23 feb 2020

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ENTREVISTA

Soleá Morente: "Estoy labrando una tierra de nadie"

La hija de Enrique Morente tiene un nuevo proyecto musical: Prado negro

Luis Miguel Marco

Soleá Morente.

Soleá Morente.

La hija mediana de Enrique Morente ha estado este verano de concierto en concierto. Hace unos días actuaba en la fiesta mayor de Santa Coloma de Gamenet compartiendo escenario junto a Cathy Claret. También ha dado conciertos acústicos. Y es que Soleá Morente (Madrid, 1985) está en plena efervescencia creativa.  

¿Le gustan esas distancias cortas con el público? 

Al principio impone, pero luego te vas soltando. He estado dando un repaso por los distintos proyectos en los que ando metida y haciendo una pincelada de lo que viene. Me ha  acompañado mi guitarrista, Eduardo Espín Pacheco, hijo de la grandísima Carmen Linares. Tocando canciones de 'Encuentro', de 'Tendrá que haber un camino',  de 'Ole Lorelei' y alguna nueva. Voz y guitarra y bases electrónicas poder afrontar canciones como 'Baila conmigo' o 'Tonto'.

-Entre el tablao y la discoteca. Planetas, Lagartija Nick, Evangelistas. Usted es hija de todo eso y de su padre.

-Una de las cosas que me ha dejado mi padre, entre otras cosas, ha sido unas amistades maravillosas. Estoy rodeada de amigos que han sido muy generosos conmigo. Músicos que me han enseñado y me ayudan. Estoy labrando este espacio propio, esta tierra de nadie, porque no eres ni cantaora flamenca ni popera ni indie. Es un camino difícil porque no valen las etiquetas. Yo el flamenco lo llevo en la sangre y mi familia es muy buena consejera, pero cada uno tiene que seguir su propia identidad, una habitación propia necesaria como decía Virginia Woolf.  


-Hablando de clásicos. ¿Es verdad que de pequeña en casa pensaba que Lorca era como un tío, alguien de la familia?

-Sí, nos pasaba a los tres, a Estrella y Kiki también. Estaba tan presente en nuestras vidas. Luego fuimos descubriendo a los otros familiares, a Miguel Hernández, a Rafael Alberti y a tantísimos otros. Pero sí, Lorca era como un tío, como un primo que algún día vendría a casa y lo conoceríamos en persona. 

-Su padre, que siempre le animó a que estudiara, ¿qué pensaría de la Soleá Morente de hoy?


-Seguro que me estaría apoyando porque siempre lo hizo con todos sus hijos. Yo lo llevo en mi mente y en mi corazón. Intento seguir los consejos que me dio y me gustaría saber, él que fue un precursor, qué pensaría de la evolución que está viviendo el flamenco, no solo conmigo, también con otras figuras como El niño de Elche, Rosalía… Ojalá estuviera aquí.


-Escucharla a usted recuerda a veces a Jane Birkin, Las Grecas, ¿incluso a Jeanette? 
-¿A Jeannette en 'Ya no solo te veo a ti'? Sí. Es otra influencia muy directa. Me encanta esa manera de interpretar que tenía. Esa sencillez, ese menos es más que nos lleva a la emoción. Estoy pensado también en François Hardy o en Cathy Claret, con la que canté hace unos días en Santa Coloma de Gramenet. El flamenco desde luego exige otra manera de interpretar, con más carácter. En esta otra vía me siento muy identificada. 


-No hace falta romper la voz para decir cosas profundas.
-Por supuesto. Tu manera de cantar debe de ser un reflejo de quien eres o de quien te gustaría ser. Si tienes una voz potente natural pues adelante, pero lo que es forzado no queda bien. Yo tengo una voz chiquitita y he tenido de buscar una manera propia de interpretar.


-Quién iba a imaginarse que el trap iba a ser todo un referente en su Granada. 

-Sí. Igual que Jerez es la cuna del flamenco se puede decir que el trap se ha hecho fuerte en Granada. Están Yung Beef, Ayax, Dellafuente… todos son amigos y compañeros. Está siendo muy emocionante vivir en esta ciudad donde hay tantísimos músicos y tan singulares. Estoy segura de que si no viviese aquí, seguro haría otro tipo de música.  


-Y pensar que podría haber sido bailarina de clásico.

¡Ay sí!. Yo quería ser bailarina y estudié en la academia de Víctor Ullate. Se me daba muy bien y tenía más facilidad para el baile que para el cante. Pero quería estudiar y tuve que decidir.

-Tiene nuevo disco a las puertas. ¿Hábleme de él?

Estoy en muy momento muy efervescente, sí. A finales de septiembre sale un disco grabado con amigos granadinos. He hecho un grupo que se llama Prado Negro para cantar poemas. Al ser filóloga y estar muy unida a la literatura he ido seleccionado algunos poemas que me han marcado y le hemos puesto música. Y también le hemos puesto letra a composiciones. El primer single es un poema de José Angel Valente que se llama 'Sé tú mi límite'. También musicamos a Luis Cernuda, 'No decía palabras', a Josefina de la Torre. Y Luis García Montero ha escrito un poema maravilloso que se llama 'Europa' para este proyecto. Lo ha hecho a partir de una canción experimental con música electrónica que le enviamos. Lo estoy disfrutando muchísimo porque la literatura es tan importante para mí como la música. Y después, en octubre, saldrá la primera canción del que será mi próximo trabajo en solitario.