09 jul 2020

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CONCIERTO 'INOLVIDABLE' EN MARBELLA

Enrique Iglesias 'mata' a 'La chica de ayer'

Un vídeo muestra a la estrella desafinando en el clásico de Nacha Pop

EL PERIÓDICO / BARCELONA

Enrique Iglesias canta la canción la chica de ayer en el festival Starlite en Marbella

Confesó en una ocasión Miguel Bosé que un día, durante un concierto, se olvidó de la letra y, como recurso, se le ocurrió invitar al público a cantar. Por lo que recuerda, salió airoso del brete. El mismo truco probó la noche del jueves en Marbella Enrique Iglesias, en su caso por unos gravísimos problemas de -digamoslo así- entonación. Pero, a diferencia del intérprete de Amante bandido, le sirvió de bien poco. El público se dio cuenta de que aquello no sonaba como tenía que sonar y, para más inri, ahora aparece en Youtube el vídeo de una espectadora donde se puede ver la bochornosa interpretación de La chica de ayer.

Coincide la publicación del vídeo con la noticia de que Iglesias alcanzó el sábado los 1.000 millones de visualizaciones en Youtube de la versión en castellano del vídeo de Bailando, lo que le coloca en el top 10 mundial de descargas. Lo ha conseguido 491 días después de haberlo lanzado en la plataforma digital (lo hizo el 11 de abril del año pasado).

El hijo de Julio Iglesias, de 40 años, el único español que se mete en la lista que sigue encabezando PSY y su Gangnam style (2.300 millones) y al que siguen en el podio Justin Bieber (Baby) y Taylor Swift (Blank space). El novio de Anna Kournikova es sexto. Un hito, sin duda, que queda empañado por la actuación de Marbella, la única que ha dado en España en su gira mundial.

MICRÓFONO AL PÚBLICO / En el vídeo grabado en la ciudad andaluza, que no se acerca ni se acercará a los 1.000 millones de reproducciones de Bailando (ayer había sido visto unas 36.000 veces), se aprecia que el propio artista es consciente de que algo falla. Va y viene por el escenario tratando de enviar señales a sus músicos, se quita y se pone el auricular tratando de arreglar el retorno que llega a los oídos... Lo intenta, pero no hay manera. Desafina de lo lindo. Hasta el punto que decide que sea el público quien cante el estribillo y alguna parte más de la canción.

Es más, en un momento dado, acaso desesperado por los problemas acústicos, lanza el micro a la platea. Se lo devuelven al cabo de poco, de modo que se ve obligado a acabar una pieza que debería de tener más dominada, dado que la publicó en el disco Quizás (2002) no sin las protestas de los seguidores de Nacha Pop, escandalizados ante el anuncio de que Iglesias iba a grabarla. Sus razones tenían para temer el resultado final: la versión del clásico era olvidable.

El show de Marbella se recordará tanto como el audio que se filtró hace años de un play back de Rhythm divine que hizo para un programa de televisión. Aunque los espectadores no se dieron cuenta de nada en sus casas porque les llegó el sonido pregrabado, alguien le grabó cantando sobre la melodía y esparció en internet la verdadera actuación, que era para echarse a llorar... o a reír a carcajadas. Eso ya es cuestión de gustos.