Comer por menos de 15 €
Menú del día: Café de la Rambla, enamorarse de nuevo en El Prat
En este establecimiento, que lleva 97 años abierto, tratan con cariño a la clientela y dan bien de comer
Los mejores restaurantes del Baix Llobregat que merecen una visita
Menús de mediodía: los mejores restaurantes de Barcelona para comer por menos de 15 €

Las alcachofas al horno de Café de la Rambla (El Prat de Llobregat). / Alberto García Moyano

Enamorarse es una de esas cosas que no pasan frecuentemente en la vida pero, cuando ocurre, es una de esas sensaciones que te mantienen vivo, que te empujan a seguir haciendo todo lo posible por seguirla viviendo. Sucede con las personas, desde luego, pero debo decir que en mi caso -llamadme materialista- también puede ocurrir con cosas o lugares. Esta es la historia de un enamoramiento en toda regla. Volver a sentir la chispa de la vida en una visita a El Prat de Llobregat.
Café de la Rambla
Avenida de Josep Anselm Clavé, 14. El Prat de Llobregat
Tf.: 93.379.28.80
cancodina-barcelona.com
Precio: 15 €
Con este impacto emocional de por medio, lo mínimo era escribir la crónica prácticamente en el momento, porque el lugar lo merece y también, no vamos a escondernos, porque he apurado mucho la entrega de esta quincena. Es una crónica fresca, en la que se tiene muy presente que en El Prat se cuenta con magníficos lugares para hacer el aperitivo antes de sumergirse en el menú, como es el caso del Bar Maristel, el Bar Juanito o el Celler Cal Pere Tarrida, de las poquísimas bodegas en la que pueden decir bien alto que su vermut es casero (porque, esencialmente, lo hacen allí mismo).

La entrada de Café de la Rambla (El Prat de Llobregat). / Alberto García Moyano
Era mi debut en materia de menús del día en El Prat y, pese a que iba con la tranquilidad de ir recomendado ('gràcies, Jubi'!), siempre queda esa especie de ansia (inseguridad, en definitiva) de saber si el viaje iba a ser en vano. ¡Ay, iluso de mí! Solamente había que plantarse frente a la fachada del Café de la Rambla y contemplarla unos segundos para disipar toda duda. Estaba en el lugar y el momento adecuados. Pero faltaba entrar, sentarse y comer, claro. Casi todo pero casi nada en realidad.

El interior del restaurante Café de la Rambla (El Prat de Llobregat). / Alberto García Moyano
Si estar frente a él da confianza, plantarse en pleno salón te deja del todo tranquilo. Nada de síndromes de Stendhal ni exageraciones varias: absoluta paz, la que se siente en un lugar en el que tratan con cariño y dan bien de comer.
'Faves' a la catalana, escalivada, 'fideus a la cassola'...
Una pequeña visita al cartel que anuncia el menú, hacerte la idea de qué vas a comer y de vuelta a tu mesa, donde ya te espera la bebida. A pesar de que, de primero, se podía escoger entre 'faves' a la catalana, escalivada o unos tremendísimos 'fideus a la cassola', opté -por militancia- por las 'carxofes' Prat al horno creo que por motivos obvios.
La militancia lleva muchas veces a cometer errores tremendos (como pasa con muchos arroces de jueves, que se comen por fidelidad a la causa más que otra cosa) y, aunque en este caso no contemplaba el fracaso, no me esperaba ni muchísimo menos que fuera a probar mis alcachofas favoritas (con permiso de las que también sirven en el Bar Iberia del barrio de la Marina del Port). Bien de aceite y de pimienta, con 'llard' y coronadas por carne picada. No sé qué más decir, porque esas alcachofas se explican solas.

El escalope de ternera de Café de la Rambla (El Prat de Llobregat). / Alberto García Moyano
Para el segundo recurrí al escalope de ternera (últimamente complicado de encontrar en menús del día por culpa de la subida del precio de la ternera) con patatas (magníficas). Felicidad completa. O quizá no del todo porque, en esta casa, donde son verdaderas maestras del 'esmorzar de forquilla', puede ser que incluyan en el menú, según el día, sus célebres callos, su 'capipota', 'galta' o 'peus de porc'.
Si leyendo estas líneas aún te quedaba alguna duda para visitar el Café de la Rambla, espero que ya esté, a estas alturas, en alguna remota galaxia.

El flan casero de Café de la Rambla (El Prat de Llobregat). / Alberto García Moyano
La guinda, en esta ocasión, también la pone el postre porque el flan aquí es casero (cosa no tan frecuente) y vale cada cucharada en él. Y es que son 97 años en pie, los que lleva este lugar. Y por algo será que, tras tanto tiempo, sigue enamorando. Salud.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un fallo en las pensiones permite ahora a miles de jubilados cobrar hasta 14.000 euros
- Albares justifica el cese de la embajadora en Israel por las 'injurias y calumnias' vertidas por el Gobierno de Netanyahu
- Hacienda detecta un incremento de 7,4 millones en el precio del acero del sevillano Puente del Centenario, investigado en la trama Ábalos
- La escalada del conflicto en Irán dispara un 479% la demanda de alquiler temporal en Barcelona entre usuarios de Oriente Próximo
- El Parlament impulsa una ley para que las personas mayores reciban en seis meses las ayudas a la dependencia
- Científicos desarrollan inyecciones de nanopartículas para enseñar al sistema inmune a 'buscar y destruir' células enfermas
- Ir de Barcelona a Sitges en coche por la C-32 ya puede salir más caro que un vuelo de ida y vuelta a Mallorca
- Vuelve el diésel: los motores de gasoil siguen conquistando a los conductores