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50 AÑOS DE STONEWALL

Sánchez se reafirma en su defensa del colectivo LGTBI

El presidente del Gobierno se reúne en la Moncloa con personajes populares y activistas del movimiento

Pedro y Agustín Almodóvar, los Javis, Pepón Nieto, Nacho Duato y Ángela Ponce, entre los invitados al acto

El presidente del Gobierno en funciones  Pedro Sánchez conversa con el cineasta Pedro Almodóvar.

El presidente del Gobierno en funciones  Pedro Sánchez conversa con el cineasta Pedro Almodóvar. / DAVID CASTRO

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha advertido que su Ejecutivo "nunca dará un paso atrás" y no consentirá que "las agresiones, amenazas o los intentos de intimidación campen por sus fueros", y ha asegurado a los miembros del colectivo LGTBI que nunca "volverán a asustarlos".  En un acto que se ha celebrado este miércoles, 3 de julio, en el Palacio de la Moncloa bajo el lema 'Orgullo de nuestra diversidad. 50 años de Stonewall', el líder socialista ha destacado que el Gobierno "será firme en recuperar la memoria de los que fueron detenidos y mortificados y no pudieron amar a quien amaban".

Entre los invitados destacaban los cineastas Pedro y Agustín Almodóvar, los Javis, Pepón Nieto, Nacho Duato, la candidata 'trans' a Miss Mundo Ángela Ponce y Jesús Santos, viudo de Pedro Zerolo, cuya labor ha sido recordada en numerosas ocasiones y muy aplaudida por los asistentes al acto.

El presidente del Gobierno en funciones  Pedro Sanchez  junto a la activista LGTBI  Boti García, la vicepresidenta del Gobierno  Carmen Calvo, el ministro de Interior en funciones  Fernando Grande-Marlaska y el cineasta Pedro Almodovar. / KIKO HUESCA (EFE)

En su intervención, Sánchez ha recordado el incidente homófobo registrado en una hamburguesería de Barcelona, así como la petición por parte de la ultraderecha en las Cortes valencianas de los datos de las personas activistas LGTBI que trabajan con menores "volviendo a la insidia como forma de hacer política". Ha lamentado que estas actitudes no vayan a desaparecer de la noche a la mañana, pero ha asegurado que "no van a volver condicionar nuestra vida ni la política", porque España ha decidido nunca más poner en cuestión uno de los principales derechos que tenemos los seres humanos, "que es el derecho a ser feliz".

El responsable del Ejecutivo ha reconocido que hay leyes pendientes de ser aprobadas para avanzar en los derechos del colectivo LGTBI, entre las que ha mencionado la Ley de Igualdad.

En este sentido, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha apuntado también a la necesidad de fortalecer los marcos normativos de protección frente a la discriminación por la orientación sexual o la identidad de género, impulsando políticas públicas que favorezcan el acceso en condiciones de igualdad a la sanidad, la educación, los servicios sociales y el empleo.

Además de Marlaska, en el acto han tomado también la palabra los activistas históricos del colectivo LGTBI Boti García y Jordi Petit, quienes han insistido en que el movimiento "no solo no dará un paso atrás", sino que "tampoco está dispuesto a dejar de avanzar para construir la sociedad inclusiva y justa que merece".

"No hay lucha que merezca más la pena que la lucha por ser y por amar", ha destacado García, que ha asegurado que "estamos aquí para celebrar nuestra supervivencia", después de haber sido quemados en las hogueras, encerrados en hospitales, exiliados de nuestras familias o ridiculizados en nuestros pueblos".

Ha insistido en la necesidad de aprobar la Ley de Lgualdad LGTBI para avanzar en la igualdad real que "ciertas personas pretenden poner en cuestión con actitudes del peor de los pasados que los retratan como son y que no caben en una democracia".

Por su parte, Jordi Petit, que ha calificado el acto de Moncloa como "ejemplar para muchos países que miran a España con interés y devoción", ha rechazado que "un lobi pueda condicionar los gobiernos municipales y autonómicos".

Según Petit, España afronta el reto de invitar a todos los países progresistas a parar la ola conservadora que recorre el planeta, aunque, ha destacado que el colectivo logró salir de "su peor momento" con la pandemia del sida, "cuando fuimos estigmatizados y se dijo que era un castigo divino".