Ir a contenido

PROYECTO CON EL APOYO DE SCORSESE

Mick Jagger produce una serie para su hijo James

HBO prepara una ficción sobre la escena musical neoyorquina de los 70

RICARDO MIR DE FRANCIA / WASHINGTON

Ni el cine ni la televisión han conseguido hacerle justicia al punk rock, un género musical que fue fundamental para insuflar aire fresco al rock and roll y alargarle la vida cuando el rock progresivo y la psicodelia lo estaban enterrando con solos interminables y una espesura desquiciante. Nueva York fue la cuna de aquella nueva ola que triunfó comercialmente -aunque por poco tiempo- en Inglaterra con sus malos modales y sus canciones de dos minutos. Cuarenta años después de que Debbie Harry y Joey Ramone poblaran los bares del Bowery, una nueva serie de HBO pretende rememorar el espíritu de aquella época de creatividad y excesos.

La serie, que todavía no tiene título, estará ambientada en el Nueva York de los años 70, una ciudad tomada por el punk rock del Bajo Manhattan y la música disco del Studio 54 y el Paradise Garage. La producción es una apuesta de Martin Scorsese y Mick Jagger, que aparecen en la lista de productores ejecutivos, mientras el guion correrá a cargo de Terence Winter, el creador de 'Boardwalk Empire' y guionista de 'El lobo de Wall Street'. Uno de sus protagonistas será James Jagger, el mayor de los tres hijos varones del cantante de los Stones, que trata de abrirse camino en el mundo del cine y de la música.

La serie no es un biopic al uso, a diferencia de CBGB, la película del 2013 que recreaba la explosión del punk neoyorquino a través de la vida de Hilly Kristal, el fallecido dueño de la mítica sala del mismo nombre donde empezaron su carrera Ramones, Television, Talking Heads, Blondie y Dead Boys. Aparentemente, esta historia es pura ficción aunque los guiños a los antihéroes de aquella época en la que hizo estragos la heroína serán inevitables.

James Jagger encarnará al cantante de la ficticia banda de punk Nasty Bits; no debería resultarle muy difícil porque, en la vida real, el hijo de Mick y Jerry Hall canta en el grupo de rock Turbogeist. A su lado, el actor Andrew Dice Clay interpretará al dueño de una emisora de radio siempre hasta arriba de cocaína. Bobby Cannavale se pondrá en la piel de un exitoso ejecutivo discográfico con problemas personales.

El hijo del 'stone' debutó en el cine en el 2006 con un pequeño papel en 'Lone Star', la comedia bélica de James McLure. Desde entonces se le ha visto en varias películas más con la cultura pop de transfondo, como 'Sex, drugs and rock & roll y Mr. Nice'. Y aunque es menos conocido que algunos de sus hermanos, como la modelo Lizzie o la diseñadora de joyas Jade, mantiene la vena artística del padre. Ha escrito también una novela sobre un traficante de opio durante la Revolución Industrial. «Siempre he pensado que mi apellido es más una maldición que una bendición», dijo en una entrevista en el 2007.

No será esta la primera apuesta por la música de la HBO. La cadena emite actualmente en EEUU 'Sonic highways', una serie documental creada por Dave Grohl y protagonizada por Foo Fighters que cuenta la historia de los estudios míticos del país y la escena musical que surgió alrededor de ellos. La serie ha sido aclamada por la crítica.