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Bocados y tragos

Los mejores restaurantes donde maridar buenos platos con buenos cócteles

En estos establecimientos no te quedarás con hambre ni con sed porque sus combinados son tan deliciosos como las creaciones que salen de sus fogones

¿Por qué Barcelona es la capital mundial de la coctelería?

Elaboración de un cóctel en el restaurante Bornès.

Elaboración de un cóctel en el restaurante Bornès. / Jordi Cotrina

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Cada vez son más los establecimientos que, junto a la carta de comida, te dan la de cócteles. Y en varios de ellos hemos probado algunos combinados que son para brindar por todo lo alto. Aquí te recomendamos buenos restaurantes de Barcelona con coctelería.

Este restaurante en un entresuelo de la calle de Mallorca se llamaba Rilke: la deslumbrante coctelería sigue en su sitio y la estatua de la Venus de Milo, en la terraza. Han cambiado los dueños (ahora, Joan Maria Pou y Oriol Badia) y ha cambiado el equipo (ahora, encabezado por Olga Starnari, Mainard Aparisi y Adrià Batlle, y que asesoró al comienzo Kim Díaz). Contitúa el espíritu de la cocina burguesa porque es el espacio adecuado, con ese aire clásico que escasea en esta Barcelona de restaurantes duros, como las plazas. Ellos resumen su propuesta con tres palabras: "Cocina, sala y coctelería". La coctelería la dirige Adrià Batlle, cuya barra es bonita porque sí. ¿Y qué se come y qué se bebe en JOK? Clica y sabrás.

La barra de la coctelería del restaurante JOK.

La barra de la coctelería del restaurante JOK. /

Ot Salvans y Víctor Martínez afrontan su segunda apertura tras el Manda Huevos, con un restaurante ‘hi fi’ donde la música, la coctelería y la cocina van de la mano. Su 'capipota' de tendones de ternera y langostino con su coral al ajillo, mantequilla, cítricos y alcaparras fritas es tan poco estético como rico e imprescindible. Cócteles y platazos suenan muy bien en Casa Platos.

Los calamares con pilpil de jamón ibérico y el cótel Skalivada de Casa Platos.

Los calamares con pilpil de jamón ibérico y el cótel Skalivada de Casa Platos. / Ferran Nadeu

Los creadores de Fismuler homenajean al restaurante madrileño La Ancha con un establecimiento de 2 plantas y unos 70 platos. Para simplificarte la carta, con mucha cuchara y mucho sabor, que consiguen con parrilla, horno de leña y baja temperatura, aquí tienes la crónica de Molino de Pez. Ah, y si dudas sobre sus cócteles, no fallarás con el Ron Espresso Martini.

Los callos con tortilla.

Los callos con tortilla. / Joan Cortadellas

Las tortillas de este local de la calle del Tigre, 31, tienen un público leal. Y con razón porque están entre las mejores de la Barcelona atortillada y con una característica única, según el modo de proceder en Bilbao: llevan 'txapela'. La pieza dorada y cremosa, el elemento extra y, encima, una finísima capa de huevo como una crepe. También le dan heavy a las cazuelas, se estrenan con los vinos naturales y, atención, hay un barman. Así es Bar El Pollo.

El guiso de merluza de pincho.

El guiso de merluza de pincho. / Álvaro Monge

Una década de misterios y cambios hasta esta madurez que consiste en que Albert Adrià hace lo que le da gana: «Lo que quiero es ser libre». Ha roto el menú, el orden previsible de los ingredientes, que avanzan de la ligereza a la rotundidad, y lo ha invertido: lo contundente, al comienzo. Así ha sido nuestra última visita a Enigma.

El barman Cristian Pineda, elabora un cóctel en la cocina de Enigma.

El barman Cristian Pineda, elabora un cóctel en la cocina de Enigma. / Manu Mitru

Este establecimiento del Born que dirigen un italiano, un argentino y dos brasileños moderniza el recetario tradicional catalán y añade una barra donde probar bocados y cócteles creativos. Una propuesta original, solvente y atractiva la de Bornès.

Elaboración de un cóctel en el restaurante Bornès.

Elaboración de un cóctel en el restaurante Bornès. / Jordi Cotrina

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