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Claves de la cocina 'al dente'

Así debes sacar partido al horno de casa para hacer la mejor pizza

Existen unas bases que te ayudarán a cocinar mejor tu pizza en casa

Ingrediente que un pizzero nunca usaría en una pizza

Pizza entrando dentro del horno de casa.

Pizza entrando dentro del horno de casa. / Flickr / Ana Isabel Delgado

Pep Argemí Orriols

Pep Argemí Orriols

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A lo largo de la semana y después de un largo día de trabajo o de actividades no hay nada más placentero que llegar a casa y descansar.

Una de las maneras para terminar el día en casa junto a la familia o los amigos se ha convertido en un clásico: la pizza. Con todas sus combinaciones de sabores y estilos diferentes, la pizza es una comida confortable, versátil y sencilla. Pero cuidado, ¿sabemos prepararla correctamente?

Tratar bien la pizza

Es frecuente tener accidentes cuando cocinas y realizas otras tareas simultáneamente. En este caso, lo peor que nos puede pasar es que la pizza se pase demasiado tiempo dentro del horno y se nos queme. Entonces vamos a tener que buscar un plan b o pedir a domicilio la tan ansiada pizza. Por eso debemos entender que la pizza hay que tratarla con cariño.

Las pizzas de supermercado son precocinadas y refrigeradas. Sin embargo, existen marcas que vienen congeladas. Si se tiene tiempo, es necesario atemperar entre 5 y 10 minutos la pizza antes de meterla en el horno. Así conseguiremos acortar el tiempo de cocción un par de minutos e impediremos que la humedad generada con el drástico cambio de temperatura la deje reblandecida.

El hecho de que muchas de ellas sean precocinadas también se debe tener en cuenta: la cocción es extremadamente corta ya de por sí, y las altas temperaturas pueden resecarla demasiado y tostarla, de manera que quede dura.

Cómo proceder

En el caso de una pizza precocinada, debemos poner el horno a 200 grados centígrados por arriba y por abajo y sin ventilador -en caso de que el horno tenga esa opción-. Cuando el electrodoméstico llegue a esa temperatura, se mete la pizza y se cocina unos 10 minutos o hasta que el punto de cocción sea de nuestro agrado.

No obstante, si aquel día nos hemos dedicado a hacer una masa casera, que generalmente contiene un porcentaje más elevado de agua, debemos aumentar la temperatura del horno entre 220 grados y 250 grados para que la pizza se haga rápidamente.

En estos casos hay que estar atentos, porque la hidratación puede variar en función de la masa que hayamos hecho y eso hace que reaccione de manera distinta cuando la cocinamos.

Precalentar el horno: Verdad o Mito

Aunque a veces no tengamos el tiempo suficiente, lo que he comprobado es que los resultados en el horno de casa mejoran exponencialmente cuando precalientas el horno. El golpe de calor que recibe la pizza dentro del horno cuando ya esta caliente mejora el crujiente de la 'cornicione' (corteza, en italiano). Además, los ingredientes no sufren tanto y mantienen más su sabor.

También acorta mucho el tiempo de cocción, cosa que nos hará disfrutar de la pizza en menos tiempo.