Semanas de espera para tener mesa
Colmado Carpanta, la comida casera de Sarrià que se hizo viral en redes: "Somos dos chavales que pidieron dinero a la abuela para abrir el restaurante"
Este pequeño establecimiento de los treintañeros Guillem Pico y Adrián López triunfa con una propuesta asequible y sabrosa
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Adrián López y Guillem Pico brindan en Colmado Carpanta. / Maria Algara

Recuerdan Guillem Pico y Adrián López que, cuando eran pequeños, jalaban "como dos adultos" y por eso sus abuelas les llamaban "carpantas", que era el nombre de un popular personaje de cómic que vivía por y para la manduca. "Ahora estamos más en forma pero antes éramos dos ñiños gorditos a los que nos gustaba mucho comer. Sí, éramos muy zampones", sonríe Pico. Pasados los años, estos dos treintañeros nacidos en Sants que son amigos desde que iban al parvulario siguen disfrutando del condumio, pero de otra manera: regentando un restaurante.
Se llama, cómo no, Colmado Carpanta, está en Sarrià y es el sitio al que cualquier 'carpanta' iría de cabeza a probar sus sabrosos platos caseros a precios más que asequibles.
Colmado Carpanta
Paseo de San Juan Bosco, 51. Barcelona
Tf.: 93.047.84.08
colmadocarpanta.es
Precio medio (con bebida): 23 €
Los prepara Pico, que antes de meterse en esta aventura con López, había trabajado a las órdenes de Eugeni de Diego y Miguel Ángel Mayor en El Cafè de la Pedrera y de Pablo Tomás en Sintonia. Allí aprendió todo lo que sabe porque es autodidacta; nunca se formó como cocinero, sino que probaba cosas en casa, tomaba ejemplo de su padre, que era un "cocinillas", leía libros de recetas y visitaba restaurantes para probar platos. "De hecho, entré en la Pedrera por recomendación de Adrián, que ya estaba allí, pero no sabía ni coger un cuchillo. Supongo que me dejaron quedar porque me vieron las ganas, trabajaba más que nadie y cobraba poco, ¡ja, ja, ja!".
Colaborador de la Bullipedia
López también ha tenido una carrera heterodoxa pero muy útil para este proyecto porque había estudiado Económicas y se metió a camarero para pagarse las fiestas. Pero como lo hacía bien, fue ascendiendo hasta ejercer de jefe de sala y colaborar con la Bullipedia. Trabajó en Filipinas y pasó por El Cafè de la Pedrera y restaurantes del grupo Los Reyes del Mango (Cañete, Terraza Martínez). Todo ello le ha dado una visión más empresarial, "de despacho", que le ha ido de fábula a Colmado Carpanta.

Una mesa junto a la barra de la ventana de Colmado Carpanta. / Maria Algara
El negocio comenzó en junio de 2024 vendiendo comida para llevar (cosa que siguen haciendo) con una pequeña barra donde la gente podía comer sus propuestas. "Empezamos los dos solos, haciendo más horas que un reloj, y nos costó arrancar". Pero a la vuelta de las vacaciones de verano la cosa comenzó a funcionar, sobre todo en otoño. "Fue por Instagram y Tiktok. Alguien colgó algún vídeo que se hizo viral y comenzó a venir más y más gente. Por eso hay tanta clientela joven", apunta Pico.
De almacén a sala de restaurante
El éxito fue haciéndose cada vez más grande, de modo que decidieron habilitar el local contiguo que usaban como almacén para convertirlo en sala de restaurante. La abrieron a finales del año pasado. No sin miedo. "Nos lo tomamos con calma porque somos dos chavales de Sants que pidieron dinero prestado a la abuela para abrir el restaurante".

Croquetas y tortilla de Colmado Carpanta. / Maria Algara
Y de nuevo lo petaron. Esta vez, desde la primer momento. "No nos lo imaginábamos para nada". Ahora solo trabajan con reserva previa, y si quieres ir jueves o viernes tendrás que esperar una semana para tener mesa, mientras que para el sábado o el domingo tardarán al menos dos semanas en hacerte hueco. El éxito ha sido tan espectacular que han pasado de 2 trabajadores a 15 y abren cada día de 11.00 a 23.00 horas.
Tíquet medio, con bebida, de 23 euros
Lo hacen muy bien y a precios más que asequibles. El tíquet medio sale por 23 euros con bebida. Y el nivel es magnífico. "Hacemos platos clásicos bien hechos, con algún matiz, pero sin pasarse -explica Pico-. Respetamos los tiempos de cocina y los puntos de cocción: un sofrito de cebolla son dos días de chup-chup, la boloñesa son 12 horas". Recetas que todo el mundo reconoce, las de toda la vida, las que preparaban las mismas abuelas que les llamaban "carpantas".

Macarrones de cardenal de Colmado Carpanta. / Maria Algara
Los ejemplos son tantos... Las adictivas croquetas de pollo a l'ast a la catalana (con piñones pero sin espinacas), la maravillosa versión de los macarrones de cardenal (aquí, con pollo a l'ast, salsa de queso y boloñesa con pollo tostadito en vez de ternera), los cremosos buñuelos de bacalao que se adornan con un 'allioli' de miel, la definitiva y jugosa tortilla de patata con cebolla, el goloso flan con un toque de romero...
Los vinos (todos nacionales, muchos ecológicos, algunos naturales) también son asequibles y fáciles de beber, y tiran las cervezas de maravilla. El maridaje (y la carta) que aplaudiría Carpanta con la boca llena.
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