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Mariscal y Juli Capella elevan el calzado a la categoría de arte

MIREYA ROCA / BARCELONA

A medio camino entre las obras de arte y la obsesión de los fetichistas se encuentran los zapatos de Reinventando el calzado, que inauguró el jueves el Foment de les Arts i el Disseny (FAD) (plaza de los Àngels, 6). En esta ocasión lo del zapatero a tus zapatos no ha cuajado, porque la muestra se desarrolla desde la interpretación de un zapato por un creador ajeno al mundo del calzado.

La lista de colaboradores es larga e incluye a reconocidos ilustradores como Arturo Elena, Isidro Ferrer y Paula Sanz; arquitectos de la talla de Juli Capella, Quim Larrea y Begoña Fernández-Shaw; diseñadores gráficos como Javier Mariscal, Alberto Corazón, Jacobo Enciso y Sandra Figueroa; de joyas como

Chus Burés, Víctor Caparrós, Elena Cáncer y Paloma Canivet; y de sombreros como Candela Cort.

Con el apoyo de 30 marcas del sector, los creadores han dejado fluir su imaginación y han inventado 90 modelos. Mariscal ha diseñado unos prototipos para Ras. "Son unas zapatillas que hablan de los tiempos en los que las jóvenes campesinas se arreglaban con sencillez, sin barroquismos, pero con la intención de distinguirse", describió el padre de Cobi. Y añadió: "He adornado el calzado para que las mujeres puedan, como han podido siempre, ser esas criaturas inteligentes, coquetas y deseables".

La firma Lotusse ha trabajado con Juli Capella, que se ha sumergido en los más de 130 años de la historia de la empresa mallorquina para plasmar momentos arquitectónicos. "Como Lotusse nació cuando el Modernismo, busqué cuatro momentos de la arquitectura en los cuales ha estado presente la firma", explicó el arquitecto. El resultado: un modelo basado en cada estilo.

"El primero es un diseño modernista y está inspirado en Gaudí; el segundo es racionalista y se inspira en Le Corbusier; el tercero, organicista con una arquitectura propia de los años 60, y el último, el deconstructivismo, el momento actual", matiza.

No todos piensan lo mismo. Quim Larrea ha creado modelos para la firma Patricia, que ha decidido comercializar un par de propuestas del creador que se siente más que satisfecho. "Es deliciosa, porque para mí era un mundo nuevo que ha resultado ser apasionado y con unas posibilidades enormes", explica. Para embarcarse a esta aventura, Larrea estudió a fondo la anatomía de la pierna y el pie. "Cada zapato explica una historia que el espectador debe descubrir", concluye.