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Comer por menos de 15 €

Menú del día: Bar Sandra, el bar del Clínic

Este establecimiento junto al hospital, en la Esquerra del Eixample, sirve muy buenas opciones tanto de primero como de segundo

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'Tall rodó de vedella' de Bar Sandra.

'Tall rodó de vedella' de Bar Sandra. / Alberto García Moyano

Alberto García Moyano

Alberto García Moyano

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Con la tontería ya estamos en Semana Santa. Ya se sabe que ahora tocan las torrijas, ese dulce maravilloso que acabas odiando por culpa de lo pesada que se pone la gente en redes: unos enseñándote cómo la hacen con la receta de la abuela que nunca tuvieron y otros, cómo te la venden a 9 euros en su garito de moda.

Bar Sandra

Còrsega, 182. Barcelona

Tf: 93.439.57.70

Instagram: @restaurantesandra

Precio: 15,25 €

Lejos de esta ola, lo que nos trajo de vuelta al sitio de esta quincena es un bocadillo de lomo con queso. Ese pilar de los entrepanes que, cuando lo encuentras bien hecho, te fideliza al lugar que los hace así. Y este es el caso del Bar Sandra, al ladito del Hospital Clínic, en la Esquerra del Eixample, que visité a deshoras cuando me dieron el relevo de una visita a un familiar ingresado y aún así me dieron de comer un lomo-queso que supo a gloria.

La entrada de Bar Sandra.

La entrada de Bar Sandra. / Alberto García Moyano

Lo que el lomo-queso une que no lo separe el hombre, de manera que un par de semanas después allí me cité con Dídac, con quien nos unen muchas aficiones además del fervor que le profesamos a este santo bocadillo. Momentos de mesa y mantel (de papel, por supuesto) que hay que seguir repitiendo. Me queda un 'partido' de vuelta en alguna casa de comidas de Canet de Mar que se espera con mucha ilusión.

Los callos con garbanzos del menú del día de Bar Sandra.

Los callos con garbanzos del menú del día de Bar Sandra. / Alberto García Moyano

Como conocedor del lugar, le dejé la iniciativa a mi acompañante, quien no dudó ni un minuto: callos. Debo decir que, para una vez que me los encuentro en un menú (desde hace tiempo) y encima son de primero, a por los callos y punto. Pero no vamos a dejar de lado el hecho de que el surtido de primeros (encima en lunes) incluía huevos al plato, jamón canario con patata e incluso coliflor con ajo y pimentón. En cuanto a la elección, sabrosos, pelín picantes 'ma non troppo' y con garbanzos, que no es lo que se estila por estos lares pero no por ello son menos ricos.

Las costillas al ajillo del menú del día de Bar Sandra.

Las costillas al ajillo del menú del día de Bar Sandra. / Alberto García Moyano

Poca broma con el elenco de segundas opciones del que, por no perdernos placer, optamos por compartir: 'tall rodó de vedella' y costillas al ajillo. Qué bien que hicimos, qué bien lo compartimos. En el primer caso porque cuesta muchísimo encontrar esta finura de salsa y esas patatas fritas juntas; y en el segundo (disculpad la 'mierdifoto'), porque unas costillas (o casi cualquier alimento) cocinadas al ajillo son siempre bienvenidas.

La crema catalana del menú del día de Bar Sandra.

La crema catalana del menú del día de Bar Sandra. / Alberto García Moyano

Con el postre, vuelta a la unidad de acción (que buena falta nos hace en los tiempos que corren): crema catalana. Tostada por arriba, cremosísima por debajo. Magnífica asistencia para el café carajillo posterior. Y lo que surgió después.

Un par de notas más para acabar. La primera es que, en esta ocasión, se sobrepasa excepcionalmente, y por solo 0,25 €, el límite de esta sección. Ligado a lo anterior, en un plan en el que tenemos que lamentar el cierre (a finales de año) de una magnífica sala y casa de comidas como la Deskomunal por esta aversión que esta ciudad tiene a la cultura, vuelve a tocar plantearse si se sube el listón, porque a este paso, nos vamos a quedar sin sección. Y no será culpa de los que doblan el lomo para darnos de comer como lo hacen en el Bar Sandra, no, se lo tendremos que atribuir a quienes juegan con nuestras vidas a su antojo, sea desde un despacho municipal o un resort con campo de golf en Florida.

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