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OCTAVA EDICIÓN DEL PREMIO

Ainhoa Arteta, primera mujer txapeldun del año

La soprano vasca ha recogido el premio que entraga el grupo Sagardi

Luis Miguel Marco

La soprano vasca Ainhoa Arteta, con el actor Karra Elejalde y el periodista Jon Sistiaga. / FERRAN NADEU

La soprano vasca Ainhoa Arteta, con el actor Karra Elejalde y el periodista Jon Sistiaga.
Karra Elejalde, Jon Sistigaga, Iñaki López y Mikel Urmeneta, en la entregra del Txapeldun 2019 a la soprano vasca.
Karra Elejalde y Ainhoa Arteta.

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No tenía idea Ainhoa Arteta de que hoy rompía un techo de cristal. "Pues yo encantada de romper barreras, como siempre", aseguraba a su llegada al restaurante 1881 del grupo Sagardi en el Palau de Mar, muy bien acompañada por cierto por su tercer marido, el capitán de navío de la Armada Matías Urrea.

La soprano vasca ha sido la primera mujer en recoger el premio Txapeldun del año 2019 después de siete ediciones con mucha testosterona. "Las txapelas en mi casa han estado siempre muy presentes", aseguraba esta guipuzcoana nacida en Tolosa hace 54 años que nada más llegar pedía un pincho y observaba los chuletones preparadados atemperados y esperando las brasas. "En el norte no puedes sacar un chuletón de menos de un kilo y medio", confirmaba, antes de recibir el cariño de, entre otros, el actor Karra Elejalde, Txapeldun 2014. 

"Segundos repartos a mi edad no toca"

Arteta pronto estará de vuelta al escenario de Liceu con 'Madama Butterfly', la ópera de Puccini, una coproducción del Gran Teatre con el Convent Garden de Londres. Ella encabeza el segundo reparto los días 13,16,20,22 y 29 de enero. "Tenía ganas de este título, pero era consciente de que no la afrontaría hasta que no estuviera preparada. La que manda y a la que hay que escuchar es a la voz", asegura una Arteta reivindicativa. "No sé si me he quitado todavía la espinita del Real y del Liceu, donde todavía me dan segundos repartos.Espero que dentro de poco me den primeros repartos, porque a mi edad haciendo segundos repartos como que ya no toca".  

Ainhoa reconoce que el drama que vive su personaje en 'Madama Buterfly', Ciao Ciao, abandonada por Pinkerton, no le es ajeno. "En mi vida privada sufrí algo parecido [la ruptura con el barítono estadonidense Dwayne Croft, su segundo marido, que la sumió en una depresión]. "Pero claro, yo no tomé la decisión tan drástica de hacerme el harakiri", bromea alguien que está preparando también este acercamiento al mundo oriental. "He contactado con el consulado japonés y me van a ayudar con los movimientos y la gesticulación. No olvidemos que ella es una niña de 15 años cuando empieza este drama. Hay colores muy infantiles en esta Butterfly". 

"Un holograma no tiene alma"

Tiene muy vivo Ainhoa también el recuerdo del Réquiem de Verdi, la misa de difuntos que interpretó en la catedral de Barcelona como despedida a la soprano Montserrat Caballé, fallecida el pasado 6 de octubre. "Yo no quisiera llamarlo despedida. Caballé nos ha dejado un legado tan grande y tan dilatado en el tiempo que más que una despedida yo lo definiría como un agradecimiento. Yo no me quiero despedir de ella, quiero seguir aprendiendo de su legado. Y por supuesto ha dejado una hija con la que yo tengo una buenísima relación. Montsita [Monterrat Martí] nos va a dejar más de una sopresa porque ya sé que no se lleva pero estas carreras deben de ser largas". 

Y aquí tira de carácter euskaldún para reivindicar que la madurez es un grado. "No sé si es por la imagen imperante en Hollywood por la que una mujer de más de 40 ya no cuenta, pero vocalmente una soprano está estupenda a los 45, así que esta es una época inconsciente o ignorante si se cree que la juventud vale y lo que tiene una cierta edad ya no". Las cantantes y las actrices han de vivir cientas cosas en la vida para crecer como artistas. La lírica requiere de una liturgia y los 'tempos' hay que respetarlos". 

Por eso tampoco cree que haya magia en acudir a un concierto con una orquesta tocando en directo y una Callas en forma de holograma. "No lo he visto, pero el hologama no tiene alma. Lo importante fue ver a la Callas en su día, en vivo y en directo. Todo no es sustituible en la vida. Cuando canto en un concierto, yo experimento cosas con el público que está en ese momento". 

Arteta se ha trasladado a vivir a Madrid. Su hija Sarah ha empezado allí la carrera. "Aunque canta muy bien, no va a seguir mis pasos. Ha decidido hacer Psicología y Criminología. Yo siempre digo que sea lo que sea en la vida, va a hacerlo y además va a cantar muy bien". Pendiende de toda la conversación está su marido Matías Urrea. "En verano hará tres años que estamos juntos y la verdad es que muy bien. He tenido mucha suerte. He dado con una persona que me ayuda una barbaridad, que me apoya totalmente y que está conmigo, cosa que no es fácil en esta profesión en la que está siempre de un lado para otro. El hombre es más complicado que te siga que la mujer al hombre. Yo lo he visto con muchos colegas. A mí no me interesaba empezar con otra pareja para estar sola. Si tengo que estar sola estoy sola con mis hijos y punto pelota. Yo sabía que lo que pedía no era fácil pero me está demostrando lo contrario. Es inteligente, es estratega, es un chollo vaya".   

Temas: Ainhoa Arteta