Publicada en El Periódico el día 21 de junio

Winehouse 'incendia' Belgrado al cantar ebria

Winehouse, el sábado, durante su polémica actuación en Belgrado.

Winehouse, el sábado, durante su polémica actuación en Belgrado. / AP / SERBIA OUT

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CARMEN MUÑOZ

Amy Winehouseha vuelto a las andadas. El pasado sábado se presentó completamente ebria en el primer concierto de su gira europea celebrado en Belgrado. La polémica artista llegó tarde a la actuación, se tambaleaba y era incapaz de entonar la letra de la canción, lo que provocó un sonoro abucheo del público. Estaba tan afectada que no se entendía lo que decía e incluso llegó a lanzar el micrófono al público, según se puede ver en el vídeo de un aficionado.

La banda que la acompañaba, desconcertada por elcolocón de la solista, intentó protegerla tocando como si no pasara nada, pero fue en vano; la diva del soul desaparecía del escenario y cuando regresaba abroncaba a los músicos. Los cerca de 20.000 seguidores que pagaron alrededor de 50 euros para verla no se lo perdonaron y empezaron a gritarle mientras se retiraban. Ante el bochornoso espectáculo,Winehouse ha cancelado sus dos próximos conciertos en Estambul y Atenas. El 8 de julio está prevista su presencia en el BBK Live de Bilbao. Se supone que a la cantante le habrá dado tiempo a recuperarse, aunque nadie pone la mano en el fuego dado su historial.

ULTIMÁTUM DE LOS MÉDICOS / Las salidas y entradas en centros de desintoxicación son una constante en la vida de la polémica artista brtiánica. En el 2007, canceló varios conciertos en Europa y fue hospitalizada por una sobredosis de heroína, éxtasis, cocaína, ketamina y alcohol. Un año más tarde, apareció en un vídeo fumando crack y fue citada a declarar por la policía. También en el 2008, en el festival Rock in Rio de Lisboa, volvió a subir al escenario borracha. Las presiones familiares la llevaron a viajar en el 2009 a la isla caribeña de Santa Lucía para que se desintoxicara. Allí fue fotografiada corriendo desnuda por el hotel donde estaba alojada y donde siguió bebiendo ron y otros espirituosos.

El pasado mesWinehouse, de 27 años, lo intentó de nuevo después de que los médicos le dieran el ultimátum: si no deja de ingerir el alcohol, morirá pronto, le aseguraron. Ingresó voluntariamente en la clínica londinense The Priory y cuando abandonó el centro se mostró feliz y contenta porque había conseguido superar los malos hábitos. La realidad ha demostrado lo contrario.

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