antes de ir a Eurovisión. Roger Rodés, el productor, las tenía antes del Festival para ir maquetándolas. Lo que pasa es que no teníamos tiempo para ir al estudio a grabarlas. De hecho, el 'Celébrate' sí que se grabó una noche antes de marchar a Tel Aviv en plan "¡Venga va! ¡Abro el estudio para ti; vamos a grabarlo!".

 

-¡Llegar, ver y vencer! Amuza ha sido número 1 en ventas tan solo publicarse.

-Pues... obviamente doy importancia a las cifras, pero esto no es tan importante como dar un concierto y ver las caras de la gente cantando tus canciones. Está muy bien ser número 1, que el Celébrate tenga 6 millones de reproducciones y que haya 26 millones, en total, del disco entero en Spotify... Pero yo lo que quiero es que la gente venga a mis conciertos, que cantemos juntos, como una familia, y que se hagan suyas las canciones.

-Lo petó en el concierto que dio en las fiestas de La Mercè en Barcelona.

-Cuando salí al escenario lloré. Empezó a tocar mi banda, después entré yo y vi a toda esa gente ahí… Y pensé: "¿Qué hacéis ahí?" Empecé a llorar pero hice el bolo a muerte, superemocionado, y después llegó el momento de cantar 'Escriurem'… 50.000 personas con el flash del móvil, cantando a pulmón lleno una canción que es tan importante para mí, porque la escribí a corazón abierto… Me preguntaba: "¿Qué ha pasado? ¿Qué he hecho? ¡Yo no he hecho nada para que esta gente esté aquí cantando mis canciones!" Me emocioné mucho.

-Está contribuyendo a popularizar en España un ritmo muy 'made in Catalonia'.

–¡Es muy guay! Estás en Madrid y escuchas en la radio temas como los de Nil Moliner o los míos. Suena una de trap, de golpe y porrazo entra el mestizaje y volvemos otra vez al reggaeton disco. ¡Joder!  Pues nos hemos hecho un huequecito ahí ¡y eso está superbien!

-Dice que los temas hablan de usted mismo. En 'Celébrate' oímos: "Voy a bailar sin freno para curar mi herida". ¿Qué heridas tiene Miki?

-Estaba un poco cansado de no dejar de pensar qué sería de mí en un futuro. Cuando salí de la Academia de 'OT' estaba todo el rato pensando: "¿Y ahora qué haré? ¿Qué será de mí de aquí a cinco meses? ¡Seguro que lo estás haciendo todo bien! Pero... Miquel, ¡esto deberías haberlo hecho así o asá!" 'Celébrate' es como un "hostia, estás viviendo uno de los mejores momentos de tu vida, tener la oportunidad de dedicarte a hacer lo que quieres, ¡lo que amas! Y vivir de ello. Así que intenta celebrarlo. ¡Intenta quererte a ti mismo!". También la escribí pensando en los malos momentos que he pasado en mi vida; rayadas mías, historias de parejas... Mil cosas. Y me salió así; un grito de "¡valórate un poco!, ¡vive y saborea todo lo que te está pasando!".

-También ha pensado en sus compañeros de OT…

-'Coral de arrecife' habla de un día normal en la Academia. Nosotros decíamos que aquéllo era una isla, que vivíamos en medio del océano y que no sabíamos absolutamente nada del exterior. Que de vez en cuando llegaba algún barco, que los focos eran nuestro sol, el sofá nuestra arena, las plantas artificiales eran nuestras palmeras... y de ahí la letra. "En esta isla de arena blanca y fina he visto el mar destronar a tu sonrisa". Y el tema nace a raíz del peor momento que vivimos allí dentro, que fue cuando Noemí Galera, la directora, nos leyó 10 tuits de crítica por una broma que hicimos y que no se entendió. Y en eso nos visitó Sofía Ellar. Apareció con la luz blanca que le caracteriza y nos animó muchísmo. Cuando escribí 'Coral de arrecife' pensé: "¡Esta canción la cantaré con Sofía!". Ella aceptó, le encantó la idea y nos pusimos a ello.

-Ha incluido un par de temas en catalán.

-'Escriurem' para mí probablemente es la canción que tiene más peso en el disco. La escribí en catalán y supuso poner el corazón encima de la mesa y una apertura de entrañas tan 'heavy' que mientras la escribía lo pasaba mal, de verdad. Era como "¡Puaj!; ¡he de estar escribiendo esto! Pero ¡va, venga, sácalo fuera!" Esas cosas sobre las que no quieres pensar pero sabes que las tienes que hablar con alguien. Yo hablaba con el papel. Soy una persona de fiesta, de jarana, de verbena. Pero tenía una espina clavada: poder hacer una balada. Entonces, cuando acabé 'Escriurem', la gente me decía que había llorado escuchándola. Mucha gente me pregunta si la compuse porque he perdido a alguien, alguna persona que ha muerto, por eso de "marxarem caminant per les estrellas". También hay quien me pregunta si la hice por algún mal momento que haya pasado con una pareja, que me haya dejado. Y yo les digo que no. Pero bueno, la canción te la puedes hacer tuya. En realidad es una canción dedicada a nosotros, a las 16 personas que estuvimos juntas en la Academia. Cada frase es para una de esas personas y habla de los momentos chungos que pasamos en el programa.

-¿Cuál es el mejor 'feedback' que ha recibido de su disco?

-Pues habitualmente me llega alguien que te dice: "Mira, tenía un mal día, me he puesto tu disco y lo he enviado todo a la mierda, me he ido a pasear con mi perro o con mi pareja y ahora estoy contento".

-Tiene gira a la vuelta de la esquina. ¿Piensa más allá de todo ello?

-Tengo cuatro canciones nuevas acabadas; tan solo falta la producción. Yo, el día siguiente de que saliera 'Amuza', por la mañana estaba en el estudio de Carlos Avatar con Arnau Moreno haciendo cosas. ¡No nos podemos dormir! Es a lo que me dedico. Por tanto, si no compongo ni canto, estoy haciendo mal mi trabajo. No tengo tiempo ni de estar en casa. Llevo una temporada en que tengo uno o dos días libres a la semana. Y esos días me voy a correr hasta Montserrat, para perderme en el bosque, voy al gimnasio o quedo con los amigos para cenar. Y muchas veces, cuando desconecto, pienso: "¡Deberías estar componiendo, cabrón!" Pero después pienso: "¡No, no! ¡También te lo mereces! ¡Tranquilo; descansa!" Pero es que a veces estoy en la cama, me vienen a la cabeza unas notas y me levanto para grabarlas. O pienso en letras, frases, o en temas de canciones sobre los que quiero escribir… Esto es constante. Los cantantes vivimos para esto.

-¿Qué le motiva a componer?

-Cosas que vivo. Todas mis canciones hablan de cosas que he vivido o que me gustaría vivir o que pasaran. También de las que no me gustaría que pasaran. Está todo basado en mi realidad. De momento no he escrito ninguna letra de ficción y es una cosa que me gustaría, en plan imaginarme un cuento y explicarlo. Pero de momento no puedo. Tengo tantas cosas por explicar que por ahora sólo compongo sobre cosas que vivo; sobre mis vivencias.

-¿Qué tal convive con la fama? Ya empieza a aparecer en la prensa del corazón.

-Hemos vivido toda la vida con esto. Sabemos que somos personas públicas y que se hablará de nosotros y de lo que hay más allá de nuestro trabajo. Mientras se haga con respeto y no haya invenciones… ¡pues ya está! Sabemos que es lo que toca. Yo continuaré haciendo lo que quiero con la gente que quiero y yendo a los mismos lugares de siempre.

-¿Volvería a Eurovisión?

-De momento, no. Esto debe respirar muchísimo. Pero si lo hiciera me gustaría volver con una canción mía; hecha por mí.

-No niega que aquello fue durillo…

-Era ensayar de 8 de la mañana a 8 de la noche y cuando no tenía ensayos debía ir a 'crossfit' porque tenía que estar en forma. Y cuando no, tenía promoción; y te ibas a Rusia un día y tenías que dormir en el avión de ida y en el de vuelta… Estar fuera de casa tantos días y no poder comunicarte, de poder tocar a la gente a la que quieres es 'heavy'. Fue muy duro.

-¿Sigue en contacto con alguno de los participantes del Festival?

-Me llevo muy bien con Elliot, el belga; con Mahmood, de Italia, con el francés Bilal Hassani y con KEiiNO, los representantes de Noruega. Son con los que más hablo. Y con Luca Hänni, el suizo, a veces. Nos preguntamos qué tal nos va todo. El otro día, precisamente, Elliot me dijo: "¡Tío!, ¡he escuchado tu disco! ¡'Escriurem is the best one!”

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-¿Alguna posible colaboración con ellos?

-Por ahora solo puedo decir que con uno de estos que he citado sí que existe la posibilidad de hacer algo. ¡Ahí lo dejo!