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ENTREVISTA

Alfred García: "Llevaré siempre dentro de mí mi bonita historia con Amaia"

El exconcursante de 'OT 2017' habla de su disco, '1016', que incluye 12 canciones compuestas en el concurso de TVE-1, y de su ya finalizada relación con la ganadora de esa edición

Inés Álvarez

El cantante Alfred García, el martes, 11, en el Hotel Petit Palace Museum de Barcelona.

El cantante Alfred García, el martes, 11, en el Hotel Petit Palace Museum de Barcelona. / ELISENDA PONS

Alfred García (El Prat de Llobregat, 1997) es música. Toca unos acordes a la guitarra, mientras le hacen la foto que acompaña a esta entrevista, y para charlar, invita a la periodista a sentarse con él en la banqueta del piano. Cuando acaba la conversación, ahí se queda, absorto, interpretando una melodía. La vida parece que fuera para él un espacio entre canción y canción. Acaba de lanzar single y finalizar una relación con Amaia que de principio a fin vivieron en directo los telespectadores. Con ustedes... el Alfred 2.0. 

De la Tierra a Marte ha logrado un millón de reproduciones nada más salir. ¿Cómo recibe esa acogida? 
Estoy muy agradecido a la gente que ha comprado mi single y ha visto el vídeo. Pero lo importante es la continuidad, que las canciones duren. Lo importante es la música. Los números no tienen sentimientos. Por eso puse a mi disco 1016: porque más allá de un número hay una historia, una persona y unas canciones. 

Hace no mucho estaba en la ESO y ahora la letra de una canción suya sirve para estudiar castellano en 2º.
¡Sí! Las figuras retóricas y las metáforas. ¡Eso sí que me hace ilusión! Es que creo que, sobre todo, hay que hacer buenas canciones. Yo soy un tío muy romántico y me encanta cuidar las letras, porque mis mayores ídolos son Bob Dylan, Leonard Cohen y Nick Cave. Partiendo de esa base, intento cuidar, como puedo, a mis 21 años, las letras y ser consciente de que hay que hacer buenas canciones. Porque pasarán las modas, pero las canciones perdurarán.

¿Era bueno en clase de lengua?
Sí. En catalán y castellano, aunque me costaba la ortografía. Ahora la llevo mejor y, si no,  mis fans me dan algún toque de atención. Y a mi tío David, que es poeta, le debo mucho.

Un disco 100% Alfred García: composición y producción. ¿Un lujo?
Es un lujo hacer algo tan mío. Yo he tenido fe en lo que hago, pero también mi equipo y Universal Music, que me han dejado hacer lo que he querido. Cuando les explicas que tu casa no tiene techo, tus canciones no tienen duración y vives libre como la música, los que te entienden apuestan por ti.  

En el vídeo aparece de astronauta. Por sus características y amadas rarezas, ¿se siente como tal?
Totalmente. Soy una persona a la que le gusta cambiar. Con cada persona aprendo; cada decepción, cada batalla ganada, me aportan cosas nuevas. Y me siento como un astronauta, porque estoy preparado para cada nueva misión que salga.

Y si la misión es un éxito, ¿cómo baja el astronauta de las nubes? ¿Con las causas sociales? 
Sí. Y las seguiré apoyando. Pero los que me hace tener  los pies en la tierra son mi familia y esos amigos que me apoyaron cuando nadie venía a mis conciertos. Y toda la gente que vaya viniendo se puede sumar. Alfred es el que era antes, y el nuevo, una versión 2.0, mejor, pero nunca hay que perder los orígenes.

¿Por eso su disco contiene una adaptación del himno de El Prat?
Es que me encanta mi pueblo. Bueno, ha quedado cuqui...

En su disco colaboran Paula Jornet, Love of Lesbian, Carlos Sadness y... una persona que estaba en OT.
¡Amaia! ¡Mi querida Amaia! Tenía que estar. Et vull veure era la canción que le compuse para su cumpleaños y qué otra forma más  bonita de decir que  nos queremos que hacerla dúo. Como pasa con los demás, que los conozco hace poco y los quiero muchísimo. Son maneras de celebrar el amor entre nosotros y por la música. Lo nuestro es algo que no se va a romper, porque esa historia es tan bonita, que la llevaré siempre dentro. Los buenos recuerdos nunca se pierden.

Pero le afearon que no la nombrara en su visita a OT.  Que dijera: «Una persona que estaba en OT»
¡Sí que hablé de ella! Y la nombré, aunque en otro momento. Pero me da igual lo que digan.

El inicio y el fin de esa relación fue retransmitido. ¿Se ha llegado a sentir como en el El show de Truman?
He estado tan ocupado con el disco,  que no me ha dado tiempo a sentir nada. Quien quiera hacer las fotos, que las haga y allá su conciencia de sacar tajada de una relación.

¿Se ha sentido muy observado?
Bueno, es una relación pública...

¿Era consciente de que con OT se  conoce antes a la persona que al cantante? ¿Se exponen mucho? 
Sí. Pero creo que tengo bastantes aptitudes. Que si tengo que ser un referente de algo, sé de qué: doy a conocer  causas sociales; hablo de música, porque sé un poco de la cultura musical, de los artistas que me gustan... Y, sobre todo, intento construir un mundo en el que me gustaría vivir a mí a raíz de lo que pueda hacer como referente.  Muchos fans donan a esas causas, escuchan música nueva... Y eso es precioso.

¿Ha despertado vocaciones musicales?
Cuando salí de OT, mi madre dijo que veía por todos lados clases de trombón, algo que no era habitual...

¿Sintió nervios en su visita a OT?
No. Si parecía un padre en plan: «Niños, no hagáis esto». Les di unos consejos. Aunque yo soy como soy y voy a lo mío. Si los quieren coger, bien.

Pero sí estaba emocionado...
¡Hombre, y tanto! ¡Me vestí de lentejuelas para algo! Fue como volver a casa después de un Erasmus y decir: «¡Guau! Soy yo, 2.0, renovado y presentando mi disco. ¡Toma ya!».

No reniega nunca de OT...
¡Qué va!  Además, me siento superagradecido. Fue allí para dar a conocer mi música. Y allí han pasado cosas que no me hubiese imaginado nunca. Doy gracias al universo por haberme dado esa oportunidad.