Tecnología de presente y futuro
La inteligencia artificial vende vinos sola, avisa cuándo regar... pero aún no hace el vino
Cuatro expertos explican, en una charla de la Barcelona Wine Week, lo que ya es capaz de hacer la IA en las bodegas y los viñedos
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Los ponentes de la charla sobre inteligencia artificial en la Barcelona Wine Week, este lunes: Javier Marco (Bodegas y Viñedos Pradorey), Carlos Tarragona (Spectralgeo), Andrés Saénz (Orisha Agrifood) y Alberto García (Federación Española del Vino). / Ferran Imedio

Hace ya una décadas, la irrupción de internet generó cierta desconfianza en muchísimas almas analógicas. Pero lo digital arrasó con todo, y hoy en día la vida no se entiende sin él. Ahora, con la inteligencia artificial, más de uno arquea la ceja. Pero esta nueva tecnología ha venido para quedarse, y el mundo del vino no es ajeno a su importancia. O no debería serlo, a tenor de lo que han explicado cuatro expertos en una mesa redonda celebrada en la Barcelona Wine Week.
"Es como si alguna empresa dijera en el año 2000 que no veía claro lo de las páginas web y que ya le funcionaba bien lo de las páginas amarillas. Si siguiera así en 2026, a ver cómo le iba". Aviso para navegantes el que han lanzado Alberto García (encargado de la digitalización en la Federación Española del Vino), Javier Marco (su homólogo en Bodegas y Viñedos Pradorey), Andrés Saénz (jefe de 'marketing' de Orisha Agrifood, desarrollador de software dedicado al sector agroalimentario) y Carlos Tarragona (CEO de Spectralgeo, firma dedicada a la inteligencia artificial aplicada a agricultura de precisión).
Escoger el momento de regar o fertilizar
Más allá de lo previsible (lo bien que funciona la IA para ayudar en la gestión de la empresa a nivel administrativo, hasta el punto que ya existen 'chatbots' que pueden cerrar ventas con compradores), los cuatro expertos han explicado lo útil que resulta esta tecnología en la viña, tanto para escoger el momento de fertilizar el suelo y regarlo como realizar tratamientos contra las enfermedades de la planta.
"La inteligencia artificial nos da precisión en cada área, tanto en la bodega como en el campo gracias a las miles de variables que podemos introducir en los modelos. Porque esto es estadística, pero con esteroides", señala Tarragona.
Anticipar una enfermedad con 12 días de margen
Hasta ahora, las decisiones en la viña se tomaban por intuición, por sabiduría, por experiencia y por formación en agronomía, y se habían perfeccionado con el uso de sensores, drones y satélites. La IA mejora con mucho el trabajo del viticultor porque "hace desaparecer la incertidumbre", sobre todo en el riego, la fertilización y los tratamientos, algo que hasta ahora se gestionaba como se podía. Y eso se agradece en pleno cambio climático.
En la actualidad, ya existen modelos que permiten anticipar una enfermedad en la viña con 12 días de antelación, incluso saber qué porcentaje afectará y qué plantas la padecerán. La precisión aumentará con el paso del tiempo, porque se habrán recopilado aún más datos y se sabrán interpretar mejor.
El análisis del viento
Otro ejemplo. En una de las viñas en las que trabajaba Spectralgeo, analizaban el viento a partir de cuatro sectores, según su procedencia. Un día, el viticultor les hizo notar que no tenía la misma incidencia sobre la planta el que venía del norte que el que soplaba del noroeste, así que decidieron monitorizar 16 sectores de viento. "Y la precisión pasó del 70% al 96%. Vamos aprendiendo", admite Tarragona.
Estos resultados hacen que la implementación de la inteligencia artificial en el mundo del vino esté registrando un "crecimiento exponencial a nivel general". Mejor gestión de la bodega, viñas mejor cuidadas... y, por tanto, mejores vinos. "La IA ayuda a ganar en eficiencia, calidad y sostenibilidad. Es una necesidad para que una bodega pueda ser competitiva a medio y largo plazo". Eso sí no hace el vino... todavía.
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