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SOBRE SU RUPTURA

Miguel Bosé impone el silencio

El cantante muestra en Instagram su labor solidaria para ayudar a niños mazahuas en México

Luis Miguel Marco

Miguel Bosé y Nacho Palau, en Madrid en el 2011. / GTRES

Miguel Bosé y Nacho Palau, en Madrid en el 2011.
Miguel Bosé, esta semana en un acto solidario en México.

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Miguel Bosé no habla del final de su relación con Nacho Palau y de la demanda que ha puesto su expareja "para la defensa y protección de sus intereses y, fundamentalmente, de sus hijos menores". Y si él no habla, su círculo más íntimo y su familia, tampoco. 

Miguel, de 62 años, sigue aparentemente con su vida en México, hermético como siempre sobre su vida privada. Sigue colgando en su Instragram imágenes en la que muestra su solidaridad con el país donde se instaló hace un tiempo tras vivir tres años en Panamá. Esta semana ha acudido a la inauguración de una ludoteca en San Felipe del Progreso de la que se van a beneficiar 176 niños mazahuas.

Estas apariciones solidarias son ya una práctica habitual del artista, que parece sentirse encantado con la compañía de los pequeños, –en la ludoteca incluso les contó un cuento 'El león que se vio en el agua'–. También el pasado 17 de octubre, cuando en Ocuilan (México), uno de los municipios más afectados por el terremoto que asoló al país azteca el 19 de septiembre del año pasado el cantante participaba en una inicativa llamada Love Army Mexico con el objetivo de entregar casas a los damnificados por el seismo.

Y eso mientras en Valencia estallaba una batalla legal y con ella el mundo supo de la existencia del escultor valenciano Nacho Palau, su pareja durante 26 años, una batalla legal que involucra a los pequeños Tadeo, Ivo, Telmo y Diego, dos pares de hijos gemelos, fruto de dos gestaciones subrogadas que Bosé y Palau tramitaron en 2010 por separado, que nacieron en 2011, y que se llevan siete meses de diferencia. Los dos primeros están en México con Miguel y están matriculados en el colegio; los otros dos están en España con Nacho. No se ven desde el verano.

Deuda con Hacienda

La cosas no están de cara para Bosé. En su fugaz aparición previa en Madrid en el acto de homenaje de la revista Telva a Naty Abascal, Miguel también se mostró huidizo con la prensa, temeroso que le preguntaran también por sus problemas con la Agencia Tributaria, que le reclama 1,8 millones de euros y lo tiene desde el pasado verano en su lista de morosos ilustres.

Así que lo más cercano que estamos de saber qué pasa por la cabeza de Bosé con todo este revuelo es lo que ha dicho Belén Esteban en Tele 5, que asegura que una fuente fiable y cercana al cantante afirma que "está muy enfadado por lo que ha hecho Nacho, se ve traicionado y ha decidido demandarle porque considera que se ha violado su derecho al honor".

"No puedo contestar a nada", decía por su parte hace unos días el otro protagonista de esta historia, Nacho Palau, a la llamada telefónica de 'Sálvame'. Sin duda asesorado por su abogado José Gabriel Ortolá, el valenciano tampoco va a acudir a los platós a contar intimidades de la pareja a cambio de una bonita cifra, pero lo cierto es que se están filtrando cosas.

Esta semana, fuentes cercanas al escultor revelaron que uno de los detonantes de la ruptura fueron las discrepancias entre Miguel y Nacho por la educación de los niños. "Estaban recluidos en el jardín de la casa", a la que solo tenían acceso un número muy reducido de amigos. El círculo más cercano de la expareja del artista alega que "Miguel hacía de padre principal y era muy autoritario y eso no gustaba a Nacho".

Por lo visto los cuatro hermanos no se juntan desde el pasado junio. "Miguel no ha descolgado el télefono para saber cómo estan sus hijos", explican. En 'Salvame' María Patiño también lanzaba: "Nacho no quiere el dinero de su expareja, solo va a luchar por la unión de sus hijos". 

"Los amigos de Miguel somos siempre sus amigos y entendemos una cosa muy importante, respetamos mucho su silencio cuando él lo pide", decía en un acto el escritor venezolano Boris Izaguirre. Y Miguel está siendo respetado. Tan solo un par de músicos amigos sí han explicado ante un micrófono lo mal que les sabe todo esto. Uno es Víctor Manuel. "Uno siente mucho estas cosas. Es un roto que se hacen los dos, seguramente no quería ninguno llegar a esa situación pero se ha llegado y ojalá todo salga bien para los cuatro niños y para Miguel y para Nacho también. El otro es el canario David Ascanio, gran amigo de la pareja y marido de la modelo Laura Sánchez, que no ha querido posicionarse. "Yo estoy en medio porque les quiero mucho a los dos. No me gusta y me duele ver a Miguel y a Nachito así de mal. Es bastante triste todo esto que esta saliendo en los medios pues los trapos sucios se lavan en casa".

Quizá se refería a las palabras de la colaborada de 'Sálvame' Lidia Lozano, que explicó una tensa escapadas de los protagonistas de esta ruptura con sus cuatro pequeños en la estación de esquí de Baqueira-Beret el pasado invierno. "Estaban en apartamentos separados porque Miguel y Nacho se llevaban como el perro y el gato". También contó que Palau insistía mucho al artista para irse de viaje y le hacía advertencias del tipo: 'Si no nos juntamos todos, lo cuento todo', en relación a su homosexualidad y a una relación de la que apenas hay testimonios gráficos porque nunca posaron juntos. Y añadía: "Por supuesto era Miguel quien lo pagaba todo".