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ENTREVISTA

Dani Mateo: "Reírte de las cosas me parece la última trinchera de la libertad"

El cómico, periodista y actor trae de nuevo a Barcelona, con Raúl Cimas y JJ Vaquero, el espectáculo de monólogos 'Nunca os olvidaremos', donde demostrará que el asunto de la bandera no le impide tomarse la vida con humor

Inés Álvarez

El cómico Dani Roca, colaborador de ’El intermedio’ (La Sexta) y monologuista de ’Nunca os olvidaremos’.

El cómico Dani Roca, colaborador de ’El intermedio’ (La Sexta) y monologuista de ’Nunca os olvidaremos’. / José Luis Roca

Trabaja desde hace ocho años en uno de los programas más desinhibido y crítico de la tele española, 'El intermedio' (La Sexta), donde se ríe de todo sin complejos. Pero en octubre, un 'sketch' en el que se sonaba los mocos con la bandera española le llevó a los juzgados, y a sufrir boicot publicitario y hasta amenazas. Ahora vuelve a Barcelona con el espectáculo de monólogos 'Nunca os olvidaremos', con Raúl Cimas y JJ Vaquero. Estarán los días 7, 8 y 9 de junio en el Teatre Borràs. Y no se cortarán un pelo. 

Vuelven a Barcelona. ¿Tenían ganas de más?

Sí. Porque Barcelona es un sitio espectacular para los monólogos. Lo que pasa es que por compromisos laborales y demás no podemos tener obras tres meses en cartel. Hacemos incursiones. Como los vikingos: llegamos a una ciudad y la saqueamos. Este es el segundo saqueo.

Entre saqueo y saqueo han pasado muchas cosas. ¿Se verá?

Lo bueno que tienen los espectáculo de monólogos es que son muy vivos, son orgánicos. Y pondría la mano en el fuego de que este se parece poco al de hace un año. Hemos incorporado nuevas dinámicas, nuevos diálogos, nuevas chorradas... Se puede redisfrutar si ya la has visto o se puede gozar muy fuerte si vienes por primera vez.

Parece que está de moda eso de los entierros. Movistar+ tiene 'El cielo puede esperar'.

Tenemos que decir que la idea es nuestra (ríe). Lo de Movistar+ es muy posterior. Estamos creando tendencia. Somos 'influencers' de la comedia.

El cómico posa para el fotógrafo, el martes, en Madrid.  / JOSÉ LUIS ROCA

¿La muerte ha dejado de ser tabú?

La comedia es en esencia reírse de la muerte. Con eso refiero a todo lo malo. Y nosotros lo hacemos directamente: nos morimos, los tres, y aprovechamos para hacer algo que también está muy de moda,  un' roast', al que se ha muerto. Los dos que quedan vivos hablan bien al principio de él, pero luego mal. El muerto resucita y hace un monólogo reflexionando sobre la vida que ha dejado atrás. Pero desde esa distancia y tranquilidad que te da la muerte. Y ahí el tabú desaparece. Aunque al principio la gente pueda tener un poco de reparo nos lo ganamos.

Hablan de sexo, de corrupción, de política...

Curiosamente, riéndonos de la vida la celebramos. Y eso es lo que hacemos. Y relativizar. Morirte ayuda a relativizar.

Pero cuando uno lo descubre es tarde.

(Ríe).

Tal como están las cosas ¿no se cortan al hablar de política?

Yo creo que ya no. Es tarde para empezar a comedirnos. Somos casos perdidos. Pero me hace mucha gracia eso de "tal como están las cosas". En el momento histórico que sea siempre tienes que decirla. ¿Cuándo no están así las cosas? Siempre están así, con lo que habrá que hablar. Porque, si no, la alternativa es no hablar nunca.

Decía en un tuit: hablar de política es como nadar entre tiburones, nunca pasa nada hasta que pasa. Menudo bocado le dieron hace unos meses con el tema de la bandera…

Yo he perdido las dos piernas. Nado con los brazos solo.

Pero no deja de hacerlo.

Hay que seguir nadando. Aunque que la gente no se crea que 'Nunca os olvidaremos' es un espectáculo de humor político, ¿eh? La política es la parte menos interesante de la vida. Hablamos de ello, de lo de la bandera…

Imagen del polémico 'sktech' de la bandera. / ATRESMEDIA

¿Hablará de lo de la bandera'?

Por supuesto que sí. Pero la gente tendrá que venir a vernos para saber qué decimos…

A siete meses vista: ¿se arrepiente de aquello?

Nunca hay que arrepentirse, porque las cosas siempre pasan por algo y aprendes cosas. Fue duro, pero una de las cosas que he aprendido es que darle demasiada importancia a la opinión que los demás tengan de lo que haces, sobre todo si te dedicas a la comedia, es malo. Y otra para lo que me ha servido es para estar mucho menos en redes sociales.

Sabia decisión.

Las redes son una trampa. Porque es un examen continuo donde tú inevitablemente modelas tu discurso para agradar a un determinado número de gente. Para conseguir 'likes', retuits.... Y no aportas nada. Con lo cual me ha servido para tomar distancia de las opiniones ajenas. Es importante escuchar, porque puedes aprender, pero siempre y cuando tu conciencia es la que dicte aquello que debes o no debes decir. Aunque se equivoque. 

En estos casos la gente se pregunta qué habría dicho Pepe Rubianes. 

Yo creo que Rubianes me hubiera dado un abrazo muy fuerte y me hubiera dicho: "¡Bienvenido a mi mundo, muchacho!".

Todo un honor.

Claro. Hablar es arriesgarse a no gustar. La mejor manera de gustar es no decir nada. Pero para los que nos dedicamos a hablar esto forma parte del oficio. Aunque lo que ocurrió es fruto de un momento político muy determinado. Los ánimos están muy caldeados. Que es precisamente lo que quería denunciar el 'sketch'. Acertadamente o no, pero esa era su intención.. Y lo que pasó, ahora visto con distancia, demuestra que están muuuy caldeados. Tenemos que rebajar el tono del debate político.

Dice que aquelo fue duro. Incluso amenazaron a su familia.

En lo personal fue muy duro. Pero yo he escogido este trabajo, esta profesión, que tiene cosas tan buenas, que si tiene alguna mala te la tienes que envainar.

El cómico, con Wyoming, su 'jefe' en 'El intermedio' / ATRESMEDIA

¿Tan duro como el 'bullying' que sufrió de niño?

(Ríe) Aprovecho para decir que yo no sufrí 'bullyng'. Me sabe mal por mis compañeros de colegio. Lo que realmente dije en una entrevista fue que es inevitable sufrir un poco de 'bullyng' en clase. No quiero frivolizar, porque el que sufren algunos chavales es terrible. Yo me refería al rechazo del grupo, la mofa, la burla, que al final te endurecen. 

Con el 'caso bandera' le retiraron contratos publicitarios. ¿Los anuncios han vuelto?

(Ríe). Eso poco a poco... La gente poco a poco va entrando en razón. A mí se me ha acercado mucha gente para decirme: "¡Hostia tío, es que me calenté, porque me sentó fatal! Perdona, tío". Y yo les dije: "Lo entiendo, fui a meter el dedo en la llaga…". El tiempo todo lo cura. La mejor lección que podemos sacar es: no te calientes tanto, en general, y no la pagues con el payaso.

Y tuvo que anular una representación de 'Nunca os olvidaremos' en Valencia.

Digamos que pasaron cosas. Pero no llegó la sangre al río. Soy cómico y no me quiero poner aquí como un mártir. No quiero abanderar una causa. Sería un poco ególatra. Prefiero pensar que fue una cosa que pasó, que se gestionó lo mejor que pudo y que es un daño colatoral de una profesión que tiene estos riesgos. Y como hacen los boxeadores: agachar la cabeza y seguir para adelante. Pero el combate no ha acabado, sigue. Es lo que dicen los 'coachs': lo importante no es caer, es levantarte.

En el 2014 escribió el libro 'La risa os hará libres'. ¿Lo sigue pensando?

Reírte de las cosas me parece la última trinchera de la libertad. Le hablo de mi 'sketch', de una ruptura sentimental, un despido laboral, una enfermedad…. ¿Qué tenemos para defendernos? La risa. 

En Catalunya no se vive un buen momento, pero 'Polònia' (TV-3) se ríe de todo.

Exacto. Aunque requiere de un esfuerzo intelectual: voy a ver las cosas desde otro punto de vista para que aquello que me parece tan terrible me provoque risa. Es un ejercicio que recomiendo hacer porque es muy satisfactorio. Y ayuda a sobrellevar la vida.

Con el equipo de 'Sé lo que hicísteis'. / ATRESMEDIA

Lleva ocho años en 'El intermedio'. ¿Escuchará ofertas, como Gonzo?

Estoy muy bien en 'El intermedio', aunque nunca se sabe lo que te depara el futuro. Pero es un sitio maravilloso en el que estar. Además, al lado de un tío al que he admirado toda la vida, como es Wyoming, con el que aprendes todos los días. Yo lo considero una suerte. Un regalo.

Hizo de actor en 'La familia Mata'. ¿No seguirá por ahí?

No debí de hacerlo muy bien (ríe), porque no estoy rechazando ofertas de Hollywood.

La radio sí que le ha dado satisfaciones. Incluso un Ondas.

La disfruto muchísimo. Es un medio que me vuelve loquísimo. Espero estar muchos años.

Oiga, ¿y qué le gustaría que dijeran en su sepelio?

“Fue un buen tipo que hizo lo que pudo. Y que intentó alegrar la vida a los demás”.  Eso es lo que espero que algún día digan de mí.