Miley Cyrus / Cara Delevingne

Llegan las 'celesbians'

No sabemos si está de moda, si buscan publicidad o si lo suyo es una declaración de intenciones. El caso es que las parejas de lesbianas jóvenes y famosas muestran su amor sin tapujos.

Llegan las 'celesbians'
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NOELIA SASTRE

Lejos quedan las salidas del armario de Ellen DeGeneres o la veterana Martina Navratilova, que a finales de los años 80, y frente a millones de telespectadores, celebró con Judy Nelson una de sus victorias en Wimbledon. La tenista se acercó a las gradas en busca de su novia y los comentaristas, incómodos, se refirieron a ella como «una amiga».

Hoy las deportistas profesionales lo siguen teniendo difícil: muchas asumen que son lesbianas, pero esto no ayuda a salir del armario a las que realmente lo son. «Hay una especie de homofobia a la inversa con las mujeres deportistas porque se sienten obligadas a demostrar que son heterosexuales. La gente las ve como machorras simplemente porque se dedican al deporte. Un periodista jamás se atrevería a preguntarle a un deportista hombre: '¿Eres gay?, a menos que se dedique al patinaje artístico. Pero sí se lo pregunta a una tenista», afirma la legendaria Navratilova 34 años después de su salida del armario.

Como ella, la capitana de la selección de fútbol de EEUU, Patricia Abby Wambach, ha celebradoel mundial con su mujer Sarah Huffman, aunque de una forma mucho más explícita que en los 80: las americanas acaban de llevarse el título en Vancouver y Wambach besó a su esposa (exjugadora profesional) frente a los flases una semana después de que el Tribunal Supremo de su país legalizara el matrimonio gay.

Quien parece tenerlo más fácil es Miley Cyrus con su activo apoyo a la comunidad LGTB. La cantante dice ser bisexual desde los tiempos de Hannah Montana. Y se ha besado con muchas desde que dejó de dar cuentas a Disney. Con Katy Perry, con Brooke Candy, con unas cuantas fans… Su última conquista es la modelo de Victoria's Secret Stella Maxwell.

El año de las mujeres

Sí, últimamente parece que hay un nuevo romance cada semana. Ireland Baldwin con la rapera Angel Haze, la socialite Michelle Harper con la modelo Jenny Shimizu (exde Angelina Jolie), rumores entre Evan Rachel Wood y Katherine Moennig o Ellen Page con Shailene Woodley. Hasta la guionista de Orange Is the New Black, Lauren Morelli, se ha divorciado de su marido tras enamorarse de la actriz Samira Wiley (que interpreta a la reclusa Poussey Washington en la serie).

Este año, todo son mujeres. «Tiene que ver con la forma de vida actual. Cada vez es más difícil esconderte si eres lesbiana. Todo el mundo comparte su vida en las redes, y la idea de quedarse en el armario parece deshonesta», apunta Merryn Johns, directora de la revista Curve.

Kristen Stewart y su asistente, Alicia Cargile, se besan y abrazan tanto en público, que hasta la madre de la chica de Crepúsculo ha confirmado el noviazgo en The Sunday Mirror. «Es mi hija y sabe que voy a aceptar sus elecciones. He conocido a su novia y me gusta», dijo la mamá de la artista. En España, la canaria Patricia Yurena fue la primera miss que reconoció abiertamente su homosexualidad. Y su noviazgo con la Dj Vanesa Klein ha quedado clarísimo en cada foto que cuelgan en Instagram.

En la mente de los hombres

La maniquí británica Cara Delevingne es, a sus 22 tiernos años, tan aficionada a disfrazarse en las redes como a anunciar su despedida de las pasarelas o a besarse con sus novias en público. El año pasado se lo montó con la actriz Michelle Rodríguez en la playa y en un partido de los Knicks. Este año, con la cantante St. Vincent en una fiesta de los Brit Awards. Y sí, este tipo de fotos se dan sobre todo entre mujeres. «Está más aceptado retratar a dos mujeres besándose que a dos hombres, porque cuando se habla de lesbianas siempre hay connotaciones pornográficas en la mente de los hombres», añade Heather Hogan, editora de la web afterellen.com.

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La cobertura rosa de las celesbians es, para Hogan, parte de la «nueva normalidad». «Se ha hablado de la relación entre Wiley y Morelli como se habría hecho con cualquier otra pareja famosa. Además, la noticia fue muy bien recibida en la comunidad de lesbianas. ¿Quién no habría dejado a su marido por Samira?». Menos aplaudida fue Jodie Foster en su discurso de los Globos de Oro hace un par de años: «Estamos cambiando. No lo hacemos por nuestra sexualidad, sino por otras razones. Como Maria Bello, que escribió un texto en el New York Times para su familia. O Ellen Page para ayudar al movimiento LGBT». Page confesó su homosexualidad el año pasado en un emocionante discurso durante un encuentro sobre derechos en Las Vegas. «Estoy aquí porque soy homosexual, porque estoy cansada de esconderme y porque quizá puedo ayudar a que la vida de otros sea más fácil», dijo, criticando los «estándares de belleza y éxito que establece Hollywood», que tanto le han afectado.

Pero este revuelo mediático también tiene sus detractoras, como la columnista y activista británica Julie Bindel. «De repente todas estas lesbianas chic parecen ser la herramienta de márketing más poderosa en la moda, el pop y Hollywood. A primera vista podrían parecer declaraciones sexuales por parte de mujeres jóvenes y modernas, pero no me convencen», ha escrito. Y añade: «Creo que todo esto tiene que ver con el dinero y los hombres, y que el falso lesbianismo es poco saludable para una joven audiencia. Es el mismo lesbianismo de plástico que encontramos en la pornografía y que solo excita a los hombres».

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