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Los restaurantes de Pau Arenós

Restaurante 640: la cervecería de la Diagonal donde los camareros visten a la antigua y sirven huevos rellenos y empanada

Eugeni de Diego suma un tercer restaurante en Barcelona tras Lombo y Colmado Wilmot: una cervecería con camareros con corbata y chaquetilla

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Robert Montroig, Eugeni de Diego y Juanma Tejada en 640.

Robert Montroig, Eugeni de Diego y Juanma Tejada en 640. / Sandra Román

Pau Arenós

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Lo que busca Eugeni de Diego con 640, se cumple: «Un concepto muy madrileño hecho por un catalán. Un sitio clásico como si hubiera estado aquí toda la vida y con un punto de distinción». 640 es eso, y algo más: he comido con disfrute.

Objeto que el nombre es confuso porque lo escriben como 6 40, Sis Quaranta y Seis Cuarenta. Corresponde a la dirección de la Diagonal donde se ubica, frente a L’Illa.

640

Diagonal, 640. Barcelona

Tf: 933.630.8 11

Precio medio (sin vino): 35-40 €

A Eugeni no le importa la diferente redacción del guarismo: «Como cocinero, frustra buscar la perfección», así que acepta el desajuste. No sé qué opinarán los creadores de marcas.

La empanada y el huevo relleno del restaurante 640.

La empanada y el huevo relleno del restaurante 640. / Sandra Román

En esta entrada numérica, más juego: la cerveza insignia que se han inventado es una mezcla de dos, «60 % de Estrella y 40 de Turia». Y ya como culmen, una fórmula que busca resultados: «60 % de simplicidad y 40 % de sofisticación». El tiro libre en baloncesto es al revés: 4,60 metros.

El cocinero explica el 640 como bar y cervecería, diría que para modular expectativas. En mi sesión, lo he vivido como restaurante, con la formal informalidad de los camareros vestidos con chaquetilla blanca y botones dorados, camisa también nívea y corbata negra. Largos horarios, de desayunos a cenas y equipo nutrido.

El sándwich cubano del restaurante 640.

El sándwich cubano del restaurante 640. / Sandra Román

Mesas sin mantel y servilleta correcta y dos alturas y muchas luz y terraza y barra con la vitrina para el picoteo y el ejercicio jovial de Robert Montroig como jefe de sala y el entusiasmo de Juanma Tejeda al mando de la cocina que, además, es una Charvet, una máquina para dar caña.

Porque Eugeni estará y no estará, como está y no está en Lombo y en el Colmado Wilmot, en los tres sitios asociado su pareja, Ana Alvarado, y los hermanos Arenas Fradera, Álex y Borja. El anterior ocupante fue Croma by Flash.

El 'capipota' del restaurante 640.

El 'capipota' del restaurante 640. / Sandra Román

De la carta, me atrae lo menos convencional en una ciudad gastronómicamente previsible como esta, así que sé que comeré la empanada, el huevo relleno, el cubanito y la macedonia, que tiene menos presencia en los restaurantes que los aparcacoches.

Primero la cerveza 60-40 y después, el tinto Motor Callet 2023, al que le doy acelerones, y entre el huevo y la macedonia, la sardina sin espinas con escabeche naranja y la corvina especiada y rebozada, dos entrada con alegría vinagrera.

Tres habituales en las mesas urbanas, que estuvieron a punto de desaparecer y hoy colonizan: los macarrones, aquí, ibéricos, con chorizo, jamón y butifarra (la pasta demasiado al 'dente', sin duda por influencia del italiano Lombo); el 'capipota', de nota, picante y morreador, y que completo con patatas fritas para mojar en el fondo bermellón, y el flan, con mascarpone y al vapor, según el nuevo gusto del flaneo graso.

Uno de los comedores del restaurante 640.

Uno de los comedores del restaurante 640. / Sandra Román

Veamos ahora el cuarteto. La empanada es una maravilla, corte difícil de encontrar fuera del reducto gallego. La de Eugeni es de masa fina y colmada de atún, verduras y huevo. Atentos porque hornean pocas: 100 % ganas de repetir.

El huevo relleno o mimosa, y cita el chef a Ignasi Domènech como referencia y el libro 'Los entremeses y la hora del té', de 1931. En la versión Domènech-De Diego, con gambitas y es 100 % recomendable. El chef colecciona ediciones originales de recetarios antiguos, así que el rescate de platos burgueses en el olvido es una vía de distinción.

La entrada del restaurante 640.

La entrada del restaurante 640. / Sandra Román

El sándwich cubano, presentado como cubanito y que es otro modo de disponer de un bikini sin que tener que nombrar el bikini. 'Brioche' de Pa Solà, lacón, gruyer, mayonesa/mostaza Savora y pepinillo: 60% cubano y 40 % inventado.

Y la macedonia, loor a la fruta en los restaurantes, que parece que tengan miedo a la salud. Se agradece el frescor después de las contundencias, resuelto con kiwi, piña, manzana y plátano y un almíbar de limón y que debería ser adaptado a las estaciones a la espera de un despiporre frutal 100 % de proximidad.

Diarios y revistas colgados en la entrada a disposición del cliente: ¡diarios! Solo por esa llamada a la resistencia el 640 merece ser recomendado.

Un restaurante o bar o cervecería 60 % Eugeni y 40 % De Diego.

El equipo

Juan María Tejeda, Robert Montroig, Miguel Ángel Silva, Percy Lajom, Ruel Ligaya, Roger Marondo, Eli Rodríguez, Francisco Andrés Fuentes, Khan Umar, Rafael Rodríguez, Gabriel Ruiz, Andrea Bustillo, Anjila Khatri, Paulino Jr Lite, Issam Achalhi, Rafael López, Nouhayla Louahabi, Pau Galbalda, Juan Antonio Valera, Sandra Acedo, Guillermo Rosario y Camilo Manzano.

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