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DEBUT EN EUROPA

Ángel Sánchez, el arquitecto de las novias

El diseñador venezolano cruza el charco para desfilar en la Barcelona Bridal Week

Mireya Roca

Ángel Sánchez, autor de los vestidos de novia y de fiesta de diversas estrellas de Hollywood, ha presentado su nueva nueva coleccion en la gala de la Barcelona Bridal Night, que tuvo lugar en el Palau de Pedralbes. / CARLOS MONTAÑÉS

Ángel Sánchez, autor de los vestidos de novia y de fiesta de diversas estrellas de Hollywood, ha presentado su nueva nueva coleccion en la gala de la Barcelona Bridal Night, que tuvo lugar en el Palau de Pedralbes.
El diseñador venezolano Ángel Sánchez posa entre sus diseños de moda nupcial y fiesta.

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Ángel Sánchez es un referente de la moda nupcial estadounidense, aunque nació en 1960 en un pueblo de Venezuela, Valera, en el estado de Trujillo. Su madre era costurera, lo que lo marcó significativamente, aunque él se dio cuenta muchos años después."Ver a mi mamá coser durante mi infancia ha sido decisivo. Mi madre me recuerda que yo jugaba más con los figurines que con las historietas", afirma el creador, que desde hace años vive a caballo entre Miami y Nueva York.

Estos días ha estado en Barcelona con motivo de la Barcelona Bridal Fashion Week, que acaba este domingo. "Estar en Barcelona es una oportunidad única, porque es un punto de referencia mundial“, señala el modisto, que se ha labrado un nombre en la moda nupcial con sus vestidos esculturales y que ahora  ha cruzado el charco para desfilar en el salón catalán, su debut en Europa. 

"LA ESPAÑOLA, MÁS TRADICIONAL"

“Este es para mí un viaje de exploración.Supone abrir una ventana al mundo", revela. "Espero haber gustado en Barcelona. Creo que la cultura latinoamericana guarda muchos más vínculos con España que con EEUU. La mujer española es más tradicional y la americana es más práctica".

Sánchez, conocido también como el arquitecto de las novias, presentó Rose Mist, "una colección inspirada en los años 50, muy a lo Audrey Hepburn", en la Barcelona Bridal Night, la fiesta oficial del salón, que tuvo lugar en el Palau de Pedralbes la noche del miércoles. Asistieron, entre otros, Manuela Velasco, Macarena Gómez, Carla Pereyra, Helen Lindes y Rafael Amargo.

"Soy el diseñador de moda que soy porque soy arquitecto", sostiene el creador, pero este salto de la arquitectura al diseño de moda no fue fácil. "Yo nunca vi el oficio sacrificado de mi madre como una carrera para mí. Me eduqué para ser el mejor arquitecto, quería hacer pueblos, escuelas, hospitales..", explica.

Sin embargo, tras graduarse en la Universidad de Caracas, empezó a frustrarse al ver la lentitud con la que se concretaba el proceso creativo en la arquitectura. "Me sentí impotente, porque, aunque tenía ideas, no las podía construir". Afortunadamente, las figuras que trazaba en los planos empezaron a cautivarlo.

DOSIS DE DRAMA Y PASIÓN

El momento clave en su trayectoria se localiza el día en que su madre abrió una tienda de ropa para la que él empezó a diseñar. "Montamos un taller en mi pueblo que se llamaba Ángel Atelier y en ese momento empecé a sentirme feliz con el proceso creativo. A los 25 años me dí cuenta de que no podía compaginar la arquitectura y el diseño, así que decidí seguir con lo que más lo apasionaba: la moda", recuerda.

Pero no ha abandonado su primera pasión. "Como yo soy arquitecto de carrera, los primeros trazos siempre son muy precisos. Siempre busco el balance entre la forma y las proporciones, evito el exceso porque me gusta el ornamento dosificado. Yo nunca he sido un diseñador loco, reinterpreto lo clásico y no olvido el pasado. De hecho, mi mentor ha sido Balenciaga", afirma.

"Nunca he sido un diseñador loco, reinterpreto lo clásico y no olvido el pasado", subraya

No obstante, como buen latino sus diseños tienen esencia artesanal pero a la vez "transmiten drama y pasión". Y asegura que en sus colecciones siempre hay una historia que contar. "Eso me viene de mi formación como arquitecto", subraya.

Ha vestido a celebridades de la talla de Sandra Bullock, Eva Longoria, Meryl Streep, Taylor Swift Y Tatiana de Grecia, entre otras. "Hoy en día si no vistes a ninguna famosa no eres nadie y eso me incomoda. Se ha convertido en una obsesión", se lamenta. 

Pero para él las "estrellas de la música y el cine son como estrellas fugaces". "Por encima de todo, halago a mi novia anónima. Lo más lindo es ver cómo a mi taller vienen varias generaciones de una familia para que las vista de novia", destaca. Y concluye: "Las oportunidades que he tenido en la alfombra roja han sido fortuitas; no he pagado por ellas, se han dado porque se tenían que dar".