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EL ANIVERSARIO DE UN ÍDOLO DEL ROCK

Mick Jagger no se arruga

El incombustible cantante de los Rolling Stones cumple 75 años en la misma buena forma de siempre

Juan Fernández

Mick Jagger, en su salsa, ante la multitud, en un concierto.

Mick Jagger, en su salsa, ante la multitud, en un concierto. / EL PERIÓDICO

Los pliegues de la cara de Mick Jagger (Dartford, Kent, Inglaterra, 1943) podrían ser los de un labriego agostado por el sol pero en realidad son el relato trabajado y lleno de recodos de medio siglo de historia del rock, una música que nació para ser eternamente joven y que ha encontrado en este sir bisabuelo y plisado a su máxima expresión. A sus 75 años, que los cumple este jueves, inasequible al paso del tiempo, el líder de Rolling Stones continúa siendo el diablo que siempre fue. Camino de entrar en los libros de anatomía tras conquistar los de historia de la música, Jagger soplará las velas mientras se prepara para su próxima gira, donde le esperan las volcánicas puestas en escena que definen su estilo. Nada que recomiende ningún geriatra, pero el cantante lleva décadas probando que está hecho de otra pasta. Tampoco su vida se pareció nunca a la de ninguna otra estrella.

El joven inquieto

Septiembre de 1950. El niño Micky Jagger, hijo de un profesor de gimnasia de origen eslavo y una ama de casa originaria de Australia, coincide en la misma aula de la Escuela Primaria de Wentworth, en Dartford, con otro crío de su misma edad, de nombre Keith Richards, a quien vuelve a encontrarse 10 años más tarde en una estación de tren.

Jagger y, tras él, Keith Richards y Charlie Watts, en su última visita a Barcelona, en septiembre pasado. / FERRAN SENDRA

La fascinación que ambos comparten por el rhythm and blues les animará a irse a vivir juntos a un piso en el londinense barrio de Chelsea. Richards, para empezar a probar suerte con la música. Mike, para estudiar en la prestigiosa London School of Economics con una beca del Gobierno. El muchacho apunta a periodista o político, pero tardará poco en abandonar los libros por los escenarios. El 12 de julio de 1962, en el Marquee Club de Oxford Street, Jagger y los otros cinco miembros fundadores de los Rolling Stones ofrecen su primer concierto.

La estrella

Mayo de 1965. Jagger y el resto de la banda graban la canción ‘(I Can’t Get No) Satisfaction’ en un estudio del sello RCA en Hollywood. Están ofreciendo su tercera gira norteamericana, son ya toda una celebridad en su país y en Estados Unidos, pero los riffs de guitarra de Richards y los gritos roncos de Jagger en esta canción les van a convertir en una banda global y a él, en el rostro y la voz más universales del rock and roll.

Jagger ya fue un hipster barbudo mucho antes de que se inventara la especie. / ARCHIVO

En 56 años de vida del grupo, Mick Jagger ha publicado junto a Rolling Stones 24 álbumes de estudio, a los que se suman los siete discos que se atrevió a sacar en solitario. Pocos pueden presumir de semejante carrera, pero su sello distintivo siempre fue el directo. Animal de escenario como nadie, hasta cuatro de sus giras figuran entre las más concurridas y lucrativas de la historia. Suficiente para que su fortuna se le estime ahora mismo en 360 millones de dólares.

El chico malo

Una leyenda de excesos con las drogas y el sexo no puede faltar en la biografía de un ídolo del rock, y la de Jagger es generosa en batallas lúbricas y narcóticas, sobre todo en sus primeros años. Si en 1967 era arrestado junto a Keith Richards por narcotráfico, el cantante de la lengua más famosa de la historia del rock se animaba a proponerle cuatro años más tarde a Rod Stewart, según testimonio de este último, jugar al intercambio de parejas con su chica y su reciente esposa, la nicaragüense Bianca Pérez.

Mick y Bianca, el día de su boda, en 1971. / ARCHIVO

Acababa de casarse con ella, pero ese mismo año ya le estaba siendo infiel con la modelo Jerry Hall, que pronto se convertiría en su segunda mujer. El biógrafo Chris Andersen calculó en ‘The Wild LIfe And Mad Genius Of Jagger’ (2012), que Mick puede haber mantenido relaciones sexuales con cerca de 4.000 damas, y también con algún varón, como David Bowie.

El icono

Andy Warhol lo convirtió en una de sus famosas serigrafías, el fotógrafo Cecil Beaton subastó un retrato de su trasero, su rostro ha sido objeto de exposiciones artísticas y su célebre movimiento de caderas ha inspirado infinitas imitaciones de intérpretes que en algún momento aspiraron a captar la esencia del rock sobre un escenario. Más allá del cantante, Mick Jagger es un icono, un ídolo del siglo XX, una inconfundible referencia de la contracultura juvenil que ha empezado a adentrarse en la edad de platino.

Charlie Watts, Keith Richards, Mick Jagger y Ron Wood. La banda de rock and roll más importante del mundo. / EL PERIÓDICO

Consciente de su influencia pública, el músico nunca se ha cortado a la hora de expresar sus opiniones políticas. El mismo joven contestatario que se definía anarquista en la juventud, en el 2014 se implicó por el no a la independencia de Escocia y en tiempos recientes ha hecho pública su simpatía por el partido Conservador británico y su admiración por Margaret Thatcher.

El padre de familia

Al cierre de esta edición, Mick Jagger tenía ocho hijos -de cinco mujeres diferentes-,​ cinco nietos​ y un bisnieto pero, dada su procacidad, puede que la prole haya aumentado en las últimas horas. Que al cantante le gustan las mujeres y acostumbra a renovarlas por otras más jóvenes cuando pasa un tiempo a su lado no es noticia. Lo llamativo, en su caso, es su tendencia a hacer madres a las damas que se cruzan en su camino.

Sir Mick Jagger, todo un bisabuelo rockero. / EFE

La última, la bailarina Melanie Hamrick, 44 años menor que él, con quien tuvo en diciembre del 2016 a su último -de momento- hijo. La madre de Deveraux Octavian Basil Jagger -así se llama el pequeñín de Mick- le ayudó a olvidar el duro golpe que sufrió cuando su anterior pareja, L'Wren Scott, se suicidó en 2014. Aquel contratiempo sacó a la luz al Jagger más desolado y hundido que nunca habíamos visto.