28 oct 2020

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#CECILTHELION

Caza al dentista

Manifestaciones ante su clínica, escarnio en las redes y una vieja denuncia por acoso sexual persiguen a Walter J. Palmer hasta su escondite

PETA ha pedido que sea "extraditado, juzgado y preferiblemente colgado"

LAURA ESTIRADO / BARCELONA

Carteles de asesino ante la clínica de Bloomington (Minneápolis) de Walter James Palmer. / Adam Bettcher (AFP)

Carteles de asesino ante la clínica de Bloomington (Minneápolis) de Walter James Palmer.
La prensa se arremolina frente al centro donde hasta hace unos días pasaba consulta el cazador Walter James Palmer.
Peluches de animales salvajes, en el letrero de la clínica del doctor Palmer.
El artista californiano Mark Balma pinta a Cecil ante la clínica del dentista Walter James Palmer, este miércoles.

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Nadie sabe dónde está Walter James Palmer, el dentista conocido por haber dado muerte de una manera cruel e inhumana a Cecil, el león más famoso de África. Walter James Palmer no ha acudido a trabajar a su clínica de Bloomington, Minneápolis, desde que se hiciera público que él fue el furtivo que abatió al bello felino de Zimbaue. Walter James Palmer es algo así como un holograma, una diana virtual, el enemigo público número uno en su comunidad, y también en el gran vecindario de internet (donde ni rastro queda de sus antiguos perfiles).

"Asesino", "Cobarde", "Yo soy Cecil", "Los animales no son trofeos", "Justicia para Cecil", "Extradición para Walter Palmer"... El dentista ha evitado acudir a su consultorio: un mar de pancartas le esperan en la puerta. La entrada acristalada de River Bluff Dental Clinic se ha convertido en un santuario de peluches de fauna diversa y salvaje, similar a la que desde hace años da caza el doctor.

 

PEQUEÑOS DISFRAZADOS DE SIMBAS

Algunos padres han llevado hasta allí a sus hijos disfrazados como Simba, para que quede claro que el perdón, expresado por Palmer mediante un comunicado, no les basta. No vale decir: "No sabía que Cecil era tan importante"

La asociación de defensa de los derechos de los animales PETA ha pedido que Palmer sea "extraditado, juzgado y preferiblemente colgado", por haber matado a Cecil.

En internet se están recogiendo firmas para pedir justicia para Cecil. En The Petition Site ya son más de 700.000 personas que han suscrito un manifiesto para impedir que se sigan otorgando licencias para cazar animales en riesgo de extinción.

VIEJOS TRAPOS SUCIO

El calvario del desaparecido dentista parece no haber hecho nada más que empezar. Las fotos de sus variados 'trofeos' inundan las webs de medio mundo, donde el desprecio hacia su persona cotiza al alza. El dentista más buscado es objeto de escrutinio y se mira con lupa todo su pasado.

Además de algunos problemas con la justicia por culpa de su afición cazadora, Walter fue denunciado por "acoso sexual" por parte de una de sus empleadas en la clínica, tal como publica 'The Daily Mail'. Fue entre 1999 y el 2005. La demanda se presentó ante la Junta de Minnesota de Odontología. En el 2009, el asunto se resolvió "con rapidez y eficacia" -en palabras del dentista- a golpe de talonario. Walter James Palmer no admitió nunca su culpabilidad, pero pagó religiosamente 127.500 dólares.