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Un icono de vuelta

La carne con patatas al estilo bistró quiere convertirse en el nuevo plato de moda

Tras el reinado viral de los macarrones, un clásico de bistró como la carne fina a la parrilla, salsa untuosa y patatas fritas empieza a multiplicarse en cartas de los restaurantes

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Corte de 'ribeye', con patatas y salsa que forma parte del menú Steak del restaurante Leña.

Corte de 'ribeye', con patatas y salsa que forma parte del menú Steak del restaurante Leña. / Javier Peñas

Laia Zieger

Laia Zieger

Barcelona
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Atención, atención: se avecina nueva tendencia. O 'trend', como diría cualquier 'foodie' de pro. Después de sobrevivir a las tostadas con aguacate, al tartar de atún, al 'brioche' relleno de tartar y, más recientemente, al fenómeno de los macarrones, ahora hay otro plato que empieza a asomar la cabeza en las cartas de media ciudad. Y todo apunta a que lo veremos hasta en la sopa. Hablamos del bistec con patatas y salsa servido en bandeja. Al estilo clásico de bistró.

Seguro que, si lo piensas un momento, lo has visto hace poco en alguno de tus restaurantes habituales. El patrón es bastante claro: un corte fino de carne roja -tipo bistec o entrecot- preparado a la parrilla o a la plancha, servido en una fuente clásica de plata, cubierto por una salsa intensa y acompañado de una ración generosa de patatas fritas.

La fórmula es sencilla y efectiva. Lo que cambia de un sitio a otro es el corte de carne, la salsa (aunque la Café de París suele ser la reina) y algún acompañamiento extra. Pero la esencia es siempre la misma: carne, salsa y patatas.

Un clásico que nunca se fue (pero se hizo discreto)

Antes de seguir, conviene desmontar un mito gastronómico bastante extendido. El famoso entrecot con salsa Café de París no es francés. Es suizo. La receta fue creada en los años 30 del siglo pasado por el matrimonio Boubier en el restaurante Le Coq d'Or de Ginebra, aunque se popularizó poco después en el restaurante Café de Paris, también en la ciudad suiza. La clave estaba en su salsa: una mantequilla compuesta con una mezcla secreta de especias, hierbas y otros ingredientes -desde alcaparras y mostaza hasta chalotas, anchoas o curri- que se funde sobre la carne recién hecha. Tradicionalmente, el plato se sirve con un entrecot a la plancha, bañado en esa mantequilla aromática y acompañado de patatas fritas. Un formato que, con el tiempo, conquistó las 'brasseries' francesas y acabó convirtiéndose en un clásico internacional.

Uno de los templos de esta fórmula es L'Entrecôte, restaurante francés que ha construido toda su reputación sobre un único menú: ensalada sencilla, entrecot de lomo bajo a la parrilla con salsa secreta y patatas fritas ilimitadas. El concepto triunfa desde los años 60 en Francia y cuenta con varios locales en el país. En Barcelona desembarcó en 2019 y desde entonces sigue generando colas frente a su puerta en Pau Claris, 142.

La nueva fiebre carnívora

El éxito de esta fórmula sencilla y contundente ha empezado a contagiar a otros restaurantes de la ciudad. Una de las versiones más elegantes se encuentra en Parking Sótano (pasaje de Marimon, 5), donde sirven un 'steak' de solomillo de ternera gallega fileteado a la brasa con varias salsas a elegir —bearnesa, queso azul y cebolla, chimichurri o Café de París— y diferentes guarniciones que van desde patatas fritas hasta verduras de temporada, puré o setas.

También se ha sumado a la tendencia el restaurante Leña (plaza de Pius XII, 4), del chef Dani García, que los últimos meses está triunfando con su propio Steak Menú: ensalada verde, 'steak frites' con salsa de pimienta verde y helado con tofe para terminar. Las patatas -y el postre-, sin límite.


El plato de entrecôt con salsa café de parís de Cafè Pablo.

El plato de entrecôt con salsa café de parís de Cafè Pablo. / Café Pablo

Otros nombres de peso de la escena gastronómica barcelonesa se han apuntado igualmente. El chef Romain Fornell propone su versión en Café Pablo, dentro del Museo Picasso (Montcada, 15), con entrecot Café de París y patatas fritas.
 En Casa Tejada (Tenor Viñas, 3) sirven un entrecot de 500 gramos estilo 'tagliata' con patatas fritas y salsa Café de París.


El plato de steak con patatas de Sr. Ántunez

El plato de 'steak' con patatas de Sr. Antúnez. / El Periódico

El restaurante Solomillo (Mallorca, 251) explota la idea desde otro ángulo: aquí el cliente puede elegir la raza, el peso del corte y la salsa que acompañará a la carne, siempre con patatas fritas como compañeras naturales.
Incluso algunos locales más informales se han sumado al fenómeno. En Sr. Antúnez (Neptú, 18) ofrecen solomillo de vaca frisona criada en Catalunya con salsa Café de París y patatas fritas. “Es un plato que la gente pide mucho”, explica el chef Martín Pimentel. “La salsa Café de París es compleja de hacer bien, tiene muchos ingredientes y cada casa la interpreta a su manera”. En Superauto (Rosselló, 182), la versión llega en forma de carpacho de entrecot flambeado con salsa Café de París y patatas paja.


La fórmula de La Fonda Bistró

La fórmula de La Fonda Bistró. / La Fonda Bistró

El fenómeno, de hecho, no se queda en Barcelona. En Madrid, La Fonda Bistró (Génova, 27) ha llevado el concepto todavía más lejos con su Bistec Bar: una experiencia donde cada comensal elige corte, salsa y guarnición, todo servido en fuentes clásicas listas para compartir. La selección incluye desde solomillo de vaca o chuleta de lomo bajo hasta pollo de Las Landas o salmón, siempre a la parrilla y acompañado de salsas clásicas como bearnesa, roquefort o strogonoff, además de patatas fritas o ensalada.

Porque, al final, quizá esa sea la clave de esta nueva tendencia: no se trata de inventar nada nuevo, sino de volver a un placer sencillo que nunca falla. Carne bien hecha, salsa poderosa y patatas fritas sin complejos. A veces, la próxima gran moda gastronómica no es más que un clásico que regresa en el momento adecuado.

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