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Álex García

Álex García: atrévete a cantar

OLGA PEREDA

Álex García, en un fotograma de No le culpes al karma...

Álex García, en un fotograma de No le culpes al karma... / ZETA CNEMA

Cuando Maria Ripoll le preguntó a Álex García si cantaba, la respuesta fue «no». Cuando la directora le preguntó si podría intentarlo, la respuesta fue: «Sí, me dejaré el alma». Y eso hizo. El actor (Tenerife, 1981) se apuntó a clases de canto y de guitarra, todo «un esfuerzo y un reto». El resultado -más que digno- lo podremos ver en 'No le culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas', la nueva comedia romántica de Ripoll ('Ahora o nunca') que se estrena en noviembre y que confirma a García como rostro imprescindible del cine español. Ahí estará el actor, guitarra en mano, y con aire desenfadado. «Sé que no lo hago bien, pero me lo he tomado como un reto. Es mi responsabilidad como actor. ¿Hay que cantar? Se canta». Es la primera vez que lo hace en la pantalla. Pero no descarta volverlo a hacer. Si otro director se lo pide.

'Kiki, el amor se hace', 'Gernika', 'La novia'… García -un animal de teatro al que hemos visto en series como 'Tierra de lobos' y 'Amar es para siempre'- vive un momento de gloria. Está saboreando el éxito, aunque no le gusta analizar cómo y por qué ha llegado hasta aquí. Con 18 años hizo las maletas y abandonó su isla natal. Se instaló en Madrid para estudiar interpretación. Y ahí sigue. «Amo Tenerife y voy cuando puedo. Pero reconozco que ya soy medio gato», sonríe al dejar claro que ya se ha convertido en un madrieño más, a pesar de que la capital lleva un ritmo antinatura.

RETRATO GENERACIONAL

En Madrid, precisamente, ha rodado 'No le culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas'. En el barrio más indie de la ciudad, Malasaña. Basada en la novela superventas de Laura Norton, la comedia (una producción de Zeta Cinema y Sony ) es un retrato generacional de treintañeros que aún no han hallado su sitio en el mundo. La protagonista, Sara (Verónica Echegui) es acomplejada, sensible, contradictoria, despistada, inestable, patosa y muy creativa. Además de todo eso, es la dueña de una tienda de complementos artesanales donde no entra nunca ningún cliente. Su novio (David Verdaguer) vive a miles de kilómetros. Y sus padres (Elvira Mínguez y Jordi Sánchez) le anuncian que van a separarse. Todo es susceptible de empeorar, así que Sara recibe la llamada de su hermana para decirle que se casa con Aarón, el chico que, en el instituto, fue el gran amor de su vida. 14 años después, Sara y Aarón vuelven a encontrarse. Dueño de un físico imponente, García explica que su personaje va más allá del típico guaperas. «Ahí estaba el reto, lograr un tipo majo y feliz consigo mismo pero que no es cretino. Un treintañero con estilo propio y personalidad que no es un prepotente. La película es una forma de reivindicar a la buena gente. Vivimos una época en la que parece que tenemos que odiar a los tipos a los que la vida les sonríe. Parece que necesitemos que al personal le vaya mal».

CON MARIO GAS

Al actor se le nota orgulloso de su nuevo trabajo. Como orgulloso está de 'Incendios', la desgarradora obra dirigida por Mario Gas para el teatro la Abadía de Madrid. «Es abrumadora y también una gozada para el espectador». García está pletórico con el buen momento del cine español, con taquillazos como los de 'Kiki, el amor se hace' (Paco León). «Nos estamos quitando la vergüenza. Ahora cada director hace un tipo de cine. Moderno, comercial, indie. Está saliendo mucho talento al mercado», destaca dejando claro que en EEUU aprecian la industria española. «Me di cuenta cuando estuve en Los Ángeles preparando el papel de Gernika. Allí nos quieren. Hemos estado con la cabeza baja, pero el mundo entero desea que exportemos nuestro cine».