ESTÁ FUERA DE PELIGRO

Cayetano Rivera sufre una grave cogida en Zaragoza

El diestro ha recibido una cornada de tres trayectorias en el muslo izquierdo

EL diestro, con la sangre del toro en la cara, es atendido tras la cogida. / JAVIER CEBOLLADA/EFE

EL diestro, con la sangre del toro en la cara, es atendido tras la cogida.
El diestro Cayetano Rivera es cogido durante la corrida de la Feria del Pilar de Zaragoza.
El diestro Cayetano Rivera es cogido durante la corrida de la Feria del Pilar de Zaragoza.

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Agencias / Barcelona

El torero Cayetano Rivera ha sido corneado gravemente por el segundo toro de la corrida que se ha celebrado este miércoles en Zaragoza, con motivo de las fiestas del Pilar. El diestro, que está fuera de peligro, ha tenido que ser intervenido en la misma enfermería de la plaza por una cornada de tres trayectorias en el muslo izquierdo. La esposa del torero, la modelo y presentadora Eva González -que está embarazada de su primer hijo-, y su hermano, el también diestro Francisco Rivera, viajaron ayer mismo hasta la capital aragonesa.

Tras una hora de intervención en la enfermería de la plaza de toros, Cayetano fue trasladado hasta la clínica Quirón, donde permanece ingresado. 

Parte médico

El parte médico, que firma el doctor Carlos Val-Carreres, desvela que el diestro sufre una cornada "a nivel de la cara interna del tercio superior del muslo izquierdo con orificio de entrada de 6 centímetros y tres trayectorias".

"Una superior que llega hasta el pubis, otra posterior de 10 centímetros que desgarra las fibras de los músculos aductores y otra inferior de 20 centímetros que dislacera las fibras del cuádriceps; profusa hemorragia a expensas de vasos musculares. Pronóstico grave".

Cayetano ha resultado herido durante la faena de muleta a ese segundo toro de corrida, de la ganadería de Parladé, que le ha soltado un tremendo cabezazo cuando el torero lo toreaba al natural, alcanzándole de lleno en el muslo izquierdo.

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Ha terminado la faena

Tras reponerse aparentemente del percance, y con la pierna y el rostro cubiertos de sangre, Cayetano ha seguido toreando al astado, al que estaba cuajando una buena faena, e incluso ha llegado a entrarle a matar, cobrando una estocada que ha sido suficiente para cortarle las dos orejas, concedidas cuando el torero ya se encontraba en la enfermería.