LOS PORTORRIQUEÑOS SON «RECONOCIDOS ARTISTAS», SEGÚN EL GOBIERNO

Ricky Martin y Del Toro se hacen españoles

A la izquierda, Ricky Martin. A la derecha, el actor Benicio del Toro.

A la izquierda, Ricky Martin. A la derecha, el actor Benicio del Toro.

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CARMEN MUÑOZ
BARCELONA

El cantanteRicky Martin y el actorBenicio del Toro (ambos puertorriqueños) son desde ayer ciudadanos españoles. El Consejo de Ministros les ha concedido el pasaporte español porque «son reconocidos en distintas facetas artísticas y quieren compartir con nosotros la nacionalidad», explicó el ministro portavozJosé Blanco.

El reconocimiento otorgado al intérpreteLa vida locano ha sorprendido a nadie ya que desde hace unos días era un rumor a voces. Todo lo contrario de lo que ha pasado conDel Toro, del que no se había comentado nada.Martin confesó en una entrevista su deseo de casarse en España, donde está reconocido el matrimonio homosexual, con su novio,Carlos González Abella. Con ese objetivo solicitó a su amiga, la modeloEsther Cañadas, domiciliarse en su casa de Madrid para tramitar la nacionalidad española alegando que su abuela era española. El cantante reside en Miami (EEUU), donde solo en algunos estados son legales las uniones gais, pero sin que les sean reconocidos los derechos hereditarios y de pensiones de la pareja.

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Benicio del Toroempezó a tramitar los papeles hace cinco años, cuando visitó el país durante el rodaje deChe: guerrilla,según algunas fuentes. El ganador de un Oscar porTraffic (2000) tiene orígenes españoles: su bisabuela materna era vasca y su bisabuelo paterno, catalán. Este vinculo y el deseo de tener una mayor flexibilidad profesional se apuntan como los motivos por los que la estrella ha solicitado la ciudadanía. Del Toro,que acaba de estrenarse como padre de una niña fruto de una fugaz relación conKimberly Stewart, hija de Rod Stewart,se encuentra inmerso en una producción hispano-francesa,Siete días en La Habana,en la que debuta como director.

Los dos artistas, que no perderán su nacionalidad portorriqueña al ser un país iberoamericano, deberán jurar o prometer fidelidad al Rey y a la Constitución en un acto para el que aún no hay fecha.