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Novedad en Enric Granados

Ronit Stern, la "ingeniera de sabores" que acaba de poner en marcha el restaurante Superauto: "Dame cualquier plato y lo haré sabroso"

La cocinera cierra el exitoso Auto Rosellón para abrir en el mismo local Superauto, donde apuesta por una cocina viajera sin etiquetas

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La chef Ronit Stern, en la puerta de Superauto, el último restaurante que ha abierto.

La chef Ronit Stern, en la puerta de Superauto, el último restaurante que ha abierto. / Juan González del Cerro

Ferran Imedio

Ferran Imedio

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Hay quien llega a los 10 años con su restaurante y le falta tiempo para celebrarlo por todo lo alto. No es para menos, con lo que cuesta salir adelante en el competitivo panorama gastronómico de Barcelona. Pero hay quien, víctima de la rutina, decide cerrar y apostar por otra cosa. Y esto es lo que ha hecho Ronit Stern con Auto Rosellón: convertirlo en Superauto tras una remodelación total de este espacio esquinero del Eixample.

Superauto

Rosselló, 182. Barcelona

Tf.: 636.696.805

Precio medio (sin vino): 40 €

Instagram: @superautobarcelona

Ahora sirve, como ella misma reivindica, una cocina sin etiquetas. Algo lógico en el caso de esta restauradora que, con su decisión de poner fin a una década de éxito del anterior restaurante, ha demostrado que no responde a ningún cliché, sino a su instinto, el que le susurró que, tras una leve bajada en la facturación, el recorrido de Auto Rosellón debía llegar a su fin. El que le indicó que era el momento de alumbrar Superauto con una vuelta de tuerca aún más radical a su idea de no encasillarse. "Para mí, un negocio tiene que ir bien económicamente pero también tiene que motivarme", resume.

La sala del restaurante Superauto.

La sala del restaurante Superauto. / Juan González del Cerro

La mutación le ha salido del alma. Y de sus viajes por el mundo para aprender a cocinar (San Francisco, Tel Aviv, Amsterdam) y para descubrir, después, recetas de otros países (Tailandia -su favorito-, Japón, México, Grecia...). La metamorfosis le salido del alma, sí, pero también de lo que aprende de su equipo, venido de todas partes del planeta. Y de ese libro que, dice, es su biblia: 'Sal, grasa, ácido, calor: El arte de dominar los cuatro elementos de la buena cocina', de Samin Nosrat.

Fan de los "sabores potentes"

"Me cambió la vida como cocinera. Porque el chef es alguien que sabe equilibrar un plato, da igual con qué lo hace: si le falta sal, ácido o grasa nunca será bueno", asegura Stern, muy fan de los "sabores potentes". "Si una receta tiene sal, ácido, grasa, y además le añades dulce y picante, alcanzas el 'nivel Dios'", sonríe. Ella, claro está, juega con esos cinco elementos. De ahí que se considere algo más que una chef: "Cuando lo entendí, ya no necesité recetario. Y si trabajas también con fermentados y encurtidos... ¡guau! Ahora me siento como una ingeniera del sabor, sé manejarlo. Dame cualquier plato y lo haré sabroso".

El patacón con ensalada de pollo con salsa tártara, semillas de mostaza y piña del restaurante Superauto.

El patacón con ensalada de pollo con salsa tártara, semillas de mostaza y piña del restaurante Superauto. / Juan González del Cerro

La 'ingeniera' Stern ha puesto en marcha Superauto con auténticos 'hits' como el 'baba ganoush' con 'miso' y encurtidos, la ensaladilla rusa con mejillones escabechados y un toque asiático; el patacón con ensalada de pollo y semillas de mostaza; los 'dumplings' de gamba de Palamós y pollo con vinagre negro; el bocadillo de calamares con 'allioli', queso feta y estragón; el 'schnitzel' (escalope vienés) de pollo, con queso brie y jamón por encima; el 'tira-miso' de 'miso' y sake...

Vinos naturales, menú de mediodía y 'brunch' diario

Platos de aquí y de allá con su estilo personal maridados con los vinos naturales que selecciona su pareja y socio, Rafael Campos. "Se nos ha ido la olla con la carta pero si propongo algo conocido siempre podrán decir que alguien lo hace mejor, así que prefiero ofrecer cosas que solo se cocinan aquí". Un menú de mediodía y un 'brunch' diario, también muy personal, completan la oferta 'sui generis'.

Es su ¿penúltimo? proyecto. Le están tentando para que abra un local de La Balabusta en Madrid. "Después de Auto Rosellón y después de la pandemia surgió la oportunidad de coger el local de enfrente (Rosselló, 180). Y Rafa quería que sirviéramos cocina de Tel Aviv", recuerda. Fue un exito que aún dura y que se expande a Chipre, bajo otro nombre, Aya Cooks (en este caso, en colaboración con un empresario ucraniano).

Los 'dumplings' de gamba de Palamós y pollo con vinagre negro del restaurante Superauto.

Los 'dumplings' de gamba de Palamós y pollo con vinagre negro del restaurante Superauto. / Juan González del Cerro

Stern duda de abrir en la capital porque teme perder el control de lo que ha ido construyendo, que no es poco. También regenta Flying Monkey (Amigó, 37), un 'wine bar’ con bocatas y platos saludables que se acompañan de vinos naturales, apartado del que de nuevo se encarga Campos, y Oz Natural Bakery, con dos locales en Barcelona (plaza de Vila de Gràcia, 11, y Amigó, 60); en el de la zona alta, además de panes, bollos y pasteles, vende platos preparados y 'delicatessen' caseras, y ofrece cursos de panadería y bollería.

Ya son 100 personas en el equipo que lideran Stern y Campos. No lo imaginaban en el año 2000, cuando ella se instaló por amor en Barcelona. Primero se dedicaron al textil (él tenía la cadena de ropa Parafine). La vendió y al poco pusieron en marcha la panadería Crustó (también fue una historia de éxito ya que contaban con varios locales y vendieron la empresa a un inversor), y abrieron y cerraron el restaurante italiano-californiano Totó. Unos cuantos viajes y un libro después, la maquinaria de la 'ingeniera' Stern sigue funcionando a pleno rendimiento.

Ubicación de Superauto en Google Maps.

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