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ECONOMÍA CIRCULAR

Todo lo que se esconde detrás de un vaso de zumo de naranja

Don Simón cultiva sus propias naranjas en Huelva y las envasa en una planta que respeta el Objetivo Tres Ceros

Eso significa que persigue generar cero residuos, cero consumo neto de agua y cero emisiones contaminantes

Xavi Datzira

Vista panorámica de los campos de naranjas y la planta envasadora de Don Simón en Huelva.

Vista panorámica de los campos de naranjas y la planta envasadora de Don Simón en Huelva.

Beber un vaso de zumo de naranja 100% exprimido envasado es algo fácil y cotidiano, que cualquiera puede hacer en apenas 10 segundos. Se trata de algo tan simple como abrir el 'brick', servir el contenido en un vaso, disfrutarlo y a otra cosa. Pero, ¿qué implica este acto tan sencillo? ¿Qué proceso se sigue y cuáles son las consecuencias para el medioambiente? En el caso del zumo Don Simón, las naranjas –de la variedad Valencia–, proceden de sus campos en Huelva, sin tratamientos fitosanitarios, son recogidas a mano y exprimidas en menos de 24 horas y no se le añaden azúcares, colorantes, ni conservantes. Además, generan cero residuos a partir del concepto de bioeconomía.

En este sentido, la planta de Don Simón en Huelva trabaja en base a una iniciativa pionera a nivel mundial que se denomina Objetivo Tres Ceros. Es decir, que busca generar cero residuos, cero consumo neto de agua y cero emisiones contaminantes. “Nuestro proyecto es doble: agrícola e industrial. El objetivo es producir naranjas para exprimirlas y envasarlas y así ofrecer al consumidor un zumo recién exprimido. Perseguimos la calidad, pero también la sostenibilidad, porque Huelva es uno de los territorios con más superficie protegida y nosotros queremos adaptarnos al entorno y estar muchos años. De ahí los tres ceros”, comenta Antonio Moreno, gerente de la planta de Don Simón en Huelva.

Naranjos

Naranjo en los campos de Don Simón, sin tratamientos fitosanitarios.

Revalorización 

El primero hace referencia a los residuos. En la planta onubense se exprimen 400.000 toneladas de naranjas al año (2 millones de kilos al día). Pero como la mitad de una naranja es piel, esto significa que se generan al año 200.000 toneladas de residuos. ¿Y qué se hace con ellos? Se valorizan, es decir, se desecan y se transforman en materia prima para fabricar otros productos, como pellets para el consumo animal, aceites esenciales, perfumes o D-limoneno, una substancia natural que se usa en disolventes o productos farmacéuticos y de limpieza.

"Hemos convertido las pieles de naranja en otro producto, por conciencia medioambiental y porque nos permite ser más rentables"

Antonio Moreno

Gerente de la planta de Don Simón en Huelva

“Nos gusta hablar de coproducto, porque algo que era un residuo, y por lo tanto un problema, lo hemos convertido en otro producto. Lo hacemos por conciencia medioambiental, pero también porque nos permite ser más rentables”, señala Moreno. Incluso se está desarrollando un proyecto para reconvertir las pieles de naranja en biopoliésteres para la fabricación de botellas PET. Es decir, que en un futuro, el zumo se beberá de botellas creadas con las mismas pieles de naranja.

Reutilización del agua

Aparte, la planta de Don Simón en Huelva presenta un consumo neto de agua cero, algo que han conseguido reutilizando el agua que consumen para el sistema de limpieza de la fábrica para el riego de los naranjos. “Esto presentaba un problema al principio, ya que los productos de higienización contenían sodio, nocivo para los campos. Pero lo resolvimos cambiando ese elemento químico por potasio, fósforo y nitrógeno, que además actúan de fertilizantes para los cítricos, por lo que también cubrimos esa necesidad”, resume el responsable de la planta.

Sin emisiones

Finalmente, se persiguen las cero emisiones contaminantes mediante la generación de biogás metano a partir de la depuración anaerobia del vertido, cosa que permite reducir el 40% de las necesidades de gas de la fábrica. “Son procesos en los que estamos trabajando constantemente para lograr implantar en la planta una auténtica economía circular o bioeconomía”, concluye Antonio Moreno.

De esta forma, un vaso de zumo de naranja Don Simón se convierte en mucho más que eso. Porque no solo importa que sea recién exprimido, de alta calidad y dulce, sino que también respeta el medioambiente.

Naranjas de calidad y solidarias

Don Simón planta exclusivamente variedades de naranjas que caracterizan por su dulzor natural y baja acidez, que además se pueden recolectar durante 10 meses a año gracias a las características climáticas de Huelva, donde no hiela nunca. Además de eso, y de ser sostenibles, las naranjas cultivadas por Don Simón también tienen un componente solidario. Y es que en el 2017 se donaron a los Bancos de Alimentos un total de 125.000 toneladas de zumo, con el fin de aportar su grano de arena en la lucha contra las desigualdades sociales.

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