Proyecto original en el Priorat
Dos Déus: los vermuts multipremiados que rompieron las reglas del aperitivo
Àlex Illa y Cristina Guix convirtieron su pasión en una de las marcas más singulares, explorando caminos que nadie se había atrevido a recorrer antes
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Secretos, verdades y mentiras del vermut

Cata de vermuts Dos Déus en la bodega. / Marc Sellarés (Estudi 16)

En un momento en el que el aperitivo vive una segunda juventud y las vermuterías vuelven a llenarse, hay proyectos que no solo se suben a la ola: la empujan. Dos Déus es uno de ellos. Nacido en el Priorat, lejos del circuito clásico del vermut barcelonés, este proyecto familiar lleva más de una década explorando territorios poco transitados dentro de una categoría que durante años parecía condenada a repetirse.
Detrás están Àlex Illa y Cristina Guix, pareja dentro y fuera de la bodega. Él, enólogo y técnico vitivinícola, creció entre vinos y licores en la tienda familiar de Terrassa. Ella compartía la misma ilusión: tener un producto propio. “Para nosotros el vermut es algo familiar. Es el recuerdo”, resumen. El recuerdo de los abuelos, de los domingos, de las botellas abiertas antes de comer. “Siempre había estado en casa, pero antes era un producto más rústico, menos apetecible visualmente y menos amable al beber”.

Las instalaciones de Dos Déus. / Dos Déus
La idea empezó mucho antes de la primera botella. En 1999 compraron la bodega con la intención de hacer vermut, aunque el proyecto tuvo que esperar. La alquilaron durante años hasta que en 2010 retomaron el sueño. El primer vermut llegó en 2013. Y lo lanzaron ya con una intención clara: hacer las cosas de otra manera.
Mientras todo el mundo en el Priorat miraba al vino, ellos decidieron mirar hacia otro lado. “Quizá nos atrajo el vermut porque aquí todo el mundo hacía vino y queríamos hacer algo diferente”, explican. En aquel momento apenas había foco sobre esta categoría. El vermut era secundario, casi invisible frente al prestigio vinícola de la comarca.
El Priorat como laboratorio
Pero precisamente allí encontraron la inspiración. Las hierbas, los licores tradicionales, la historia monástica de la zona, las barricas de grandes vinos y de Jerez. “Es una tierra muy rica para desarrollar vinos y licores. Los monjes ya trabajaban con hierbas siglos atrás”, apuntan.
La bodega funciona hoy casi como un laboratorio creativo. El propio nombre de la empresa, Priorat B&D Lab, ya lo anticipa. Su filosofía pasa por revisar la tradición y darle un giro contemporáneo. Cuando nadie envejecía vermut en barrica, ellos empezaron a hacerlo. Cuando el mercado seguía dividido entre blanco, rojo y poco más, comenzaron a experimentar.
Un vermut ahumado, otro para beber caliente...
Así nacieron referencias insólitas: un vermut ahumado -todavía único en el mercado-, otro pensado para beber caliente inspirado en los 'glühwein' centroeuropeos o un vermut inspirado en los vinos de hielo -¿y quién ha visto vino de hielo en el Priorat?- elaborado a partir de uvas sobremaduradas. “Siempre estamos pensando cosas nuevas. Queremos mantener la esencia del vermut, pero innovando”, dicen.
El gran punto de inflexión llegó cuando decidieron trabajar la crianza de una forma poco habitual. “Antes el vermut se hacía y salía prácticamente directo al mercado. Nosotros empezamos a dejarlo reposar un mínimo de un año en barrica”. El resultado era un perfil más redondo y elegante. “Un vermut más afinado, más fácil de beber”.
Ese reposo también les permitió reducir el azúcar al mínimo. “Si el vermut descansa, no necesitas esconderlo detrás del azúcar”. En los blancos, por ejemplo, utilizan variedades naturalmente más dulces como la moscatel para mantener frescura sin empalagar. El objetivo siempre fue el mismo: hacer vermuts más ligeros, complejos y contemporáneos.
Los premios que confirmaron la intuición
La apuesta, que en un inicio parecía casi contracorriente, terminó encontrando respuesta. Y reconocimiento. Hoy Dos Déus es uno de los vermuts más premiados de Catalunya. Solo en los Premios Vinari 2025 consiguieron seis medallas -cuatro oros y dos platas-, consolidando una trayectoria que lleva años creciendo. El Origins Red Reserve ha sido reconocido en repetidas ocasiones como uno de los mejores vermuts catalanes. Antes llegaron el Gran Oro en los Vinari 2022 y 2024, el Excellence Vermouth Award o los 93 puntos de Wine Enthusiast.
Pero más allá de acumular galardones, Àlex y Natalia se quedan con otra idea: la regularidad. “Lo más bonito es que nuestros vermuts repiten premios año tras año. Eso significa mantener una constancia y una excelencia”.
Los reconocimientos también les han abierto puertas internacionales. Aunque España sigue siendo su principal mercado, Dos Déus viaja ya a México, Miami o Francia, donde el aperitivo y la coctelería viven también un auge. “El vermut conecta mucho con la tendencia de baja graduación”, explican. “Puedes mezclarlo con 'ginger beer' o refrescos y conseguir bebidas de cinco grados, casi como una cerveza”.
Aun así, el proyecto sigue manteniendo alma de pequeña bodega familiar. Apenas seis personas trabajan en ella y las visitas continúan haciéndose casi bajo petición, entre catas, barricas y pruebas de extractos botánicos.
Quizá por eso Dos Déus conserva todavía esa sensación de hallazgo. La de un proyecto que nació desde la intuición, el riesgo y el deseo de hacer algo distinto en un lugar donde nadie parecía mirar hacia el vermut. Y que acabó demostrando que, a veces, las categorías más tradicionales también esconden espacio para la revolución.
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