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10 años en el Born

La década increíble de la coctelería Paradiso: "Cuando abrimos, el objetivo era llegar a final de mes, pagar las nóminas, el alquiler..."

Giacomo Giannotti repasa la prodigiosa trayectoria de su negocio, icono mundial de la coctelería de vanguardia, salpicada de momentos tan sorprendentes como sus tragos

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Giacomo Giannotti prepara El Gran Gatsby, uno de los cócteles clásicos de Paradiso.

Giacomo Giannotti prepara El Gran Gatsby, uno de los cócteles clásicos de Paradiso. / Pau Gracià

Ferran Imedio

Ferran Imedio

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La historia de Paradiso está salpicada de momentos tan increíbles como sus cócteles. El propio Giacomo Giannotti, su cabeza visible (y pensante), se sorprende cuando los recuerda. "No imaginaba para nada esta trayectoria... Mi sueño a largo plazo era tener, algún día, un bar reconocido a nivel internacional, como los cocineros que aspiran a las estrellas Michelin. Pero no esto. Cuando abrimos, el objetivo era llegar a final de mes, pagar las nóminas, el alquiler...", sonríe cuando repasa los 10 años recién cumplidos de esta coctelería (se inauguró en diciembre de 2015), icono mundial de la coctelería de vanguardia.

También hay cifras increíbles: en 2025, por ejemplo, atendieron a más de 140.000 clientes, unos 400 al día, siempre con colas frente a la entrada donde, en los inicios, daban tarjetas a los transeúntes en las que les invitaban a acceder a ese minúsculo bar de pastramis y cruzar su puerta en forma de nevera que les llevaba al Paradiso.

Giacomo Giannotti ahúma El Gran Gatsby, uno de los cócteles clásicos de Paradiso.

Giacomo Giannotti ahúma El Gran Gatsby, uno de los cócteles clásicos de Paradiso. / Pau Gracia

"Hemos hecho cosas muy, muy creativas, quizá demasiado, muy heavys". Cosas, es decir, tragos, increíbles: el líquido que se vertía en la copa y se congelaba, el que se iluminaba cuando caía en el vaso, una nube (sí, que volaba) comestible con sabor a café, un humo (o, mejor dicho, una niebla) que se mantenía en el aire un par de minutos en vez de unos pocos segundos, una cerilla dentro de una bombilla que se encendía con un puntero láser a distancia y, gracias al efecto vacío que se generaba, absorbía el vino que había en la copa ubicada debajo y lo ahumaba...

El mejor bar del mundo en 2022

Todos ellos han nacido de su imaginación desbordante, de su pasión por el oficio y de su inteligencia para sumar talento colaborando con empresas de otros ámbitos como el diseño o la electrónica para elaborar unas creaciones que han encumbrado su negocio a lo más alto: en 2022 fue el mejor bar del mundo en la lista de The World's 50 Best Bars, clasificación en la que ha figurado 8 de los 10 años que lleva abierto (ahora mismo es cuarto). Y de paso, a él: luce los títulos de mejor 'bartender' de España de 2017 y mejor 'bartender' italiano en el extranjero en 2019.

Celebración en la coctelería Paradiso, tras ser nombrada la mejor del mundo en 2022

Celebración en la coctelería Paradiso, tras ser nombrada la mejor del mundo. /

Ha llegado mucho más arriba de lo que jamás habría imaginado aquel chaval de Marina di Carrara, un pueblecito de la costa toscana, que ayudaba en la heladería familiar sirviendo cafés. Y que se fue a Londres para trabajar como 'bartender' en Eclipse, donde estuvo cuatro años antes de mudarse, en 2012, al Eclipse de Barcelona, en la planta 26ª del Hotel W.

Giacomo Giannotti remata El Gran Gatsby, uno de los cócteles clásicos de Paradiso.

Giacomo Giannotti remata El Gran Gatsby, uno de los cócteles clásicos de Paradiso. / Pau Gracia

De ahí saltó al Boutique Bar del Hotel Ohla ("fue mi universidad del 'bartending'", asegura), donde aprendió al lado del 'catedrático' Giuseppe Santamaria, uno de los 'cracks' de la coctelería. En 2014 ganó la World Class celebrada en España y acabó octavo en la competición mundial, lo que llamó la atención de Enric Rebordosa y Lito Baldovinos, que le citaron frente a Coppelia, en el Born, para proponerle montar Paradiso allí mismo. Curiosamente, Giannotti también quería volar por su cuenta y había mirado locales donde instalarse.

Paradiso

La barra de la coctelería Paradiso. / GRUP CONFITERIA

"¡Fue increíble! Yo vivía en ese mismo edificio y ya había preguntado por el traspaso de Coppelia, pero era demasiado alto para mí". Se juntaron el hambre del italiano con las ganas de comérselo todo de los fundadores del Grup Confiteria, que estaban dando sus primeros pasos. "Queremos hacer una de las mejores coctelerías de Barcelona", le propusieron.

Una década después pueden decir que lo consiguieron. "Por aquel entonces no había lugares de este estilo 'speakeasy' con un aire más internacional. La coctelería se veía como más de élite, más clásica: Dry Martini, Boadas... No eran sitios para la gente joven. Nosotros ofrecíamos algo para ellos: la oferta creativa, el ambiente, el servicio", analiza. Por eso no tardaron muchos meses en triunfar y comenzar a tener colas de gente que quería probar esas creaciones, que son una quincena y cambian cada año y medio aproximadamente.

Eivissa, Dubái y más allá

Pero quieren más. Y eso que han abierto en Eivissa y Dubái. Pero quieren más porque están convencidos de que es una marca totalmente exportable. "Tenemos mucho recorrido todavía", afirma Giannotti, que montó un laboratorio pequeñito en 2019 y que lo trasladó en 2023 a un local de 200 metros cuadrados enfrente de Paradiso donde trabajan cuatro personas. "Allí nos mezclamos con chefs y 'bartenders', y colaboramos con empesas de diseño aplicado a la gastronomía, usamos impresoras 3D... Nos permiten innovar".

Porque Giannotti quiere "cultivar la creatividad", siente que tiene la "responsabilidad" de enarbolar la bandera de la innovación: "Es que si nadie lo hace, no se avanza". "Quiero aportar mi granito de arena al oficio y crear un modelo de negocio donde, además, haya equilibrio entre vida laboral y personal como estamos haciendo nosotros para que las nuevas generaciones no solo vean esta profesión como una manera de pagarse los estudios sino una carrera donde puedan expresar su creatividad". El objetivo final, en definitiva, es "seguir sorprendiendo a los clientes".

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