Ir a contenido

LA INTÉRPRETE ESTRENA MUSICAL EN EL BARTS

Macarena García canta con Dios en 'La llamada'

IMMA FERNÁNDEZ
BARCELONA

El director Pablo Berger no la dejó decir ni mu. Y aun así se llevó, con esos ojazos que gasta y una expresividad radiante, el Goya a la actriz revelación por Blancanieves. Ahora se ha tomado la revancha. Canta y habla ¡hasta con Dios! en La llamada, musical que llega a la sala Barts del Paral·lel (solo hoy y el domingo) tras su éxito en Madrid.

«Me gusta mucho cantar», afirma la actriz, que ya dio buen nota en High school musical. En La llamada, escrito y dirigido por su hermano, Javier Ambrossi, y Javier Calvo, la joven, además de cantar y bailar, tiene línea directa con el cielo. «Interpreto a María, una adolescente fiestera y ligona que ingresa con su mejor amiga en un campamento cristiano», cuenta. Allí se las verá con dos singulares monjas: una anda obsesionada con salvar la humanidad y otra es fan de Presuntos Implicados. Ella profesa otros gustos: el electro-latino y el reggaeton.

RESPETUOSO CON LA FE / «Un día a mi personaje se le parece Dios cantándole canciones de Whitney Houston. No entiende nada, se pregunta qué sentido tiene, su vida cambia», explica García, que se sube a escena acompañada por Anna Castillo, Gracia Olayo, Belén Cuesta y Richard-Collins Moore, y una banda de cuatro músicos que abordan, aparte de conocidos hits, canciones compuestas por Alberto Jiménez (Miss Caffeina).

«Es un musical divertidísimo, de humor muy blanco, respetuoso con la fe, al estilo de Sister Act [que se estrenará el 24 de octubre en el Tívoli]. No es una obra sobre la religión ni una crítica», aclara la actriz, educada junto a su hermano en un colegio del Opus. «No somos creyentes, pero hay cosas que nos marcaron y podemos entender mejor algunas situaciones que se explican en el espectáculo, como cuando alguien dice que se quiere ir con Dios, eso lo he vivido», sostiene García. De aquella etapa guarda el buen recuerdo de unas «amigas maravillosas», pero, eso sí, ella no llevaría nunca a sus hijos al Opus. «De ninguna manera. Hay cosas con las que no estoy de acuerdo y no quiero ni escucharlas».

En la historia, María se enfrenta al dilema y los miedos por la toma de decisiones importantes. Como la de irse con Dios, su primer amor. «La obra trata del respeto a las decisiones de cada uno», resume García, que valora el trabajo realizado por su hermano y Calvo. «Son dos artistas supervalientes y con mucho talento». Para Ambrossi, la trama pone el acento en el momento vital en el que los jóvenes descubren sus sueños de futuro y todos los mayores intentan quitárselos de la cabeza y darles consejos. No fue el caso de Macarena García. «Mi hermano ya era actor y eso me abrió las puertas, entré poco a poco en este mundo y me dejé llevar». En julio empezará, al lado de Mario Casas, el rodaje de Palmeras en la nieve, adaptación del best-seller de Luz Gabás que firmará Fernando González Molina (Tres metros sobre el cielo). Blancanieves la subió a los cielos y allí sigue. «Viví cosas maravillosas y mi vida cambió».