Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Destino gastronómico

Los mejores restaurantes de Sant Antoni que merecen una visita (1)

El barrio barcelonés cuenta con una de las ofertas gastronómicas más amplias y variadas de Barcelona

Los mejores restaurantes de Sant Antoni que merecen una visita (y 2)

MAPA | 18 buenos restaurantes abiertos este año en Barcelona que deberías visitar

Estos son los mejores bares y restaurantes de barrio de Barcelona, según la guía Repsol

Los caracoles con tripa de bacalao de la Bodega Gol.

Los caracoles con tripa de bacalao de la Bodega Gol. / Manu Mitru

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Sant Antoni se ha erigido en uno de los barrios más gastronómicos de Barcelona, acaso el que más. La cercanía del mercado, reformado no hace tanto, y el ambiente popular de las calles, reforzado por una superilla, lo convierten en el lugar ideal al que ir a comer o cenar. De ahí que la oferta de restaurantes sea una de las más potentes y variadas de la ciudad. Aquí te proponemos algunos de los mejores restaurantes de Sant Antoni.

El tartar de tomate del restaurante Maleducat.

El tartar de tomate del restaurante Maleducat. / Alex Froloff

1. Maleducat

El cocinero Víctor Ródenas y los hermanos Marc e Ignasi García se apartan de la rutina de los platos fijos en favor de los platillos volantes en este restaurante de Sant Antoni. "Queremos la libertad de trabajar fuera de carta", te cuentan en Maleducat.

La dorada embarrada, acompañada de lechuga y col.

La dorada embarrada, acompañada de lechuga y col de Teatro. / Jordi Cotrina

2. Teatro

Teatro (Paral·lel, 164) no es Tickets pero es Tickets, el Tickets del comienzo, el Tickets de los molletes de papada y trufa, puesto que existe sobre su memoria y por ello conservan a modo de conexión o 'ouija' algunos abrebocas, como la simbólica aceituna, la 'pizzeta' de pasta brick, el profiterol de hibiscus relleno de crema ahumada, el corte de parmesano, el milhojas de alga 'nori' y atún o la 'airbaguette' de cansalada ibérica. Pero han subido al escenario los guisos, esos garbanzos con tripa y una vinagreta o salpicón con pimiento rojo y verde. Y el resultado de la obra es el que cuenta Pau Arenós en la crónica sobre Teatro.

Ensalada de 'noodles' con salsa de cacahuetes y rollitos de primavera de Dr. Zhang.

Ensalada de 'noodles' con salsa de cacahuetes y rollitos de primavera de Dr. Zhang. / A. FROLOFF

3. Dr Zhang

Este pequeño y animado restaurante regentado por una joven catalana sublima el bocado chino a precios populares. Su éxito le ha llevado a abrir un segundo local en la zona alta. Aquí te contamos cómo es el primero, el Dr Zhang de la calle de Sepúlveda.


Sisco Vilaró, con sus tres hijas en el restaurante. Foto: Ferran Nadeu

Sisco Vilaró, con sus tres hijas en el restaurante. / Ferran Nadeu

4. Can Vilaró

Can Vilaró, junto al mercado de Sant Antoni, es un restaurante con más de un siglo que, sin trastornos de recetario, renueva la sangre con la tercera generación. No quedan en Barcelona muchos restaurantes con solera en los que se coma a precio moderado eligiendo de la carta, o de una pizarra. Además, sirve especialidades casi extinguidas. Mantener viva la casquería es uno de los logros. Esto es lo que se come en Can Vilaró.


El 'suquet' de cigalas con romesco del restaurante Alkimia.

El 'suquet' de cigalas con romesco del restaurante Alkimia. / Ferran Sendra

5. Alkimia

Jordi Vilà escribe en el piso noble de la Moritz algunas de las mejores páginas de la nueva cocina catalana. Aquí tienes algunas líneas que le ha dedicado Pau Arenós al chef por su trabajo en Alkimia.


Los espaguetis con aguacate del restaurante Benzina.

Los espaguetis con aguacate del restaurante Benzina. / JORDI COTRINA

6. Benzina

El chef italiano Nicola Valle y el anglo-marroquí Badr Bennis se atreven a dar un meneo a preparaciones tradicionales de Italia. Ejemplo sabrosísimo: los 'linguine aglio, olio' y 'peperoncino', bogavante, aguacate y aceite de cardamomo. Además, las bebidas nombran a bandas o artistas clásicos del rock. Si quieres leer la crónica de Pau Arenós sobre el restaurante Benzina, clica aquí.


El 'nigiri' de anguila con fuagrás.

El 'nigiri' de anguila con fuagrás de Bar Chiqui / Grado Sushi. / Joan Cortadellas

7. Bar Chiqui / Grado Sushi

Bar Chiqui, con vino a granel, latas y bocatas, suma a una carta japonesa y un menú de mediodía de lo más económico. Aquí te hablan de 'uramakis' y 'yakisobas' con la misma naturalidad que toman nota de un bocadillo de chistorra. Así es Bar Chiqui / Grado Sushi.


Ivan, Roser y los Ferran (hijo y padre) Agüir. Foto: Jonathan Grevsen.

Ivan, Roser y los Ferran (hijo y padre) Agüir. / Jonathan Grevsen

8. El Racó de l'Agüir

Restaurante de barrio, satisface el paladar cercano con un menú de mediodía de 11,90 euros, donde el cliente asiduo –Ivan es capaz de decir el nombre de todos los comensales y su frecuencia– puede tomar cocina casera con plus, es decir, esos platillos que la pereza ha ido apartando de nuestros hábitos. Ojo con sus arroces: ¡buenísimos! Te explicamos todo sobre El Racó de l'Agüir.


El plato de cochinita pibil.

El plato de cochinita pibil del restaurante Come. / Jordi Cotrina

9. Come

Paco Méndez, en compañía de Erinna Marciano, vuelve a poner sobre la mesa la alta cocina mexicana en este local de la avenida Mistral, 54. «Voy a por todo», dice el cocinero. Y ese todo es, por ejemplo, las tortilla de maíz en todas sus formas: la tostada de tartar de wagyu y la de guiso de erizos y salsa de aguacate (la cabeza me ha explotado) y el taco de carrillera con tuétano. Pero hay más, mucho más, y aquí te descubrimos lo que se come en Come.


El 'baozi' con salsa 'amatriciana' de Last Monkey.

El 'baozi' con salsa 'amatriciana' de Last Monkey. / Manu Mitru

10. Last Monkey

Stefano Mazza se consideró el último mono al llegar a la hostelería y ya es un veterano: su restaurante sigue en forma con una mezcla de sabores asiáticos. Así de asiático, personal, apetecible y a buen precio es Last Monkey.


El 'kuzusuizen' con salsa de calamar.

El 'kuzusuizen' con salsa de calamar de Enigma. / Jordi Otix

11. Enigma

Albert Adrià ha reabierto Enigma con una carta de alta cocina con pizzas, pasta, flan y pollo a l’ast de otra manera. Del ayer, Enigma conserva en los platos la expresión máxima de la cocina tecnoemocional y la decoración y la arquitectura, aunque es distinto en cuanto a usos: a mediodía es restaurante (con cócteles) y en el servicio de tarde-noche es coctelería (con bocados). No hay menú degustación, solo carta, pero sí existe la posibilidad de una "selección sorpresa". "Como hacíamos en Tickets", dice Xavi Alba, que fue director de aquel y responsable de la sala de este. Estos son los platos que se pueden probar en Enigma.


Ciervo asiático del restaurante Slow & Low

Ciervo asiático del restaurante Slow & Low / Jordi Cotrina

12. Slow & Low

Francesc Beltri capitanea un potente equipo de jóvenes chefs procedente de la Bodega 1900 y de Terra, en el Hotel Alábriga, que se atreven con combinaciones arriesgadas porque tienen chispa y conocimiento y han viajado. Jóvenes de los que prefieren el erizo, el pincho y el riesgo a la comodidad del cojín. Así es Slow & Low.

Los calamares con cebolla y 'mongetes' de la Bodega Gol.

Los calamares con cebolla y 'mongetes' de la Bodega Gol. / Manu Mitru

13. Bodega Gol

Roger Solé fue peluquero y Rodrigo Castillo, ingeniero industrial, y ahora forman una pareja de cocineros con chut en Sant Antoni. Lo suyo es un ejercicio de salvación de un negocio emblemático–tras el cual está también Enric Rebordosa–, pero no de falsificación. Se nota cuando comes en Bodega Gol.

Suscríbete para seguir leyendo