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LA CARA VISIBLE CONTRA LOS RECORTES

'Spiriman', el médico que denuncia la precariedad de la sanidad andaluza

El granadino Jesús Candel canaliza el malestar de miles de granadinos contra la fusión de sus hospitales

A este médico de urgencias le llegan ya quejas de profesionales de otras provincias andaluzas, que se movilizarán este domingo 27 de noviembre

JULIA CAMACHO / SEVILLA

Jesús Candel, ’Spiriman’, también lleva la Fundación Spiribol, que ayuda a través del deporte a niños con problemas sociales.

Jesús Candel, ’Spiriman’, también lleva la Fundación Spiribol, que ayuda a través del deporte a niños con problemas sociales. / INTERVIÚ / PEPE TORRES

Se llama Jesús Candel, pero en Granada, y fuera de ella, ya le conocen solo por su apodo, 'Spiriman'. Un nombre potente salido de la oenegé que lleva en sus ratos muertos (la Fundación Spiribol, que ayuda a través del deporte a niños con dificultades sociales) y que se ha convertido por obra y arte de las redes sociales en el emblema de la marea blanca andaluza, la protesta de los ciudadanos contra el deterioro de la sanidad pública en tiempos de crisis. Un grano incómodo en una región donde el partido en el poder, el PSOE-A, considera el sistema público de salud como la "joya de la corona" de un modelo a seguir como alternativa a los recortes del PP.

La capital granadina es una ciudad apacible, conservadora, donde cuesta trabajo cuajar una movilización. Sin embargo, el pasado 16 de octubre se echaron a la calle en masa. Unos dicen que fueron 40.000. Los organizadores, que cifran sus cálculos en modelos matemáticos de expertos, hablan de casi 120.000 personas. Una protesta masiva en cualquier caso que denota un malestar creciente con el sistema sanitario en Granada y, especialmente, con la denominada fusión hospitalaria. La Junta de Andalucía proyectó convertir Granada en la "ciudad de la salud", con un campus universitario y empresarial especializado en biotecnología, células madre... Pero la crisis transformó el Parque Tecnológico de la Salud (PTS, o "el puto ese", como le conocen algunos) en un proyecto menos ambicioso. Dos centros sanitarios, uno al norte y otro al sur de la ciudad, con los servicios repartidos pero una misma gestión para mejorar esta y ahorrar dinero.

SISTEMA "INVIABLE"

El sistema empezó a funcionar en julio. "Dicen que en verano no se pone la gente mala, pues no te cuento", ironiza Candel antes de desgranar el rosario de incidencias. Lo más habitual, gente que iba de urgencias a un centro y le mandaban al otro hospital, a 10 kilómetros, porque no podían atenderle allí al no tener ese servicio médico en concreto. A los médicos, que habían advertido de que el sistema era inviable, se les trató de convencer contándoles las bondades tecnológicas del proyecto y la maquinaria puntera que tendrían a su disposición. "Pero todo fue un caos, un desastre en cosas tan básicas como que alguien se ahogue, una neumonía...".

'Spiriman', de vacaciones entonces y cansado del teléfono saturado por los mensajes de queja de sus compañeros, grabó un vídeo con sus hijos en el que, tirando de broma, trataba de explicar qué centro trataba cada dolencia y regañaba a sus niños cuando no acertaban a qué hospital acudir cuando se ponen enfermos. El vídeo se hizo viral en las redes sociales.

De vuelta al trabajo, animado por los comentarios e indignado por la situación caótica que encuentra (él trabaja con contrato precario en urgencias, y su mujer también es médico), grabó otro vídeo tras una jornada de guardia de la que recuerda: "Me vi desbordado y con una auténtica falta de control de las cosas". De nuevo, la revolución.

"SIN MIEDO"

Ese vídeo activó el 'click' en sus compañeros, quienes se pusieron en contacto con él para denunciarle incidencias de todo tipo. También los pacientes. La bola fue creciendo y le pidieron hacer algo. 'Spiriman' convocó la manifestación del 16 de octubre, que acabó desbordando cualquier expectativa. "La gente ha perdido el miedo", asegura, calificando el proyecto granadino de "atentado contra la salud pública".

En vez de tomar medidas para atender las demandas ciudadanas, Candel denuncia que han ido contra él, que se ha "limitado a poner voz", afirma, aprovechando la proyección que tiene con su oenegé, una organización para niños desfavorecidos en la que gracias a su desparpajo y sus contactos colaboran futbolistas como Carles Puyol o Andrés Iniesta. "Me han llegado amenazas, me paran por la calle para decirme que puede pasarme algo, se han metido en mi consulta, tratan de desprestigiarme, pero a mí me la suda porque no tengo nada que esconder -sentencia- y les fastidia porque no me vendo, no trabajo con subvenciones, siempre he pensado que hay que pedirle dinero a los ricos".

Y mientras, la Junta de Andalucía reduce el problema a una campaña del PP en contra de la región. "Me han ofrecido prosperar laboralmente si me callo, y como no acepto me acusan de ser del PP o de Podemos, como si fueran lo mismo", brama antes de asegurar que no está vinculado con ninguna formación y clamar contra los recortes acometidos en Andalucía "que son claros aunque los políticos digan que no".

Desde entonces, las denuncias que formula han ido subiendo de tono. Arremete contra los altos cargos de la consejería andaluza de Salud, a los que acusa de distintas irregularidades que dice pondrá en manos de la justicia. Y que la fusión fue un intento de tapar desastres y chanchullos de esos altos cargos. De momento, ya han logrado paralizar la fusión hospitalaria, la administración ha abierto la vía de diálogo e incluso no descarta dimisiones cuando concluya esa negociación. Pero el movimiento es ya imparable y para este domingo ya hay previstas nuevas manifestaciones en Málaga y Huelva. "Profesionales médicos y pacientes se han unido contra un problema, y me tildan de alarmador -protesta 'Spiriman'.- Esto es un movimiento ciudadano".