Sabores de siempre
Las mejores bodegas de antes y de ahora donde comer bien en Barcelona
44 restaurantes nuevos de Barcelona que no te puedes perder | MAPA
Menús de mediodía: 5 restaurantes de Barcelona para comer bueno, bonito y barato

La papada ibérica con calamarcitos de Bodega Borràs. / Jordi Cotrina
Las bodegas podrían definirse como aquellos restaurantes de toda la vida donde probar platos tradicionales a precios asequibles. Y si tienen aspecto viejuno (o neoviejuno), mejor que mejor.
En este artículo seleccionamos bodegas de Barcelona de ayer y de hoy donde comer muy bien. ¡Que aproveche!
Bodega Gol

Los calamares con cebolla y 'mongetes' de la Bodega Gol. / Manu Mitru
Roger Solé fue peluquero y Rodrigo Castillo, ingeniero industrial, y ahora forman una pareja de cocineros con chut en Sant Antoni. Lo suyo es un ejercicio de salvación de un negocio emblemático–tras el cual está también Enric Rebordosa–, pero no de falsificación. Se nota cuando comes en Bodega Gol.
Bodega Borràs

La versión de la gilda, emplatada, del restaurante Borràs. / Jordi Cotrina
Dicen los hermanos Muñoz Borràs, Roger y Adrià: "Queremos servir la comida que nos gusta, comida de toda la vida, comida y vinos". ESa comida la elabora Álex Clavijo, nacido en Ecuador, con larga experiencia gastro en Catalunya y exconcursante de 'Top Chef'. Su reclamo es la gilda cocinada y emplatada: jurel (curado sal/azúcar), punteado con una emulsión de aceitunas y anchoas cortadas y, en la base, un cremoso de piparras/cilantro, lo que le da un punto acevichado. Es uno de los platos que triunfan en Bodega Borràs.
Bodega Carol

Torreznos de Soria elaborados en la Bodega Carol de Barcelona. / JORDI COTRINA
Aquí te entretendrás mirando los 3.000 llaveros que cuelgan de la pared pero te olvidarás de ellos en el momento que comas uno de sus torreznos, emblema de la casa. Hay más cosas, y te las contamos en esta crónica de Bodega Carol.
Bodega Montferry

plato-bodega-montferry / Cecilia de Fátima
La especulación inmobiliaria ha obligado a los dueños del veterano establecimiento a cambiar de ubicación, donde vuelven a servir bocadillos de aúpa. Tan de aúpa que Pau Arenós asegura que este bocadillo "debería de formar parte del patrimonio efímero de Barcelona": mollete de Ca La Toñi con 'capipota' y tripa y chimichurri. Aquí te contamos cuál es la nueva ubicación y cuáles son los mejores bocados de Bodega Montferry.
Bodega Josefa

La 'pilota' Strogonoff de la Bodega Josefa. / Pau Gracià
Oriol Lagé y Santi Olivella están al frente de un bar con solera del Farró (camino del centenario) donde aplican la mirada renovadora y respetuosa de la ‘nova cuina catalana’ guisando, por ejemplo, 'pilota' Strogonoff con patatas fritas. Oriol salsea el balón de cerdo/ternera con mostaza, crema agria y vino blanco, que recuerdan a las albóndigas Strogonoff del colmado Wilmot. Así se come en Bodega Josefa.
Bodega Sepúlveda

Garbanzos con butifarra de la Bodega Sepúlveda / Albert Bertran
El irrenunciable atún picante, el impecable morro de bacalao a la 'llauna', legítimamente barcelonés, cubierto con ajos laminados y almendras, el 'remenat' de trompetas de la muerte y calamares, lla tortilla de bacalao al ajoarriero, las albóndigas con sepia, los 'peus de porc' con 'samfaina'. Son algunos de los clásicos de un clásico como Bodega Sepúlveda.
Bar-Bodega Bartolí

El 'tall rodó' del Bar-Bodega Bartolí. / Alberto García Moyano
En pie y alegrando gaznates desde 1939 (que se dice pronto), es un lugar de culto tanto en materia de desayunos, aperitivos como de comidas. La verdadera estación de Sants es Bar-Bodega Bartolí, y aquí te contamos por qué.
Bodega Bonay

La 'tatin' de alcachofas de la Bodega Bonay. / MANU MITRU
El cocinero Giacomo Hassan llena el restaurante del Hotel Casa Bonay con platos con humo y vinos con nervio. "Algo nuevo-que-es-viejo está apareciendo en Barcelona con cocineros nuevos-pero-experimentados y que se fijan en formatos nuevos-que-son-tradicionales", resumió Pau Arenós sobre el concepto del nuevo establecimiento. Aquí tienes su crónica sobre Bodega Bonay.
Bodega Amposta

Los garbanzos con carabineros de Bodega Amposta. / ASLI YARIMOGLU
Barrio, compromiso, presencia: eso es lo que promueven los hermanos Barragán, Josep y Jordi, con la adquisición de la Bodega Amposta en la misma calle en la que crecieron y donde defienden, a cuchillo chacinero, la charcutería "clásica" y familiar en Barragán Moltó. "Reivindicamos el barrio: esto es la Font de la Guatlla. No existimos", dice Josep con una mezcla de ánimo y tristeza. Estos son los platos que merecen que exista Bodega Amposta.
El Bodegón de l'Eixample

Una selección de carnes de El Bodegón de l'Eixample. / Zowy Voeten
Los argentinos Juan Manuel Sabatino y José Faccini elaboran en este restaurante de la calle de Muntaner, 113, parte de lo que ofrecen: las pastas, la masa de la empanada, la ‘focaccia’ y el embutido rojo. Y hacen unas mollejas que son de gol de final contra Brasil. Y más platos, pero si quieres saber cuáles son deberás leer esta crónica sobre El Bodegón de l'Eixample.
Bar Chiqui

El vermut, con la anchoa del Cantábrico. / Joan Cortadellas
Bar Chiqui, con vino a granel, latas y bocatas, suma a una carta japonesa y un menú de mediodía de lo más económico. Aquí te hablan de 'uramakis' y 'yakisobas' con la misma naturalidad que toman nota de un bocadillo de chistorra. Así es Bar Chiqui / Grado Sushi.
Celler Cal Marino

Celler Cal Marino. / Martí Fradera
En la estela de espuma cervecera del vecino Quimet&Quimet -que ha educado en la lata y las estrecheces a miles de turistas-, Celler Cal Marino ha descorchado la costumbre del picoteo mientras los clientes trasiegan rubias de autor, chatos de vino de la Terra Alta o copas de botellas sin altivez, algunas tan apetecibles como Sotorrondero, La Tribu o Barbazul. Así es Celler Cal Marino.
Bodega Rauxa
El cocinero Aleix Jorba dedica un día de la semana a la 'escudella i carn d'olla' en un restaurante de Sabadell luminoso y con platillos sustanciales como las croquetas, el 'capipota' cubierto con un carpacho de gambas o las albóndigas, alegradas con el mismo animalillo sin pelar y pasado por la parrilla. Si quieres saber más, aquí te explicamos qué se come en Bodega Rauxa.
Hijos de Javier

'Capipota' de Hijos de Javier. / ELISENDA PONS
Una nueva taberna en la parte alta de Barcelona con platillos con enjundia y humor en las paredes, a base de una iconografía burlesca, la sátira a esa pijería que no solo forma parte del barrio, sino de la clientela. Pero ojo porque esta bodega es un cachondeo muy serio. Y aquí te explicamos mejor de qué va Hijos de Javier.
Bodega Solera

Mollete con rabo de vacuno, marinera , fricandó y botella de Mascarello de Bodega Solera. / ELISENDA PONS
Un sitio donde tapear y beber vinos de alto copete con mucha personalidad. La cartelería, los altares y fotos donde se rinde culto a los chefs amigos, la tipografía de los luminosos en los que se homenajean las letras de diferentes instituciones bodeguiles de España, el verde andaluz en camisetas corporativas y puertas y azulejos, los 700 vinos que ocupan armarios y estantes... Es el comienzo de un nuevo grupo hostelero, Grup Mutis, que ya comparte la propiedad del Bar Mut y que va en “busca de talento”, en palabras de Kím Díaz (Entrepanes Díaz y Muticlub), Enric Rebordosa (Grup Confiteria y otros picoteos gastro) y Alberto Casado, el hombre que consolida lo que las mentes anteriores propulsan. Así es Bodega Solera.
Fino Bar

Las judías verdes a la carbonara de Fino Bar. / Manu Mitru
El cocinero Albert Ibáñez ha diseñado una carta inteligente con menos maquinaria que una caja de Legos. es un espacio genuinamente barcelonés, a caballo entre diferentes posibilidades de almacenaje conceptual: «Entre una vermutería, un 'bar à vin', una bodega moderna...», dice Albert Ibáñez, el cocinero y uno de los seis socios. Así es Fino Bar.

Salmón ahumado al momento de Bodega Crudo, que sirven con mantequilla de alcaparras. / Òscar Gómez
Bodega Crudo
Este local recién abierto sirve producto noble y cocinado con poco o ningún fogón: embutidos, salazones, encurtidos, ahumados... Van sobrados de pasión, de cocina, de encurtidos y de talento, como puedes comprobar leyento este reportaje sobre Bodega Crudo.

Preparación de las anchoas en la Bodega J. Cala. / JORDI COTRINA
Bodega J. Cala
Rosa Flores y Juan Antonio González Cala preparan las mejores anchoas de Barcelona y las sirven con unas olivas y vermut. Son unos 600 kilos al año de anchoas que Flores desala, limpia y prepara a diario con vinagre de vino natural. Uno de los motivos para visitar Bodega J. Cala.
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