30 oct 2020

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EL 'SHOWMAN' TELEVISIVO EXPONE EN GIRONA POR PRIMERA VEZ SUS PINTURAS Y DIBUJOS

Buenafuente decide salir del armario como pintor

FERRAN COSCULLUELA
AIGUAVIVA

La pasión de Andreu Buenafuente por el dibujo, la pintura y la fotografía es bien conocida. Desde hace más de 15 años, este showman hiperactivo ha ido confeccionando óleos, acuarelas y dibujos. Muchas obras eran un regalo para sus amigos, pero la gran mayoría permanecían ocultas a las miradas ajenas en la intimidad de su domicilio. Buenafuente ha decidido salir del armario y mostrar en público esta faceta artística. El sábado inauguró su primera exposición en Mas Homs, un espacio ecléctico situado en una masía de Aiguaviva (Gironès), en el que se mezclan diseño, ocio y creaciones artísticas.

La exposición del popular humorista se compone de una treintena de cuadros y dibujos, cuyos precios oscilan entre los 250 y 1.800 euros. La muestra, titulada No puc parar quiet, arranca con una manifiesto que concluye con esta advertencia: «En la tele sale el Buenafuente. Esto que veis, lo ha hecho el Andreu».

El sábado por la noche, un Andreu relajado y solícito se armó de paciencia para atender a los periodistas y dejarse fotografiar, una y otra vez, ante sus cuadros. El artista reconoció que es muy afortunado y que se aprovecha de la fama de Buenafuente a la hora de promocionar sus trabajos. «Soy un privilegiado por poder mostrar mis cuadros porque tengo un programa de televisión. Si no, estaría a la cola de tantos y tantos artistas», admitió.

ATMÓSFERA INQUIETANTE / Las diferencias entre Andreu y su álter ego televisivo son evidentes. Mientras Buenafuente es un comunicador ingenioso y entrañable, la creación artística de Andreu desprende una atmósfera inquietante. «En principio, todos llevamos por dentro muchos monstruos y fantasmas. Normalmente a la gente le da pudor sacarlos. Yo los saco un poco, pero también es verdad que es una opción estética que me gusta. Me gusta más lo inquietante que lo amable o lo naíf. No pintaré payasos ni lagos, aunque respeto a la gente que lo hace», explicó.

El artista Andreu se aferra a su derecho de separar el creador privado del personaje público. Dos personalidades que conviven en un mismo hombre, pero que provocan sensaciones muy distintas. «Una vez un dibujante profesional me hizo un comentario que me gustó mucho. Me dijo: ‘Lo que tú haces no deja indiferente. Puede tener más o menos calidad, pero es un poco puñetazo, y eso va muy buscado’».

Andreu se ha planteado esta primera exposición como un test para ver qué opina el público de su obra. Un trabajo íntimo sin más pretensiones que la de disfrutar pintando y dibujando con toda libertad. «He decidido ver qué opina la gente de ese exceso de libertad, aunque después seguiré haciendo lo que quiera».