19 sep 2020

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LA VIDA TRAS EL 'CASO NÓOS'

Urdangarin, de profesión sus labores

El exduque de Palma pasea al perro, va a la compra y ordena la casa mientras la infanta Cristina acude a su despacho en Ginebra

La vuelta de Iñaki Urdangarin y Cristina de Borbón a Ginebra ha sido de lo más sosegada. Mientras sus hijos continúan con normalidad su formación en francés. Juan Valentín, de 16 años, Pablo Nicolás, de 15, Miguel, de 13 e Irene, de 10, acuden a diario a la Escuela Internacional de Ginebra, los exduques de Palma viven un auténtico exilio. Sin ocupación alguna, el marido de Cristina solamente se dedica a hacer 'footing', a salir en bici, a pasear a su perro y a hacer las labores domésticas. Los compromisos sociales y las fiestas de tiros largos han desaparecido de su vida y sus únicas obligaciones se limitan a hacer la compra y cuidar de sus hijos. 

Según 'Vanitatis', es normal ver a Urdangarín cargado con bolsas o descargando de su coche la compra para la semana. "Suele ir a un mercado cercano a su domicilio, así como a un centro comercial pasada la frontera de Suiza con Francia", sostiene el citado portal, que detallaque la última vez que se le vio fue el pasado miércoles, justamente el día anterior al juicio que se celebró en Palma de Mallorca. 

Por su parte, la hermana del Rey sigue ejerciendo de directora del área internacional que la fundación bancaria la Caixa creó para ella en Ginebra y desde el cual colabora con diversas organizaciones internacionales en temas de desarrollo. La infanta acude a diario a las oficinas de la fundación del Aga Khan, su esposo, Iñaki Urdangarin, permanece más tiempo en casa y se encarga de las tareas del hogar, así como de llevar a sus hijos al colegio.

SIN ASISTENTA Y CON PROBLEMAS ECONÓMICOS

Los escoltas ya no vigilan delante de la puerta del dúplex de 12 habitaciones donde residen los Urdangarin Borbón. Unos vecinos de la Rue Des Granges han confirmado que la familia ya no tienen casi servicio."Antes tenían una asistenta sudamericana interna que trabajaba fija en la casa, mientras que ahora tienen a una empleada por horas, solamente va medio día".

Casi todo el vecindario sabe que en el número 12 de la Rue des Granges vive "la princesa de España", como ellos llaman a Cristina. Unos vecinos han asegurado que el matrimonio ha dejado de mostrarse distante para hacer vida de barrio. De hecho, la hermana de Felipe ha pasado de no hablar con nadie a pararse y saludar. 

Según las mismas fuentes, Urdangarin siempre ha sido más cercano. De hecho, últimamente, en el parque ha charlado de forma distendida con algunos españoles que aseguran que el marido de la infanta se ha quejado de que han tenido que bajar mucho el nivel, que llegan justos a fin de mes y que la economía familiar no es la que era.