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PRESUNTA HIJA ILEGÍTIMA

Alberto II de Bélgica se enfrenta a una multa de 5.000 euros diarios

Por cada día que se niegue a realizar el test de ADN para verificar si es padre de Delphine Boël

EFE

Alberto II, rey emérito de los belgas.

Alberto II, rey emérito de los belgas. / EFE / OLIVIER POLET

El rey emérito de los belgas, Alberto II, podría enfrentarse a una multa diaria de 5.000 euros por cada día que se niegue a realizar el test de ADN para verificar si es el padre de Delphine Boël, su presunta hija ilegítima.

Los magistrados del juicio por la paternidad de Boël dieron el pasado noviembre un plazo de tres meses al monarca para realizarse la prueba de paternidad, un test al que todavía no se ha sometido.

El próximo jueves está prevista una nueva audiencia en el juicio sobre la paternidad de Boël, en la que su defensa ha anunciado que pedirá que el rey sea obligado a abonar la multa por cada día en el que siga sin realizarse la prueba, ha señalado la agencia belga.

Los abogados de la presunta hija ilegítima pretenden evitar así que el rey emérito de los belgas se abstenga de someterse a la prueba hasta que se dicte sentencia en casación, la tercera y última instancia de la justicia ordinaria en Bélgica.

El pasado 5 de noviembre, el Tribunal de Apelación de Bruselas ordenó a Alberto II la prueba de ADN, para la que dio un plazo de 90 días.

Los jueces tomaron esa decisión tras confirmar que Jacques Boël, su padre legal, no es su progenitor biológico, y que debía compararse el ADN de Delphine Boël con el del rey Alberto II y Sybille de Selys Longchamps, madre biológica y amante reconocida del anterior monarca de Bélgica.

Primera denuncia

Boël presentó su primera demanda de paternidad a Alberto II en el año 2013. Su existencia salió a la luz en el 1999 como consecuencia de la publicación de una biografía no autorizada de la reina Paola.

Cuando la baronesa de Selys Longchamps rompió el silencio, detalló la relación que mantuvo durante años con el rey, asegurando que Alberto II y la reina Paola estuvieron en dos ocasiones al borde del divorcio, en 1969 y 1976, y además difundió fotos de una joven Delphine junto al entonces monarca.

Alberto II reconoció en una entrevista concedida a la cadena de televisión RTL en junio del 2014, apenas unos meses de que estallara el caso, que su matrimonio con Paola pasó por momentos difíciles, pero nunca ha reconocido la paternidad de Delphine Boël.