Ir a contenido

CONFESIONES

Melanie Griffith: "Me sentía atascada en mi matrimonio con Antonio"

"Soy tímida con los hombres ahora. No he conocido a nadie en los casi dos años que llevamos divorciados", explica la actriz

Melanie Griffith.

Melanie Griffith. / INSTAGRAM

Mientras Antonio Banderas intenta frenar el ritmo de vida tras el susto de su infarto y se prepara para vivir una nueva Semana Santa malagueña con su novia Nicole Kimpel, su exmujer, Melanie Griffith, ha hablado del motivo de su ruptura con él. "Me sentía atascada en mi matrimonio con Antonio" ha explicado la actriz, de 59 años, a la revista 'Porter'.

"Parte de la razón por la que mi matrimonio terminó es porque personalmente me quedé atrapada. No dejaré que eso vuelva a suceder, quiero disfrutar de la vida, quiero poder hacer lo que quiera".

La actriz asegura que sus fracasos matrimoniales –antes estuvo casada con Don Johson y Steven Bauer– le hacen recelar ahora de los hombres. "Llevo una vida solitaria. Soy tímida con los hombres ahora, muy reticente. No he conocido a nadie en los casi dos años que llevamos divorciados", ha explicado.

Melanie Griffith y Antonio Banderas anunciaron su divorcio en junio del 2014, tras 18 años de matrimonio. En un comunicado, el actor expuso que su relación acababa de mutuo acuerdo y tras un tiempo de reflexión. Ambos decidieron repartir todo el dinero ganado desde el rodaje de 'La máscara del Zorro', junto con un dibujo a lápiz de Picasso y una obra de Diego Rivera. Para entonces, él ya había conocido a Nicole Kimpel en el Festival de Cannes.

Pese al divorcio, Antonio Banderas y Melanie Griffith mantienen una relación cordial. El actor contó hace unos días, a su paso por el Festival de Cine Español de Málaga, que su ex mujer lo llama "prácticamente todos los días" desde que sufrió el infarto y que mantiene una buena relación con ella y con sus hijos. La hija de Antonio y Melanie, Stella del Carmen, de 19 años, vive en Estados Unidos.

ODIO ENVEJECER

Melanie también ha protagonizado junto a la entrevista una sesión de fotos en la que se aprencian sus nuevas operaciones de cirugía plástica. "Odio envejecer, así que he pasado de nuevo por el quirófano para mejorar el aspecto de mi rostro. ¡Espero que me vean mejor!", afirma Griffith. Por cierto, de su brazo derecho no queda rastro del tatuaje con el nombre de Antonio que se hizo como prueba de su amor y del que estaba tan orgullosa.