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Sabores de siempre

Las mejores bodegas de Barcelona

Aquí tienes unos cuantos sitios donde comer muy bien a precios asequibles

La mejor cocina casera: en estos restaurantes cocinan (casi) mejor que las abuelas

Estas son las bodegas más auténticas de Barcelona

Los calamares con cebolla y 'mongetes' de la Bodega Gol.

Los calamares con cebolla y 'mongetes' de la Bodega Gol. / Manu Mitru

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En muy pocos años, las bodegas han pasado de ser un concepto viejuno, casi rancio, a convertirse en una propuesta de lo más popular. Precios asequibles, sabores de siempre, sensación de autenticidad en cada rincón del local...

En este artículo tienes unas cuantas bodegas de Barcelona donde comer muy bien. ¡Que aproveche!

Los caracoles con tripa de bacalao de la Bodega Gol.

Los caracoles con tripa de bacalao de la Bodega Gol. / Manu Mitru

Bodega Gol

Roger Solé fue peluquero y Rodrigo Castillo, ingeniero industrial, y ahora forman una pareja de cocineros con chut en Sant Antoni. Lo suyo es un ejercicio de salvación de un negocio emblemático–tras el cual está también Enric Rebordosa–, pero no de falsificación. Se nota cuando comes en Bodega Gol.

Los callos de cordero de Bodega Vidal.

Los callos de cordero de Bodega Vidal. / Òscar Gómez

Bodega Vidal

Este establecimiento del Poble Sec, que llevaba cerrado unos meses tras décadas en funcionamiento, ofrece ahora 27 tapas fijas y varias creaciones más fuera de carta. Así es la nueva Bodega Vidal.

La 'esqueixada' sideral de Bodega Manolo, con bacalao impregnado al vacío.

La 'esqueixada' sideral de Bodega Manolo, con bacalao impregnado al vacío. / Òscar Gómez

Bodega Manolo

Este establecimiento icónico del barrio de Gràcia resucita por todo lo alto con sus calamares encebollados y su 'esqueixada' espectacular tras un par de meses de pausa. Lo ha hecho gracias a los también responsables de la continuidad 'in extremis' de Bodega Gol. Así es la nueva etapa de Bodega Manolo.

Callos del menú de mediodía del Bar Restaurante Azul.

Callos del menú de mediodía del Bar Restaurante Azul. / Alberto García Moyano

Azul

Este local luminoso, alegre y vibrante del Eixample prepara bocatas y platos de cocina suculenta. El bocadillo de 'porchetta' merece por sí solo una visita a Azul.

La versión de la gilda, emplatada, del restaurante Borràs.

La versión de la gilda, emplatada, del restaurante Borràs. / Jordi Cotrina

Bodega Borràs

Dicen los hermanos Muñoz Borràs, Roger y Adrià: "Queremos servir la comida que nos gusta, comida de toda la vida, comida y vinos". ESa comida la elabora Álex Clavijo, nacido en Ecuador, con larga experiencia gastro en Catalunya y exconcursante de 'Top Chef'. Su reclamo es la gilda cocinada y emplatada: jurel (curado sal/azúcar), punteado con una emulsión de aceitunas y anchoas cortadas y, en la base, un cremoso de piparras/cilantro, lo que le da un punto acevichado. Es uno de los platos que triunfan en Bodega Borràs.

Entrada de la Bodega d'en Rafel, en la calle de Manso.

Entrada de la Bodega d'en Rafel, en la calle de Manso. / Ferran Sendra

La Bodega d'en Rafel

Ha aparecido en series, novelas, hasta en programas de la televisión japonesa. Un referente, un emblema del barrio de Sant Antoni es La Bodega d'en Rafel.


Platillos variados de Quimet & Quimet

Quim Pérez prepara algunos montaditos en Quimet & Quimet. / periodico

Quimet & Quimet

Una taberna a proteger: desde 1914 al servicio público. Su especialidad es la conserva y la mezcla atrevida desde que, hace ya unos cuantos lustros, la familia Pérez tomó una decisión sustancial que ha resultado ser audaz y rupturista: consagrarse a las latas. Dejaron atrás la oferta de platillos, similar a la de otros lugares, y se concentraron en las latas. Productos estables y siempre disponibles, y que le han otorgado una beneficiosa singularidad a Quimet & Quimet.


Cremoso de patata con huevo frito, sobrasada y miel de Bar Bodega Can Ros.

Cremoso de patata con huevo frito, sobrasada y miel de Bar Bodega Can Ros. / Alberto García Moyano

Bar Bodega Can Ros

Imponente lugar siempre con ajetreo, caras felices entre sus visitantes y muchos bocadillos de albóndigas -entre otras delicias- servidos con diligencia. Así es este clásico de Gràcia llamado Bar Bodega Can Ros.

Torreznos de Soria elaborados en la Bodega Carol de Barcelona.

Torreznos de Soria elaborados en la Bodega Carol de Barcelona. / JORDI COTRINA

Bodega Carol

Aquí te entretendrás mirando los 3.000 llaveros que cuelgan de la pared pero te olvidarás de ellos en el momento que comas uno de sus torreznos, emblema de la casa. Hay más cosas, y te las contamos en esta crónica de Bodega Carol.

plato-bodega-montferry

plato-bodega-montferry / Cecilia de Fátima

Bodega Montferry

La especulación inmobiliaria ha obligado a los dueños del veterano establecimiento a cambiar de ubicación, donde vuelven a servir bocadillos de aúpa. Tan de aúpa que Pau Arenós asegura que este bocadillo "debería de formar parte del patrimonio efímero de Barcelona": mollete de Ca La Toñi con 'capipota' y tripa y chimichurri. Aquí te contamos cuál es la nueva ubicación y cuáles son los mejores bocados de Bodega Montferry.

La 'pilota' Strogonoff de la Bodega Josefa.

La 'pilota' Strogonoff de la Bodega Josefa. / Pau Gracià

Bodega Josefa

Oriol Lagé y Santi Olivella están al frente de un bar con solera del Farró (camino del centenario) donde aplican la mirada renovadora y respetuosa de la ‘nova cuina catalana’ guisando, por ejemplo, 'pilota' Strogonoff con patatas fritas. Oriol salsea el balón de cerdo/ternera con mostaza, crema agria y vino blanco, que recuerdan a las albóndigas Strogonoff del colmado Wilmot. Así se come en Bodega Josefa.


Garbanzos con butifarra de la Bodega Sepúlveda

Garbanzos con butifarra de la Bodega Sepúlveda / Albert Bertran

Bodega Sepúlveda

El irrenunciable atún picante, el impecable morro de bacalao a la 'llauna', legítimamente barcelonés, cubierto con ajos laminados y almendras, el 'remenat' de trompetas de la muerte y calamares, lla tortilla de bacalao al ajoarriero, las albóndigas con sepia, los 'peus de porc' con 'samfaina'. Son algunos de los clásicos de un clásico como Bodega Sepúlveda.


El 'tall rodó' del Bar-Bodega Bartolí.

El 'tall rodó' del Bar-Bodega Bartolí. / Alberto García Moyano

Bar-Bodega Bartolí

En pie y alegrando gaznates desde 1939 (que se dice pronto), es un lugar de culto tanto en materia de desayunos, aperitivos como de comidas. La verdadera estación de Sants es Bar-Bodega Bartolí, y aquí te contamos por qué.


La 'tatin' de alcachofas de la Bodega Bonay.

La 'tatin' de alcachofas de la Bodega Bonay. / MANU MITRU

Bodega Bonay

El cocinero Giacomo Hassan llena el restaurante del Hotel Casa Bonay con platos con humo y vinos con nervio. "Algo nuevo-que-es-viejo está apareciendo en Barcelona con cocineros nuevos-pero-experimentados y que se fijan en formatos nuevos-que-son-tradicionales", resumió Pau Arenós sobre el concepto del nuevo establecimiento. Aquí tienes su crónica sobre Bodega Bonay.


Los garbanzos con carabineros de Bodega Amposta.

Los garbanzos con carabineros de Bodega Amposta. / ASLI YARIMOGLU

Bodega Amposta

Barrio, compromiso, presencia: eso es lo que promueven los hermanos Barragán, Josep y Jordi, con la adquisición de la Bodega Amposta en la misma calle en la que crecieron y donde defienden, a cuchillo chacinero, la charcutería "clásica" y familiar en Barragán Moltó. "Reivindicamos el barrio: esto es la Font de la Guatlla. No existimos", dice Josep con una mezcla de ánimo y tristeza. Estos son los platos que merecen que exista Bodega Amposta.


Una selección de carnes de El Bodegón de l'Eixample.

Una selección de carnes de El Bodegón de l'Eixample. / Zowy Voeten

El Bodegón de l'Eixample

Los argentinos Juan Manuel Sabatino y José Faccini elaboran en este restaurante de la calle de Muntaner, 113, parte de lo que ofrecen: las pastas, la masa de la empanada, la ‘focaccia’ y el embutido rojo. Y hacen unas mollejas que son de gol de final contra Brasil. Y más platos, pero si quieres saber cuáles son deberás leer esta crónica sobre El Bodegón de l'Eixample.


El vermut, con la anchoa del Cantábrico.

El vermut, con la anchoa del Cantábrico. / Joan Cortadellas

Bar Chiqui

Bar Chiqui, con vino a granel, latas y bocatas, suma a una carta japonesa y un menú de mediodía de lo más económico. Aquí te hablan de 'uramakis' y 'yakisobas' con la misma naturalidad que toman nota de un bocadillo de chistorra. Así es Bar Chiqui / Grado Sushi.


Cal Marino: es de esos sitios donde te avisan para que no te quemes con las croquetas recién hechas.

Celler Cal Marino. / Martí Fradera

Celler Cal Marino

En la estela de espuma cervecera del vecino Quimet&Quimet -que ha educado en la lata y las estrecheces a miles de turistas-, Celler Cal Marino ha descorchado la costumbre del picoteo mientras los clientes trasiegan rubias de autor, chatos de vino de la Terra Alta o copas de botellas sin altivez, algunas tan apetecibles como Sotorrondero, La Tribu o Barbazul. Así es Celler Cal Marino.

El fricandó canónico de Bodega Podium.

El fricandó canónico de Bodega Podium. / Òscar Gómez

Bodega Podium

Este popular establecimiento lleva más de 50 años sirviendo cocina casera en el Vall d’Hebron. Esta es crónica de una ciudad que aún hace 'chup-chup' a fuego lento, como sucede en Bodega Podium.

El estofado de Bar Casi.

El estofado de Bar Casi. / Òscar Gómez

Bar Casi

Este local que lleva 47 años cerca del Park Güell representa la cocina popular con historia, la resistencia al tsunami de la gentrificación y el turismo. Así es Bar Casi.


Bodega Rauxa

El cocinero Aleix Jorba dedica un día de la semana a la 'escudella i carn d'olla' en un restaurante de Sabadell luminoso y con platillos sustanciales como las croquetas, el 'capipota' cubierto con un carpacho de gambas o las albóndigas, alegradas con el mismo animalillo sin pelar y pasado por la parrilla. Si quieres saber más, aquí te explicamos qué se come en Bodega Rauxa.


El 'capipota' a la manera de La Perla que hacen en Hijos de Javier.

'Capipota' de Hijos de Javier. / ELISENDA PONS

Hijos de Javier

Una nueva taberna en la parte alta de Barcelona con platillos con enjundia y humor en las paredes, a base de una iconografía burlesca, la sátira a esa pijería que no solo forma parte del barrio, sino de la clientela. Pero ojo porque esta bodega es un cachondeo muy serio. Y aquí te explicamos mejor de qué va Hijos de Javier.


Mollete con rabo de vacuno, marinera , fricandó y botella de Mascarello de Bodega Solera.

Mollete con rabo de vacuno, marinera , fricandó y botella de Mascarello de Bodega Solera. / ELISENDA PONS

Bodega Solera

Un sitio donde tapear y beber vinos de alto copete con mucha personalidad. La cartelería, los altares y fotos donde se rinde culto a los chefs amigos, la tipografía de los luminosos en los que se homenajean las letras de diferentes instituciones bodeguiles de España, el verde andaluz en camisetas corporativas y puertas y azulejos, los 700 vinos que ocupan armarios y estantes... Es el comienzo de un nuevo grupo hostelero, Grup Mutis, que ya comparte la propiedad del Bar Mut y que va en “busca de talento”, en palabras de Kím Díaz (Entrepanes Díaz y Muticlub), Enric Rebordosa (Grup Confiteria y otros picoteos gastro) y Alberto Casado, el hombre que consolida lo que las mentes anteriores propulsan. Así es Bodega Solera.


Las judías verdes a la carbonara de Fino Bar.

Las judías verdes a la carbonara de Fino Bar. / Manu Mitru

Fino Bar

El cocinero Albert Ibáñez ha diseñado una carta inteligente con menos maquinaria que una caja de Legos. es un espacio genuinamente barcelonés, a caballo entre diferentes posibilidades de almacenaje conceptual: «Entre una vermutería, un 'bar à vin', una bodega moderna...», dice Albert Ibáñez, el cocinero y uno de los seis socios. Así es Fino Bar.


Salmón ahumado al momento de Bodega Crudo, que sirven con mantequilla de alcaparras.

Salmón ahumado al momento de Bodega Crudo, que sirven con mantequilla de alcaparras. / Òscar Gómez

Bodega Crudo

Este local recién abierto sirve producto noble y cocinado con poco o ningún fogón: embutidos, salazones, encurtidos, ahumados... Van sobrados de pasión, de cocina, de encurtidos y de talento, como puedes comprobar leyento este reportaje sobre Bodega Crudo.


Preparación de las anchoas en la Bodega J. Cala.

Preparación de las anchoas en la Bodega J. Cala. / JORDI COTRINA

Bodega J. Cala

Rosa Flores y Juan Antonio González Cala preparan las mejores anchoas de Barcelona y las sirven con unas olivas y vermut. Son unos 600 kilos al año de anchoas que Flores desala, limpia y prepara a diario con vinagre de vino natural. Uno de los motivos para visitar Bodega J. Cala.

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