Producto natural

Salmón salvaje de Alaska: nacido en el agua más pura

Procedente de las aguas puras y cristalinas del norte del continente americano, este pescado tiene un alto contenido de nutrientes y es una gran fuente de omega-3

Salmón salvaje de Alaska con un glaseado de cítricos.

Salmón salvaje de Alaska con un glaseado de cítricos.

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Xavi Datzira

Un clásico de enero es querer compensar los excesos gastronómicos de la Navidad con una dieta sana, que muchas veces acaba convirtiéndose en un menú triste y sin sabor. Sin embargo, esto no tiene porque ser así, ya que existen toda una serie de productos naturales y frescos a los que se les puede sacar muchísimo partido en la cocina a la vez que se mantienen sus propiedades nutritivas y saludables. El salmón salvaje de Alaska es uno de ellos, sobre todo gracias a las características de su lugar de origen.

Las prolíficas poblaciones de salmón salvaje de Alaska son testimonio del carácter prístino de las aguas de este gélido estado americano. Por la singular topografía de su fondo marino y la presencia de corrientes oceánicas ricas en nutrientes, sus aguas son de las más productivas y limpias del mundo. Además, la remota ubicación de las zonas de captura y las estrictas normas de Alaska en materia de inocuidad de los productos del mar garantizan la ausencia de contaminantes ambientales dañinos en estos productos. 

Por eso, un salmón que procede de Alaska es sinónimo de que ha crecido nadando en aguas puras y cristalinas, así como de un alto contenido de nutrientes. Se trata de una gran fuente de proteína magra y contiene abundantes ácidos grasos esenciales omega-3 de cadena larga, como los ácidos docosahexaenoico (DHA) y eicosapentaenoico (EPA) que solo se encuentran en productos de origen marino. Este omega-3 se obtiene de manera natural gracias a que los salmones se alimentan del abundante krill que nada por las aguas del norte del continente americano. 

Bueno para la salud

Los ácidos grasos omega-3 son grasas de alta calidad y un componente clave en la dieta, ya que tiene múltiples beneficios para la salud: son esenciales para la salud del corazón, suprimen las respuestas inflamatorias, mejoran el flujo sanguíneo y participan en la función cerebral. En este sentido, ayudan a aumentar el nivel en sangre de colesterol HDL, también conocido como colesterol bueno, lo que contribuye a tener menos probabilidades de desarrollar cardiopatías o insuficiencia cardiaca. 

Pueden ayudar a reducir de forma notable el número de triglicéridos en la sangre, reduciendo así el riesgo de sufrir cardiopatías. El salmón de Alaska también tiene un alto porcentaje de muchas vitaminas y minerales esenciales, incluidas las vitaminas E, A, D y B-12. Además, proporciona una proteína completa y de alta calidad que mantiene los músculos y huesos fuertes y saludables.

Ciclo de vida natural

A estas características propias del salmón se une la forma de trabajar de las pesquerías de Alaska, que capturan los peces en su hábitat natural, en mar abierto. Los pescados viven de forma salvaje y su método de captura no interfiere en el ecosistema, por lo que su alimentación y ciclo de vida es natural e intacto. Por si fuera poco, la calidad de los productos del mar de Alaska está garantizada por la Administración de Alimentos y Medicamentos y el Departamento de conservación del Medio Ambiente de Alaska.  

Tras su captura, los salmones se procesan uno a uno, manualmente, para garantizar la calidad de los productos distribuidos. A continuación, los productos de salmón de Alaska se transportan por barco, avión y camión a minoristas y restaurantes para satisfacer la demanda de los consumidores de todo el mundo, que pueden disfrutar de un producto sostenible, saludable y, sobre todo, muy sabroso. 

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El salmón salvaje de Alaska se encuentra en la mayoría de supermercados, pescaderías y tiendas gourmet (en su página web pueden consultarse los puntos de venta). Cocinarlo sin descongelar permite ganar tiempo y asegurarse una cocción en su punto. Primero, eso sí, se debe enjuagar bajo agua fría para eliminar cualquier glaseado de hielo. Luego, se debe envolver en papel absorbente grueso unos minutos para eliminar el agua sobrante. Finalmente, se puede cocinar de diversas formas: en la sartén, al horno al vapor, hervido, con la salamandra o a la parrilla.

La receta: salmón salvaje de Alaska con glaseado cítrico

Ingredientes

· 500 gr salmón salvaje de Alaska · 2 dientes de ajo · romero fresco · 100 ml caldo de pollo ·100 ml zumo de naranja · 20 ml zumo de limón · miel · sal y pimienta

Elaboración:

En primer lugar, se corta el salmón salvaje de Alaska en las porciones necesarias y se salpimentan, para luego sellarlas en la sartén durante 30 segundos por cada lado. Reservar.

A continuación se vierten en una cazuela los dos dientes de ajo y el romero fresco y se remueve. Cuando el ajo adquiere color, se añaden los 10 mililitros de caldo de pollo y se sigue removiendo. Acto seguido le toca el turno a los 100 ml de zumo de naranja, y 20 ml de zumo de limón, a los que se añaden miel al gusto y la ralladura de la piel de naranja. 

Solamente queda añadir al conjunto el salmón salvaje de Alaska previamente reservardo para cocinar unos pocos minutos más y, finalmente, emplatar.