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LA 18º EDICIÓN DE 'GUANYA'T EL CEL AMB...' FUE UNA AUTÉNTICA FIESTA

El cielo del Pare Manel

El BTM acogió la gala benéfica, con estrellas como Serrat y Estopa

NÚRIA MARTORELL / Barcelona

Un año más, y bajo el ingenioso reclamo de Guanya't el cel amb el Pare Manel, la gala que organiza la fundación de este religioso-incansable-activista-social fue todo un éxito. La noche prometía. Por los acontecimientos del día (la abdicación del rey esa misma mañana fue un tema recurrente por parte de los invitados). Y por el cartel, en el que no podía faltar el fiel Joan Manuel Serrat, siempre dispuesto a la causa y que propició el  momento álgido de la velada. Fue cuando cantó con los entregados hermanos Múñoz de Estopa M'en vaig a peu (el tema lo tenían fresco, puesto que lo acaban de grabar juntos para el próximo disco en catalán de Serrat).

Antes, David José interpretaron la balada Tan solo (la pieza que abre el concierto con el que andan de gira en formato acústico), y la enlazaron con su megahit Como Camarón (el tema con el que lo cierran).

LATRE, SEMBRADO / El Barcelona Teatre Musical (BTM) acogió por segundo año (y ya suman 18 ediciones) un espectáculo que tiene como objetivo recaudar fondos para personas en riesgo de exclusión social. Y por el escenario desfilaron humoristas como Carlos Blanco («desde el gremio de los humoristas toda nuestra solidaridad a la familia real que tan buenos chistes nos da», soltó con sorna), un sembrado Carlos Latre («va a reinar esa plebeyaca, divorciada...», se lamentó» imitando a Jaime Peñafiel) Jordi Évole (que hizo una divertida simulación de Salvados poniendo al Pare Manel de corrupto). Y actuaron artistas como Ximenis, Antonio El Mago Pop Díaz y los artífices de la obra de danza y música L'ADN de l'ànima, que capitaneados por el guitarrista Ramón Giménez animaron al personal con dos bulerías funk.

Manel Fuentes y Carles Flavià ejercieron de animados maestros de ceremonia. Y Serrat demostró que mantiene intacta su capacidad de emocionar, con algunas de sus composiciones más imperecederas. Para la ocasión, recuperó Seria fantàstic, Algo personal, Pare y Mediterráneo. Y lo hizo con el único acompañamiento del gran pianista Ricard Miralles.

 

Pero si alguien fue el rey de la noche fue Manel Pousa, el cura más conocido de Barcelona. Discreto y humilde, el pare Manel agradeció la actuación de los artistas. Y habló a los asistentes de su fundación, siempre pendiente de los más desfavorecidos y en reducir las desigualdades que sufren los que están en situación de mayor vulnerabilidad (focalizando su atención en los niños y jóvenes). Es un hombre que habla sin tapujos. No busca protagonismo. Su vida son las personas. Y su pasión, ayudar.