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'ONE MAN SHOW'

Carlos Latre mira a América

El humorista, que despide la gira '15 años no es nada' en el Teatre Coliseum, prepara un 'show' con el que pretende cruzar el charco

FERRAN IMEDIO / BARCELONA

Carlos Latre para. Bueno, es un decir, porque él nunca se está quieto. Parar significa, en su caso, poner punto final a la gira '15 años no es nada' con la que ha estado dos años y medio dando vueltas por España con sus infinitas imitaciones. Esta noche empieza el final del exitoso 'show' en el Teatre Coliseum, donde permanecerá en cartel hasta el 19 de junio. Tiene nuevos planes. América aparece en su horizonte...

Su obsesión es convertirse en un 'one man show', algo que poco común en España. "Aquí esa figura no había existido. Somos muy de etiquetar, y yo no creo en esa limitación. El término americano me va como anillo al dedo. Así me defino y así era como quería ser de mayor", comenta Latre. Por eso piensa seguir en la línea que lleva ahora, más acentuada si cabe. Se verá en el próximo espectáculo. En unos meses lo presenta. No quiere contar mucho más. ¿Superstición de artista? Solo deja caer un 'pequeño' detalle: probablemente llegará a los escenarios americanos. 

Mientras tanto, repasa las cifras que ha registrado su espectáculo. Y es para quedarse afónico de la impresión. Empezó en Barcelona en el Capitol, donde estuvo en cartel seis meses, y desde entonces no paró de visitar ciudades (30) y de actuar para miles y miles de personas (200.000). A pesar de lo que lleva en marcha, tiene casi todo el papel vendido en el Coliseum. Un éxito similar a 'Yes, we Spain', que precedió a este.

EQUIPO DE GUIONISTAS

El secreto del éxito es el talento de Latre para imitar a quien le apetezca. Sus condiciones naturales se lo permiten. Pero después entra en juego el guion, que le permite actualizar los gags casi a diario gracias al equipo de guionistas que trabajan con él, de modo que '15 años no es nada' es un espectáculo vivo, cambiante, muy apegado a la realidad. Un gag sobre la precampaña electoral de las elecciones al Gobierno, un chiste sobre el panorama político catalán, otro sobre los problemas de Messi con Hacienda…

En total, 150 voces en los 90 minutos que dura el espectáculo sin interrupciones. Para quedarse afónico, pero del esfuerzo. Por eso Latre cuenta con una asesora vocal y una preparadora física. "Hay que ser muy disciplinado y tener un buen fondo porque imito, canto, bailo, y así durante más de una hora y media. Y los sábados, más de tres, porque hago dos funciones”. La misma disciplina y las mismas ganas que cuando dejó 'Crónicas marcianas' y se fue a Gran Bretaña y a Estados Unidos para aprender teatro clásico (llegó a representar 'Sueño de una noche de verano', de Shakespeare, en Londres) y baile. "Notaba que mis imitaciones les faltaba alma, y por eso me fui a estudiar", recuerda el humorista, que ahora está estudiando lírico. "La formación siempre me ha acompañado en mi camino".

"UN PASO ATRÁS PARA DAR DOS ADELANTE"

Se fue cuando era una figura muy popular. Y 'desaparece' ahora, aunque temporalmente, cuando podría seguir con '15 años no es nada' durante bastante tiempo más. Pero él prefiere parar y preparar un nuevo 'show'. "Quiero dejar las cosas en lo alto, cuando están en el mejor momento. Dejo la gira con la sensación de que ha sido algo muy especial para mí, un antes y un después en mi carrera: he repasado mis 15 años en televisión y he recogido tanto cariño de la gente, he sentido tanta cercanía y comunión con el público, que ha sido la gira del cariño".

Con '15 años no es nada', ha dado "un paso atrás en la memoria para dar dos pasos adelante". Se explica: "He podido ver mis éxitos, mis fracasos, mis referentes, y he buscado una nueva dimensión, un nuevo punto de vista, algo que no existe. He ido creciendo con un 'show' muy completo, en el que se han visto muchas cosas porque hago muchas cosas, en el que el tiempo pasa muy rápido y con el que la gente disfruta".