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HOMENAJE AL MÚSICO GRANADINO

Miguel Ríos, un andaluz triunfal en el reino de Serrat

La Casa de Andalucía de Barcelona premia al veterano rockero, que recibió la visita sorpresa del cantautor catalán

Eduardo Naya / Barcelona

Miguel Ríos y Joan Manuel Serrat intercambian carantoñas durante la gala del Andaluz del Año, este viernes por la noche en Barcelona.

Miguel Ríos y Joan Manuel Serrat intercambian carantoñas durante la gala del Andaluz del Año, este viernes por la noche en Barcelona. / ÁLVARO MONGE

Poco se puede mejorar en el rock español cuando ya lleva 74 años por el mundo un artista de la talla de Miguel Ríos. Bien lo saben el centenar de asistentes, este viernes por la noche, al acto de entrega del Premio al Andaluz del Año, que con una caña en mano y algún que otro aperitivo, conversan animadamente en una sala de espera habilitada por el Hotel Catalonia Plaza de Barcelona. Se repiten los “¡cuánto tiempo!”, los besos y los abrazos. Un bucle de sonrisas y saludos que solo termina cuando, por fin, se permite el acceso al gran comedor en el cual se servirá la cena.

Mientras los muy elegantes invitados toman sus asientos en las distintas mesas circulares, los VIPS de la noche acceden con disimulo a la sala anterior, ahora desalojada. Entonces, llega la entrada triunfal del artista al cual se le homenajea en esta ocasión, el gran Miguel Ríos, arropado por cámaras y aplausos. Tras él, el séquito mediático compuesto por los dirigentes socialistas Miquel Iceta y Jaume Collboni, Fernando Pinto (en representación del ayuntamiento de Barcelona), Pere Martínez (de parte de la Generalitat) y Amós García (enviado de la Junta de Andalucía). En los mejores asientos, todos juntos en una mesa centrada y en primera línea.

Miguel Ríos recibe la placa que lo acredita como Andaluz del Año mientras Serrat aplaude. / ÁLVARO MONGE

El presentador agradece la presencia de los mencionados personajes y recuerda a los anteriores ganadores del premio. Se le presta atención, pero el parloteo no cesa. Acto seguido, entran en escena las cinco componentes del grupo Jaras, que inundan la sala con su folclórica danza. Y de repente… ¡Sorpresa! Llega el invitado especial que faltaba en la mesa VIP: Joan Manuel Serrat. Su aparición en mitad de la ‘performance’ de las Jaras desvía miradas y provoca aplausos.

Visto el espectáculo, se cena. Una hora y media después de la comilona, se cede paso a los cantantes Joaquín Sáez y Abraham Ruiz. El dúo musical interpreta los clásicos ‘Santa Lucía’ de Miguel Ríos y ‘¿Quién me presta una escalera?, de Serrat. Ambos artistas se animan a cantar cuando les acercan el micrófono a la mesa. El enjambre de fotógrafos que se forma alrededor de la escena presencia como los políticos también se suman al canto apasionado mientras que algunos de los asistentes bailan.

Reconocimiento a obra y vida

“Sin Miguel Ríos es imposible entender nuestro rock”, sentencian en la lectura del acta del jurado, en la que además se hace un repaso del éxito personal y artístico del homenajeado. Serrat, amigo de Ríos desde hace décadas, es uno de los encargados de formalizar la entrega del premio con una placa conmemorativa y una insignia. “Yo tengo la suerte de tener un pecho muy amplio en el que caben muchas medallas”, bromea en su discurso de agradecimiento el rockero granadino, que la semana que viene cumple 75 años. Confiesa además que él siempre ha cantado para ganarse el afecto de los demás, algo que, tal y como le confirma su público, ha conseguido.

Con todas las verdades dichas y todos los aplausos realizados, llega a su fin el acto organizado por la Casa de Andalucía de Barcelona. Los que hasta el momento han permanecido acomodados en sus asientos ahora buscan hacerse con la foto de recuerdo que certifique que ellos, efectivamente, estuvieron con Miguel Ríos cuando se le condecoró. Entretanto, los políticos socialistas se despiden y abandonan el lugar. “Suerte”, les desean algunos.