El exotismo está en casa
Los mejores restaurantes para 'descubrir' la cocina catalana
Si te cuesta más encontrar una 'escudella i carn d'olla' que un ceviche o un taco, te ayudamos con unas cuantas direcciones que elaboran recetas 'nostrades'
Estos son los restaurantes de Catalunya que debes visitar para una escapada gastronómica
Restaurantes originales (y muy buenos) de Barcelona que vale la pena descubrir

Las albóndigas con sepia del Café de l'Acadèmia. / Marc Asensio
Tailandeses, peruanos, mexicanos... Todas las cocinas del mundo están en la ciudad a tiro de metro. Entonces, ¿qué es lo exótico hoy en día? Seremos provocadores: la cocina catalana. Apenas hay restaurantes que defienden el recetario 'nostrat', de modo que, por ejemplo en invierno, encontrar una 'escudella i carn d'olla' puede ser una tarea agotadora. Más difícil que dar con un ceviche. O un taco de cochinita pibil.
A lo mejor te cuesta encontrar direcciones que elaboran recetas 'nostrades'. Si es tu caso, no te preocupes porque te proponemos un viaje por buenos restaurantes de Barcelona de cocina catalana. Son estos.

La lechuga a la brasa con romesco de Fragments. / Elisenda Pons
Fragments
El encuentro de un profesional de la charcutería, Xavier Margarit, y otro de la restauración, Pau Gascó, da como resultado un sitio con alma que promete. ¡Qué buenos son los macarrones con guiso de pollo de Fragments!

El arroz de 'peu de porc' y galera de Teòric. / Zowy Voeten
Teòric
Oriol Casals y Teo Rubio han convertido su taberna gastro en un restaurante con mayúsculas sin desviarse del objetivo: exaltar la cocina catalana. El primero es un chef heterodoxo; el segundo se encarga de los vinos (¡una veintena de ellos a copas!). Su trabajo conjunto da como resultado el interesantísimo Teòric.

La merluza rebozada y con mayonesa del restaurante La Venta. / Jordi Otix
La Venta
Este establecimiento cumple diferentes aniversarios en 2025: podría solemnizar los 121 años desde la apertura a los pies del Tibidabo, los 75 con el mismo nombre, los 50 desde la reflotación o los 13 desde que el propietario es Lluís Vinyes. Su merluza es formidable, pero también otros platos, como te explicamos en esta crónica de La Venta.

Los 'peus i tripa' de cordero. / Laura Guerrero
Bo de Bernat
Algunos de los mejores platos de cocina catalana en Barcelona, y a un precio de risa, salen de las manos de una familia de filipinos, con Bernardo Dalisay a la cabeza. Tripa de cordero, croquetas de sepia y conejo con caracoles son algunos de los platos que valen la pena de Bo de Bernat.

El 'gigot' de cordero con puré de patatas sobre el carro de trinchar de la Fonda Balmes. / Jordi Otix
Fonda Balmes
Josep Maria Masó y Alfred Romagosa han avivado la llama del que fue el restaurante Fermí Puig, sin despegarse de la ‘cuina catalana’ y en busca del gran servicio en Fonda Balmes.

Jordi Vilà, chef de Alkimia. / JORDI COTRINA
Alkimia
Es uno de los más reputados chefs barceloneses, al frente de este restaurante con una estrella Michelin, donde aborda la cocina catalana desde una perspectiva renovadora. Así se come en Alkimia.

El pollo a l'ast de Los Caracoles. / Sandra Román
Los Caracoles
Desde hace casi dos siglos, este negocio de hermanos y primos, con la incorporación ya de la sexta generación, cuenta méritos como la apertura de la primera ‘rostisseria’ de pollo a l’ast de Barcelona. Así hemos comido en Los Caracoles.

Los huevos con gambas al ajillo de Kiosko Universal. / MANU MITRU
Kiosko Universal
La familia Domínguez lleva desde 1973 al frente de esta casa, con Borja como capitán y el deber de fortalecer lo que crearon su abuelo, su padre y sus tíos en el mercado de la Boqueria. Así se come en Kiosko Universal.

Los calamares rellenos del bar Iberia. / Jordi Otix
Bar Iberia
Hace una década, Francisco y Longinos Álvarez Castro se hicieron cargo de un establecimiento en la Marina de Port que y ya se ha convertido en una dirección gastro ineludible este Bar Iberia.

Carpacho de gamba y su coral con pistachos y mayonesa de gambas del restaurante Finorri. / Àlex Froloff
Finorri
El establecimiento del histórico Hotel Condal, que visitaron en su día Dalí y García Lorca, propone una carta elegante ejecutada por un trío de chefs de solvencia contrastada: cocina clásica contemporánea excelsa es lo que sirven en Finorri.

El 'capipota' del restaurante Gelida. / Joan Cortadellas
Gelida
El restaurante, que cumplirá 80 años en 2026, da de comer a 600 personas a diario. Gerard Llopart, ingeniero, está ahora al frente, como antes estuvieron el padre y el abuelo. Así es Gelida.

El flan de pato a la catalana de Incorrecte. / Jordi Cotrina
Incorrecte
Marcel Pons, con la pastelera Gabriela Figueroa como su mano derecha, ha abierto su restaurante en Sant Gervasi, un comedor en rojo donde reinterpretan la cocina catalana. Se llama Incorrecte.

La ensalada de 'escudella' del restaurante Franca. / Macarena Pérez
Franca
Fran Baixas, Gianmarco Greci y Joshua McCarty trabajan platos que permiten a la cocina catalana escapar de la rutina y lo previsible. Sí, hay esperanza en manos de chefs treintañeros como este trío de Franca.

'Escudella' y 'carn d'olla' de Windsor. / Enrique Marco
Windsor
Quien quiera glamur y elegancia, puede acudir a este restaurante ubicado en una finca modernista para disfrutar de una velada íntima. Luces centenarias, techos con relieves y molduras originales, música ambiental jazzística, obras de arte en las paredes, flores frescas que dan la bienvenida, un aparcacoches aquien dejarle las llaves… En la mesa, platos de cocina catalana actualizada como arroces, pescado y marisco con producto de temporada. Asi es Windsor.

El 'capipota' de Petit Comitè/Gaig Barcelona. / Pau Arenós
Petit Comitè / Gaig Barcelona
Carles Gaig relevó a su íntimo amigo Nandu Jubany al frente de este resturante, cuyo primer cocinero fue Fermí Puig. Es como en los relevos: el testigo de la gran cocina catalana pasa de mano en mano. El espíritu es el mismo: cocina catalana tradicional con el refinamiento gaigniano. Como conexión, la coca de fuagrás caramelizado de Jubany, que queda en la carta a modo de homenaje. Tras visitarlo, esta es la crònica que escribió Pau Arenós sobre Petit Comitè / Gaig Barcelona.

Plato de 'capipota' con bullabesa. / Ricard Cugat
Fonda Pepa
Pedro Baño y Paco Benítez reviven los sabores antiguos con una mirada nueva en otro estreno imprescindible en este latoso 2020. Pedro fue profesor de la Hofmann y ha estado en Caelis y Lluçanès y Paco fue jefe de cocina en L’Eggs y pasó por Noma. Personal de casas fastuosas que han elegido, para esta etapa de la vida, el 'duralex'. Esta es la crónica de la visita de Pau Arenós a Fonda Pepa.

La 'escudella' de caza con el consomé y las carnes. / Pau Arenós
Al Kostat
Jordi Vilà, que en agosto de 2022 cumplió discretamente 20 años al frente de Alkimia, el restaurante con estrella que dirige con Sònia Profitós, renueva ahora la 'escudella' con una mirada cinegética y tres servicios. ¿Dónde? En Al Kostat.

Las alcachofas con panceta y yema de Embat. / Sandra Román
Embat
Es este un restaurante fiable que sirve platos y menús a precios amigables que salen de una mini cocina que recibió a cocineros que hoy cuentan en la ciudad: Víctor Ródenas (Casa Fiero y Maleducat), Carles Pérez de Rozas (Berbena y Pompa) y Marcel Pons (Incorrecte). Su alcachofa es una gozada: hervida y a la plancha, rociada con yema y panceta ibérica y aceituna negra y una vinagreta con 'dashi' y ahumada. «Hecha como antes: sumergiendo carbón en aceite», explica Santi Rebés, chef de Embat.

El gofre de 'trinxat' de Trü. / Marc Asensio Clupes
Trü
Artur Martínez y su equipo de talentos han regresado a la acción en Barcelona con un restaurante que se enmarca en la Nova Cuina Catalana: Trü, donde la 'pilota' es rectangular y el 'trinxat', un gofre. Aquí puedes leer más sobre Trü.

Sisco Vilaró, con sus tres hijas en el restaurante. / Ferran Nadeu
Can Vilaró
Junto al mercado de Sant Antoni, es un restaurante con más de un siglo que, sin trastornos de recetario, renueva la sangre con la tercera generación. No quedan en Barcelona muchos restaurantes con solera en los que se coma a precio moderado eligiendo de la carta, o de una pizarra. Además, sirve especialidades casi extinguidas. Mantener viva la casquería es uno de los logros. Esto es lo que se come en Can Vilaró.

El arroz picante con conejo del restaurante 7 Portes. / Maite Cruz
7 Portes
Si un restaurante vende 100.000 raciones de arroz al año, de las que 70.000 son de paella Parellada, será que aquí van al grano tanto los clientes como los cocineros, que lo bordan. Pero aquí no solo sirven arroces, sino otros muchos platos de éxito que han convertido en una institución el 7 Portes.
Glaciar
El emblemático local barcelonés, el más antiguo de la plaza Reial, cambia de dueños para ofrecer cocina catalana de calidad, con productos de temporada y proximidad y algún que otro toque afrancesado al estilo de un bistró, además de vinos y cócteles. También hacen menús. Aquí te lo contamos todo sobre el renovado Glaciar.

El pulpo con salsa holandesa y puerros confitados de Can Marlau. / Laura Guerrero
Can Marlau
Con gran experiencia en restaurantes famosos, Ferran Soler es por fin propietario después de ser ex de muchos sitios con salero (Saüc, Tickets, Bodega 1900, Bambarol...). En su escudo de armas, la cuchara. Porque aquí se guisa. Aquí te cuenta Pau Arenós qué platos valen la pena tras su visita Can Marlau.

El 'trinxat' con butifarra negra y 'cansalada'. / Joan Cortadellas
Bullanga
Roger Sánchez, que estuvo en Terra d'Escudella, ha abierto una casa de comidas en la que solo sirve desayunos potentes y menús de mediodía: es tiempo de bullicio y jolgorio. Se llama Bullanga.

En la terraza Roig Robí parece que estás sentado en el patio de tu casa, con el salón abierto de par en par. Pero en tu casa no cuelgan cuadros de Tàpies de las paredes. /
Roig Robí
Parece que estás sentado en el patio de tu casa, con el salón abierto de par en par. Pero en tu casa no cuelgan cuadros de Tàpies de las paredes, difícilmente tendrás los árboles que te rodean y por supuesto no cocinarás como lo hacen en Roig Robí.

Judías al pilpil con 'rossinyols' y tripa de bacalao de Suru Bar. / El Periódico
Suru Bar
Sala, cocina y vinos: tres amigos con experiencia en restaurantes y tres ocupaciones en torno a la parrilla, las brochetas y el pollastre (pero no solo) en un buen restaurante llamado Suru Bar.

Núria Gironès, en el comedor del restaurante familiar. / JORDI COTRINA
Ca l'Isidre
Núria Gironès está al frente de uno de los restaurantes con más solera y prestigio de Barcelona. "Producto de alta gama", dice ella, "alta cocina catalana, mediterránea, con influencias italianas, francesas", remata. Así fue la visita de Pau Arenós a Ca l'Isidre.

El tartar de cuchara (con caldo). / ELISENDA PONS
Tangana
A sus 58 años, Josep Maria Masó regresa como propietario de un restaurante, asociado con Àlex López, después de dos décadas de trabajar para otros, con aperturas con carisma barcelonés como las del Cañete y la terraza Martínez. Las más recientes, Carmina y Gala. Ahora, hace cocina de mercado "sin pretensiones"... pero ¡atención al tartar de cuchara de Tangana!

Los macarrones del Santa Magdalena. / Jordi Otix
Santa Magdalena
Quim Marqués cerró el Suquet de l’Almirall en el 2018; abrió con su hija Paula, nutricionista, el espacio “cultulinario” L'ExquisEat en el 2020 y ambos acaban de dar nueva vida al bar vecino que traspasaban. Se llama Santa Magdalena.

Los 'ceps' con cremoso de piñones de La Sosenga. / Manu Mitru
La Sosenga
Marc Pérez y Tania Doblas han abierto un oasis en el territorio hiperturístico del centro de Barcelona, casi en el Portal del Àngel: platos con alma, corazón y gusto. Probó Pau Arenós el menú de mediodía (18 €) y se quedó "enganchado" a la 'sablé' con puerros y miel, huevo curado y rallado y 'velouté' de alcaparras. "Comprendí que quien defendía el fuerte era un chef con fuste", escribió sobre su visita a La Sosenga.

La cazuela de gambas con chocolate. / JOAN CORTADELLAS
JOK
JOK (Mallorca, 275) no es un restaurante secreto pero sí que hay un cierta intriga para acceder porque está en un entresuelo de la calle de Mallorca. Puerta cerrada, el nombre del local al revés en un cartel y una invitación: 'Sí, és aquí'. Y, ¿qué se come en este lugar que hace unos meses se llamaba Rilke y que mantiene la deslumbrante coctelería y la estatua de la Venus de Milo en la terraza? Pues unas gambas con chocolate, una cazuela con personalidad. Y más platos de espíritu burgués. Pero para saber cuáles son, deberás leer la crónica sobre JOK.

La caballa curada con ajoblanco de coco del restaurante Avenir. / Joan Cortadellas
Avenir
Roger Viñas y Chesco Salrach seducen con platos en los que los fondos son primordiales y que vindican la fonda, la taberna y la bodega. Tras su visita al restaurante, Arenós resumía así su trabajo: "Es una cocina de fondo: una cocina con fondo. Úsense aquí las preposiciones a conveniencia porque me refiero a lo mismo: existe un trabajo de base". Puedes leer aquí la crónica de Avenir.

Los 'rigatoni' con liebre y trufa del restaurante Maleducat. / Joan Mateu Parra
Maleducat
El cocinero Víctor Ródenas y los hermanos Marc e Ignasi García se apartan de la rutina de los platos fijos en favor de los platillos volantes en este restaurante de Sant Antoni. "Queremos la libertad de trabajar fuera de carta", te cuentan en Maleducat.

La 'pilota' con patatas fritas especiadas de Arraval. / Sandra Román
Arraval
Tres jóvenes chefs se acaban de instalar en un hotel del Raval para dar oxígeno a un barrio complicado en lo gastro: 'nova cuina catalana' en versión especiada Así se come en Arraval.
Cafè de l'Acadèmia
Regresó después de tres años cerrado víctima de la pandemia. La resurrección llega de la mano del nuevo propietario, Grupo San Telmo (San Telmo, El Canalla, Palo Santo, Bistró Mató y Tantarantana), que a mediados de junio de 2024 levantó la persiana del emblemático establecimiento abierto en 1987. Como años atrás, es una casa de comidas que ofrece cocina catalana tradicional y platos y platillos mediterráneos bien hechos. Al frente, dos venezolanos, los hermanos Esther y Armando Álvarez, (este tiene a 110 metros un restaurante donde pegan tiros, Capet, paraíso de los amantes de la caza). Así se come ahora en Cafè de l'Acadèmia.
Els 4 Gats
El restaurante modernista del Gòtic ha cambiado muchas cosas aunque parezca que sigue igual. Pero ahora todo es mejor: eleva el nivel de la carta, centrada en el recetario catalán, y se sacude el yugo del turismo. Así se bien se come en Els 4 Gats.
La Fonda de Pirenaicas
Miguel Puchol abre una fonda en Gràcia con incunables de la cocina catalana después de haber asentado el modelo de Mantequerías Pirenaicas. Sus fideos son sobresalientes y con una idea que les copiarán: la costilla parece sin hueso, 'sense feina'. Hay más platos, y aparecen en esta crónica sobre La Fonda de Pirenaicas.
Quirat
El Hotel InterContintental Barcelona se pone en manos de Víctor Torres, que ya tiene una estrella Michelin por Les Magnòlies (Arbúcies), para su restaurante gastronómico, que pretende convertirlo en un "referente gastronómico de la ciudad". ¿Cómo? Con menús repletos de creaciones minimalistas y cuidadas que el chef elabora con productos de temporada y de proximidad. Aquí tienes algunos de los platos que probamos en Quirat. Avenida de Rius i Taulet, 1.
Haddock
"Bienvenido a la taberna canalla", dice Franc Monrabà cuando entras en su restaurante, que en su día fue Cata 1.81. Más tarde ampliará la idea: "Una taberna de 'luxe'". Palabras que enmarcan servilletas de papel y vajilla de la abuela. Sirve una 'escudella' cada viernes que le abarrota el local. Así se come en Haddock.
Can Ugal
El nombre del restaurante tiene guasa: léase al revés y saldrá cómo se llamaba el negocio que les precedió. ¡Lagunak! Era un clásico de Les Corts, un asador vasco caído bajo el rodillo de la pandemia. Conserva la curiosa estructura interior y las vigas que recordaban un caserío y la chuleta de vaca a la parrilla, pero el resto de las huellas del viejo negocio han sido pintadas. Ahora, es una casa de comidas seria con manteles y servilletas que ya ha visitado el entrenador del Barça Hansi Flick. Te cuenta todo Pau Arenós en la crónica que escribió sobre Can Ugal.
Agullers
Tres socios se han aliado para dar continuidad a un clásico del barrio de la Ribera: ‘esmorzars de forquilla’, ollas y el descorche de grandes vinos. Agullers.
Vint-i-quatre
El Tapas 24 de Diagonal cambia de nombre y afina la carta, con cinco nuevos propietarios y con el exdueño, el chef Carles Abellan, como asesor gastronómico. "Es un bar, eh, pero un arreglado", precisa el chef sobre Vint-i-quatre.
Gresca Bar
Gresca y Gresca Bar son ahora un solo espacio y una misma carta: Rafa Peña se ocupa de platos que ofrecen «comodidad mental» al cliente. Aquí te explicamos qué se come y cómo se come en Gresca Bar.
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