Para salivar
Los mejores restaurantes para una breve escapada al Maresme
Da igual si es un sube-baja o si vas de paso. Porque te aseguramos que estos buenos restaurantes justificarán el desplazamiento. ¿Por cuál empezarás?
Los mejores restaurantes para acercarse a Badalona

Los 'peus de porc' del Hispania. / Pau Arenós
Te proponemos una escapadita gastronómica al Maresme. Da igual si es un sube-baja o si vas de paso. Porque te aseguramos que estos buenos restaurantes justificarán el desplazamiento. ¿Por cuál empezarás? Ah, ¡de nada!

La ensaladilla con lubina del restaurante Arrel. / Sandra Román
Arrel (Mataró)
Rob Lechuga y Esther Gómez han abierto su primer restaurante tras haber servido a las órdenes de Albert Adrià: la suya es una cocina que bucea en la tradición. Esto es lo que se puede probar en Arrel.

Los guisantes del restaurante Hispania. / Pau Arenós
Hispania
El emblemático establecimiento de Arenys de Mar sigue en marcha casi 75 años después, con las hermanas Reixach ya retiradas, pero con el mando de Raimon Braun Reixach y Marta Aulestia y la cocina proverbial de las ‘mestresses'. Así se come hoy en día en Hispania.

Ceviche de vieira con maracuyá y mango. / Ferran Nadeu
Cuina Sant Pau (Sant Pol de Mar)
Raül Balam y su socio Murilo Rodrigues han reabierto el Sant Pau (Sant Pol de Mar) como casa de comidas, con regreso a los orígenes y platos con sello propio. Los platos que concentran y explican la situación son la 'moqueca' de rape (Murilo nació en el interior de São Paulo) y el pulpo a la 'santpolenca' (Raül es jugador local), que en la carta aparecen por separado pero que resulta conveniente comer ambos. Ingenio de pescadores, modos distintos de conjugar jugos y carnes en una cazuela. Pero hay más. Estas son las elaboraciones más destacadas de Cuina Sant Pau.

La brocheta de pollo con un ‘praliné’ de piñones y glasa de ciruelas de Allium. / Pau Arenós
Allium (Mataró)
Luga Marongiu y su equipo comparten las tareas de poner discos, servir y cocinar. Así de bien suena el restaurante Allium y así de bien se come.

La butifarra negra a la brasa de Bar Ocata (El Masnou). / Alberto García Moyano
Bar Ocata (El Masnou)
En este lugar de El Masnou al que llaman cariñosamente "el chungo", la oferta es variada y sin florituras narrativas: butifarra clásica, negra, carrillera, lomo, panceta y pollo. Ni todos los días se encuentran lugares con brasa de segundo ni aún menos esos lugares ofrecen semejante calidad de brasa en un menú. Una calidad asimilable perfectamente a cualquiera de los platos ofertados a la carta de los muchos y muy buenos restaurantes de brasa que tenemos en Catalunya. Así se come en Bar Ocata.

'Llucets' rebozados del restaurante Sardienta. / Pau Arenós
Sardineta (Arenys de Mar)
Las cocineras de este restaurante, Yolanda Majó y Míriam Castillo, se sirven de la lonja de Arenys, lo que garantiza la proximidad, la frescura y la inmediatez de los platos que elaboran. Aquí se celebra, por ejemplo, la feliz simplicidad de un 'llucet' de Arenys. Bienvenid@s a Sardineta.

El bogavante con patatas y huevo. / Anna Mas
La Morera (Mataró)
En Mataró, en el número 507 de la avenida del Maresme (forma parte del último bloque de viviendas, con la riera de Sant Simó como frontera), este restaurante inesperado a pie de carretera que llevan los hermanos Quintana, con mariscos, grandes botellas y cazuelas de la madre. Así es La Morera.

periodico
La Marineta (Mataró)
Hace una década, Pere Patuel homenajeó a su madre y a su abuela con este restaurante que recuerda el nombre de ambas: Marina. Desde su pequeño restaurante de Mataró, da a los platos populares un chispazo viajero y refinado. Estos son los platos que probamos en nuestra visita a La Marineta.

El Racó d'en Binu (Argentona)
El restaurante que todos dieron por cerrado y que triunfa 54 años después. Un modelo de resistencia y de fe en la propia oferta, sin dejarse contaminar por la cocina dominante de las dos últimas décadas. Así se come en El Racó d'en Binu.

El chef de Tresmacarrons, Miquel Aldana, con sus padres, Miquel y Chelo. / ALBERT BERTRAN
Tresmacarrons (El Masnou)
Situado en un lugar extraño e hiperrealista, en un párking desde el que se otea el mar del Masnou, este restaurante es una propuesta moderadamente clásica. Así se come en Tresmacarrons.
Hostal de la Plaça (Cabrils)
Un hotel tranquilo y de trato familiar a apenas media hora de Barcelona. El establecimiento cautivará a quien le guste el 'vintage' auténtico y a quien le pirre la cocina tradicional sin pretensiones pero bien hecha. Aquí te contamos qué platos vale la pena probar en Hostal de la Plaça.
Dos Cuiners (Mataró)
Òscar Pérez y Mar Arnalot llevan un tiempo al frente de Dos Cuiners, restaurante en el centro de Mataró con dos menús semanales (el llamado Pica-pica y el de Migdia) y una carta con platillos excelentes como las bravas al estilo del barcelonés bar Tomás, las croquetas de rustido y jamón, el enrollado de wagyu con mayonesa de 'kimchi', el cruasán con rosbif de presa ibérica y queso comté y el 'peu de porc' relleno de confit de pato que aprendieron cuando colaboraban con Carles Gaig.
Suscríbete para seguir leyendo


