Acto entrañable y divertido
Montserrat Fontané, la Catalana de l'Any con el mejor sentido del humor
La cocinera de Can Roca (Girona) y madre de los hermanos Joan, Josep y Jordi Roca (El Celler de Can Roca) se ha metido al público en el bolsillo con su retranca y vitalidad
Montserrat Fontané: la vida, los platos y la receta secreta de la madre de los Roca
La Catalana de l'Any, Montserrat Fontané, vista por su hijo Josep Roca: "Valiente, generosa, hospitalaria"

Sergi Mas charla con Montserrat Fontané y sus hijos en la gala del Català del l'Any / EL PERIÓDICO

Nadie duda de que la cocina es un acto de amor. Y quien da cariño a través de los fogones lo acaba recibiendo de vuelta. Lo sabe bien Montserrat Fontané: la cocinera de Can Roca (Girona), madre de los hermanos más célebres de la alta cocina mundial (Joan, Josep y Jordi Roca, de El Celler de Can Roca), siempre se había entregado a su oficio y siempre se lo habían agradecido de manera más o menos íntima... Pero quizá nunca de un modo tan público como este lunes, cuando, a sus 89 años, ha recogido el premio Catalana d'Any en el paraninfo de la Escola Industrial de Catalunya en un acto en el que ha hecho gala de una retranca y vitalidad sensacionales.
Ha sido una ceremonia bonita, entrañable y, sobre todo, divertida porque la charla entre Fontané y el presentador, Sergi Mas, no ha tenido desperdicio. La homenajeada se ha metido al público en el bolsillo con un sentido del humor que ha puesto a prueba los reflejos del periodista, a quien ha recomendado una receta de sopa de menta al saber que apenas sabe cocinar. "Alimenta, ¡eh!", le ha soltado.

Montserrat Fontané conversa con Sergi Mas. / Jordi Otix
Y como no lo ha visto muy capaz, le ha acabado invitando a su restaurante: "Ven a Can Roca, es sencillo y comerás bien de precio". Allí, como ha apuntado Pau Arenós, responsable de Cata Mayor, la sección de gastronomía de EL PERIÓDICO y Prensa Ibérica, sirven "cocina de alta calidad sentimental".
"He cocinado mucho, mucho, mucho"
A pesar de su contagioso buen humor, la madre de los Roca ha recordado que su vida ha sido muy dura ("cocinar es trabajar, trabajar, trabajar, y yo he cocinado mucho, mucho, mucho") pero también muy gratificante porque ha dado de comer a quien lo necesitaba, porque ha tenido tres hijos que han llegado a los más alto alcanzando unas estrellas Michelin de las que no había oído hablar "nunca" y, sobre todo, porque ha formado una familia de la que, dice, no puede sentirse más orgullosa.
Sus hijos han subido al escenario tras la proyección de resumen del minidocumental ‘Montserrat Fontané, la cocinera que encendió el fuego de los Roca’, dirigida por Arenós. Joan le ha dado las gracias, Josep ha destacado su "sacrificio, esfuerzo y hospitalidad", y Jordi la ha descrito como una "madre increíble".

En la foto, de izda a dcha: Martí Roca, Maria Roca, Encarna Tirado, Josep Roca, Montserrat Fontané, Joan Roca, Anna Payet, Marina Roca, Marc Roca y Jordi Roca. / Ferran Nadeu
Palabras tan sencillas como sentidas que la han dejado al borde del llanto. En la platea, dos de sus tres nueras (Anna Payet y Encarna Tirado, esposas de Joan y Josep, respectivamente), y sus nietos (Marc y Marina Roca Payet, y Martí y Maria Roca Tirado), tercera generación de una familia de restauradores que lleva el adn de la matriarca porque siente auténtico amor por su trabajo. Solo han faltado el 'jefe', Josep Roca Pont, marido de Fontané (juntos abrieron en 1967 Can Roca), que tiene 93 años; la tercera nuera, Ale Rivas, que se ha quedado cuidando a su hija, Queralt.
"¿Yo, Catalana de l'Any? No puede ser, pensé que se habían equivocado"
"¿Yo, Catalana de l'Any? No puede ser, pensé que se habían equivocado", ha dicho al poco de comenzar su intervención esta hija predilecta de Sant Martí de Llémena, su pueblo natal. Pues no se habían equivocado. Porque alguien que es "un modelo de autenticidad y dedicación", como ha dicho Javier Moll, presidente de Prensa Ibérica, y que "ha llenado de felicidad el estómago y el espíritu de miles de personas", como ha recordado el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, merece la mayor de las distinciones. Y la de Catalana de l'Any lo es.
Primero, porque es la primera Catalana de l'Any, ya que a partir de la edición de este año se concederán sendas distinciones, en categoría masculina y femenina, como ya se ha hecho en los premios que se dan en Barcelona. Segundo, porque lo ha recogido el año en que Catalunya ha sido designada Región Mundial de la Gastronomía, y en este abrazo cariñoso que ha recibido en forma de galardón está también el reconocimiento a los cocineros actuales, que no habrían alcanzado la excelencia si no hubiera sido por las generaciones anteriores que tan bien -y con tan buen humor- que representa Fontané.
Suscríbete para seguir leyendo
- El rincón de Castelldefels que ya está en la historia de la televisión gracias a un 'hit' de Netflix
- La nostalgia por Robe Iniesta catapulta a Extremoduro en Spotify, con cuatro canciones en el Top-5
- La gripe y los resfriados agravan las complicaciones en pacientes con dificultades para tragar
- El pesebre más grande de Barcelona se instala en el patio del ayuntamiento
- Nuevos registros de la UCO tras la detención de Leire Díez y Vicente Fernández: última hora del arresto de Antxon Alonso, en directo
- Los 8 signos del zodiaco que tienen más probabilidades de ganar la Lotería de Navidad 2025
- Este es el barrio de Barcelona por el que la IA apuesta para vivir: 'Donde tradición y modernidad se encuentran
- Hallan muerto al empresario implicado en la operación Titella, en la que estaba investigado el productor José Luis Moreno