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Diez playas de la costa catalana donde perderse este verano

Selección de algunos de los lugares que todo catalán debe conocer

YAHAIRA CRUZ / Barcelona

Catalunya se asocia internacionalmente a figuras como Gaudí o Dalí, también destaca por ciudades de gran reclamo turístico como Barcelona, Girona, Tarragona o Figueres y en invierno se explotan las pistas de esquí y el turismo de montaña en el norte y oeste del país. Pero, sin duda alguna, la gran atracción para los turistas es el litoral catalán distribuido en tres grupos: la Costa Brava, la Costa de Barcelona y la Costa Daurada. El litoral catalán tiene playas para todos los gustos: de piedra o de arena, junto a altos acantilados o en largas explanadas, playas tranquilas de pescadores o caóticas donde la fiesta y la noche son el principal reclamo y, por último, playas junto a encantadores pueblos que dejan tanto a catalanes como turistas pasmados frente a sus encantos. Es tanto el potencial de la costa que es difícil escoger destino para unas vacaciones o una escapada de fin de semana. A continuación, el listado de diez playas y pueblos donde perderse.

 
Las calas de Begur

Begur es un pueblo de la Costa Brava que destaca sobre todo por la belleza de sus playas y calas junto a un entorno natural privilegiado. Las favoritas sin duda son Aiguafreda, Sa Tuna, Sa Riera y Aiguablava, la cuales se sitúan entre altos acantilados y frondosos bosques de pino. Una recomendación es dejarse llevar y pasear por los caminos de madera que bordean las rocas y así llegar a calas escondidas de agua cristalina, poca profundidad y arena fina. Un lugar de relax y que ejemplifica el encanto típico de la Costa Brava: la unión de montaña y mar.


Port-Bo (Calella de Palafrugell)

Port-Bo es una playa urbana que pertenece al pueblo de Calella de Palafrugell, que a su vez pertenece a la localidad de Palafrugell. El encanto, tanto del pueblo como de Port-Bo, es que ambos parecen haberse detenido en el espacio-tiempo, manteniendo el atractivo de un pueblo marinero de casitas bajas y porches donde antes trabajaban los pescadores. En Port-Bo quedan como prueba de su pasado marinero barcas de diferentes colores y nombres sobre la arena. Es un amiente ideal para personas que busquen tranquilidad y paz.


Aigua Xelida (Tamariu)

Una cala remota y secreta en la Costa Brava, a la cual solo se puede acceder a pie desde Tamariu. Su difícil accesibilidad es lo que ha ayudado a mantener la belleza natural de esta cala pequeña, entre acantilados, bosques de pinares y agua cristalina. Un paisaje perfecto que aún se resiste a la explotación turística.


Llafranc

Un acantilado separa Calella de Palafrugell y Llafranc. Este pequeño pueblo costero se caracteriza por conservar el atractivo de su pasado, resistiendo frente al turismo de masas. Su playa rocosa se encuentra entre dos acantilados, donde en la cima de uno de ellos se levanta un faro, el Far de San Sebastià, convertido en restaurante y de donde se disfruta de unas maravillosas vistas. Llafranc es una localidad que se disfruta sobre todo por las tardes, sentándose junto al faro y viendo la puesta de sol que convierte el cielo en un espectáculo de colores.

Cadaqués

No podemos hablar del litoral catalán sin mencionar a este pueblo que tanta importancia tiene para el turismo, ya sea por su vinculación al artista Dalí o por el encanto de sus calles blancas y pintorescas que recuerdan el pasado de Cadaqués como pueblo pescador. En definitiva, es un pueblo del litoral que no es que brille por sus playas sino que por la magia que desprenden las casas blancas sobre el paisaje montañoso de l'Alt Empordà.


Calella de la costa

Ciudad que pertenece a otras de las regiones costeras de Catalunya, la Costa de Barcelona-Maresme. Calella fue durante los años setenta y hasta mediados de los noventa un lugar de destino típico del turismo centroeuropeo, llegándose a triplicar su población durante la temporada alta. A día de hoy sigue siendo una ciudad dedicada principalmente al turismo de masas, donde destacan sus playas y chiringuitos para combatir el calor, y también cobra gran importancia el comercio situado principalmente en la calle principal (calle Església).

Sitges

Situado en el litoral barcelonés, a solo treinta minutos en cercanías desde la Ciudad Condal, es otro destino con encanto como Cadaqués, donde su principal atracción no son las playas, sino el pueblo en sí. Aunque a diferencia del pueblo empordanés, Sitges ofrece mejores playas al turista. Una de ellas es la playa de San Sebastià, que destaca sobre todo por estar localizada es en el casco antiguo, enclavada en un barrio de tradición marinera y, a su vez, en el puerto deportivo de Sitges. A diferencia de otras zonas de Sitges, esta playa es sobre todo familiar y no muy ancha ya que sólo mide 200 metros.


Les casetes del Garraf

El núcleo urbano de Garraf dispone de una playa de arena fina mezclada con piedras y muy poca inclinación de entrada al mar. El nombre de les casetes del Garraf se debe al barrio marinero situado entre el agua y las vías del tren que pasan muy cerca de la playa. Las cabañas remodeladas de madera y color verde son antiguas barracas que los pescadores utilizaban para guardas herramientas y utensilios para la pesca.


Arrabassada

Bañada por las aguas de la Costa Daurada, la playa de l'Arrabassada del municipio de Tarragona se caracteriza por una arena finísima, con un mar en calma y de agua cristalina. Una playa muy familiar y dirigida a los niños que cuenta con todos los servicios necesarios por los cuales esta galardonada con la Bandera Azul. Dos de los aspectos que más se destaca de esta playa es la limpieza y la concurrencia de gente gracias a su extenso paseo marítimo.


Tamarit

Tamarit es una playa protegida del municipio de Tarragona. Esta playa destaca por un bajo nivel de ocupación que se debe, básicamente, a que no dispone de un paseo marítimo como otras playas de la Costa Daurada. La playa rodeada de un gran pinar le debe su nombre al castillo que bañan las aguas, el Castell de Tamarit. Monumento arquitectónico del cual se puede disfrutar reposando desde la arena, a la vez que se contemplar la Iglesia de la Assumpta.