Sabor tradicional
Estos son los mejores callos de Barcelona
En estas direcciones proponen este plato popular en el que mojarás pan
Esta es la receta (con truco) de los mejores callos de España
Las mejores tortillas con callos de Barcelona

Los callos del restaurante L'Artesana Santa Eulàlia que han ganado el Campeonato del Mundo de Callos 2025. / Sara Santos
Los callos son uno plato tradicional de sabor potente que tiene legiones de amantes. Para ellos es este artículo: restaurantes de Barcelona donde disfrutar de los mejores callos de la ciudad (y uno de L'Hospitalet de Llobregat).

Pau Pons, Romina Reyes y Héctor Barbero, los chefs del restaurante L'Artesana Santa Eulàlia tras ganar el Campeonato del Mundo de Callos 2025. / Sara Santos
L'Artesana de Santa Eulàlia
L’Artesana se desdobla, con un segundo restaurante junto a la Ciutat de la Justícia, la misma propiedad de tres socios que abrieron el primero en Poblenou (Pau Pons, Héctor Barbero y Romina Reyes) y la voluntad de servir al barrio. En 2025 se ha alzado con el octavo Campeonato del Mundo de Callos Pedro Martino, tras sorprender al jurado con una receta “original, bien ejecutada, fina y con garra, que ha sido una sorpresa en un concurso de platos muy correctos, pero donde predominaban la ortodoxia y la prudencia”, en palabras de Benjamín Lana, miembro del jurado y director del congreso. Se puede probar en el restaurante por 10,50 euros en L'Artesana de Santa Eulàlia.

Los callos con garbanzos del restaurante La Maduixa. / Alberto García Moyano
La Maduixa
Esta es una de las veteranas casas guardianas de la esencia del menú del día en Les Corts. Una de las casas de comidas imprescindibles que sirve habitualmente callos con garbanzos (con ciertos trozos de chorizo que siempre dan categoría al tema). Bienvenid@s a La Maduixa.

Callos del menú de mediodía del Bar Restaurante Azul. / Alberto García Moyano
Azul
En este garito veterano junto a la antigua cárcel del Eixample cuesta encontrar sitio pero te aseguran: "De aquí no se va nadie sin comer". Y comes. Y comes platos como esos callos con tripa y garbanzos, picantes ('ma non troppo') y una salsa en la que poder mandar varios galeones a navegar para luego recogerlos y seguir disfrutando del plato. Esto es lo que probamos en nuestra visita a Azul.

Jordi Juan prepara una receta de callos para el restaurante Ca L'Isidre / periodico
Ca l'Isidre
Núria Gironès está al frente de uno de los restaurantes con más solera y prestigio de Barcelona. "Producto de alta gama", dice ella, "alta cocina catalana, mediterránea, con influencias italianas, francesas", remata. Hacen unos callos con chorizo y garbanzos monumentales. Así fue la visita de Pau Arenós a Ca l'Isidre.Bartolí

Los callos de Granja Elena. / El Periódico
Granja Elena
Este restaurante es un fenómeno barcelonés: a primera hora, desayunos con fundamento y, al mediodía, alta cocina de barrio, como la denominan. Y los callos siempre como santo y seña de la casa. Así se come, 50 años después de su apertura, en Granja Elena.

Los callos con tortilla de Molino de Pez. / El Periódico
Molino de Pez
El restaurante del madrileño Nino Redruello asociado en Barcelona con el asturiano Jaime Santianes despliega una cocina abierta en la que la llama es la protagonista, alimentada con encina. Pasan por el fuego vivo las carnes y los pescados y, atención, el arroz, trabajado en una sartén perforada. También apuestan por sabores potentes como la tortilla guisada con callos, que da una nueva dimensión a los amantes revueltos. Si quieres saber cómo de bien cocinan allí, aquí tienes la crónica de Molino de Pez.

El sándwich crujiente de callos y morro de Barra Oso. / JORDI COTRINA
Barra Oso
En este restaurante íntimo, Óscar Álvarez elabora una cocina que engancha, adicta a la mantequilla y con golpes inesperados como el sándwich crujiente de callos y morro. Esta es la crónica de nuestra visita a Barra Oso.
640
Eugeni de Diego suma un tercer restaurante en Barcelona tras Lombo y Colmado Wilmot: una cervecería donde antes estuvo Croma by Flash y donde ahora los camareros con corbata y chaquetilla sirven huevos rellenos y empanada y un 'capipota', de nota, picante y morreador, que se puede completar con patatas fritas para mojar en el fondo bermellón. Así de bien se come en 640.
Ca l'Anglès
Este restaurante de La Bordeta, que también ofrece potentes desayunos (para los que abren desde las 6.30, ¡ojo ahí!), cuida su completo menú de principio a final en el que suelen figurar los callos como segundo plato. Bienvenid@s a Ca l'Anglès.
Haddock
"Bienvenido a la taberna canalla", dice Franc Monrabà cuando entras en su restaurante, que en su día fue Cata 1.81. Más tarde ampliará la idea: "Una taberna de 'luxe'". Palabras que enmarcan servilletas de papel y vajilla de la abuela. Así se come en Haddock.
Can Vilaró
Can Vilaró, junto al mercado de Sant Antoni, es un restaurante con más de un siglo que, sin trastornos de recetario, renueva la sangre con la tercera generación. No quedan en Barcelona muchos restaurantes con solera en los que se coma a precio moderado eligiendo de la carta, o de una pizarra. Además, sirve especialidades casi extinguidas. Mantener viva la casquería es uno de los logros. Esto es lo que se come en Can Vilaró.
Suscríbete para seguir leyendo
- Santiago Segura pierde su batalla con Hacienda: el Supremo confirma que dejó de pagar 827.000 euros
- Lola Valiente, 19 años, tras intentar dos veces acceder a Medicina: 'Tengo un 9,4 de Bachillerato, pero en la sele la presión por la nota puede conmigo
- Así están las encuestas de las elecciones en Aragón 2026
- Los médicos de familia, sobre las bajas laborales: 'No podemos poner un plazo a una persona para saber cuánto le va a durar una depresión
- El tratamiento de Barbacid contra el cáncer de páncreas requerirá al menos tres años más de pruebas en ratones: 'No hay fecha para los ensayos clínicos
- La moda de la crianza positiva alarga el colecho: “Si tu hijo termina la primaria y sigue en tu cama, hay un problema”
- Los jubilados no tendrán que declarar el IRPF si su pensión no supera el límite establecido
- Catalunya, la primera comunidad en multar de forma sistemática por no llevar la baliza V-16: ya suma 53 sanciones