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INVERSIÓN CON RIESGOS

Un juzgado de Gavà condena al Santander a devolver a un inversor cerca de 9000 euros

La sentencia concluye que el banco aportó información "inexacta" sobre su situación

ACN

Oficina del Banco Santander junto a una del Popular en Madrid.

Oficina del Banco Santander junto a una del Popular en Madrid. / JUAN MANUEL PRATS

Un juzgado de Gavà ha condenado al Banco Santander a devolver a un inversor los casi 9000 euros que adquirió en acciones del Banco Popular (absorbido posteriormente por el Santander) durante la ampliación de capitales que se hizo el año 2016. La sentencia obliga la entidad bancaria a devolverle los 8.885,28 euros que invirtió en acciones en concepto de daños y perjuicios, más intereses.

El juzgado considera que el Popular dio una "información inexacta" sobre su situación en el inversor, que además tenía una "percepción de fortaleza de cara al exterior" de la entidad "a través de su publicidad".

En la sentencia, facilitada por el Col·lectiu Ronda, el juzgado concluye, tras el análisis de los datos, que "la entidad no era solvente en el momento de llevar a cabo la ampliación de capital" o "en el mejor de los casos su situación era mucho más precaria de lo que se exponía en su folleto informativo".

“Falta de rigor y prudencia”

Según el juez, la información que tenía el inversor a la hora de hacer la suscripción de acciones era que "estaba invirtiendo en una entidad solvente", y reprocha al banco "falta de rigor y prudencia" en sus estimaciones.

Esto le permitió "documentar un mejor resultado en los ejercicios 2013, 2014 y 2015" y "afirmar que el propósito de la ampliación de capital del junio de 2016 era reforzar la solvencia de la entidad, cuando en realidad había necesidad de aumentar los niveles de cobertura del banco y absorber la pérdida de valores de elementos del activo".

El riesgo de la inversión

"Con los datos que reflejaban las cuentas de la entidad y el folleto informativo era imposible que un inversor no cualificado se pudiera imaginar los problemas de viabilidad de la entidad y el riesgo real de la inversión", añade la sentencia. El juzgado de Gavà considera que la inversión se hizo bajo "la confianza en unos datos suministrados y publicados por la propia entidad que no son coincidentes o no reflejan su imagen fiel".

En cambio, el Banco Santander alegó que este producto tenía una comercialización "no compleja", ya que es "notorio" que las acciones son un producto con el que "se puede ganar o perder todo o parte de lo que se ha invertido". Además, remarcaron que la información facilitada por la entidad fue "veraz" y "advertía de los riesgos de la inversión". El Santander puede presentar recurso de apelación ante la Audiencia de Barcelona.

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